MARIA ARBOLEDA: CALENDARIO MAYA
«El 2012 termina
un ciclo de 26.000 años»
27-5-2010
MARIA ARBOLEDA: CALENDARIO MAYA

La médico y cirujana que ejerció ginecología en su país natal, Colombia, María Arboleda Laverde, 39, actualmente con consultas en Vigo y Barcelona de medicina sintergética, es decir, la que combina la medicina convencional con la china y ayurvédica, vendrá mañana a Sabadell para hablar del calendario maya.
Los indios Kogui de la Selva del Choco, de los que aprendió diversas terapias, la bautizaron como Llelletza Qhunhua.


¿Cuál es la historia del calendario maya?
Tiene miles de años de antigüedad y es uno de los pocos documentos que se salvaron de la gran quema de bibliotecas practicada por los españoles al llegar a México.


¿Es calendario o texto profético?
Ambos. Es un documento de más de cien páginas en el que se describen calendario y profecías.


¿Se ha cumplido ya alguna?
Muchas. Pero antes hemos de entender el concepto maya del tiempo. Para nosotros el tiempo va del pasado al futuro pasando por el presente.


¿Y para ellos?
No es lineal. Para ellos, tras la atenta observación de naturaleza y astros, el tiempo es cíclico.


¿Después del futuro llega otra vez el pasado?
Exacto. Así como el sol, Venus o un cometa se ocultan y vuelven a aparecer, así también pasa con el tiempo.


¿Y el calendario maya marca el tiempo de esa manera?
Sí, consta de tres ruedas dentadas como tres engranajes de reloj, de mayor a menor, que giran una y otra vez. La mayor son casi 26.000 años, la mediana 260 y la pequeña 52.


¿Y eso que tiene que ver con las profecías?
Al final de cada ciclo de una de esas ruedas se produce un mismo acontecimiento


¿Por ejemplo?
Al final de uno de esos ciclos de 260 años coincidió con la Revolución Francesa y si seguimos atrás en unidades de 260 años llegamos al nacimiento de Jesucristo.


¿Y en el 2012?
Colapso total.


¿Ya estamos con el catastrofismo apocalíptico?
En absoluto. No estamos hablando de ningún apocalipsis. Sólo decimos que finaliza un tiempo y empieza otro radicalmente diferente.


¿Por qué precisamente el 2012?
Es cuando la mayor de las tres ruedas, la de 25.930 años, ha dado una vuelta completa.


¿De dónde salen esas cifras tan exactas?
De la alineación del Sol con el centro de la galaxia. Es lo que sucederá en el solsticio de invierno del 2012 y no volverá a ocurrir hasta dentro de 25.930 años.


Los astrónomos que he consultado no lo ven muy claro.
Está demostrado que es así y que además el centro de la galaxia es un agujero negro hipermagnético.


¿Eso afectará a la Tierra?
Es una radiación tan fuerte que puede afectar a la electricidad, a los satélites y a todo el sistema solar. La actividad de erupciones solares ya está aumentando.


¿Y eso nos afecta?
Las tormentas solares tienen una relación directa con terremotos y tsunamis. Y la Nasa ya ha pronosticado una megaexplosión solar para el 2012.


¿Qué significa su «llamada a la coherencia para el 2012?
Que si fortalezco mi campo magnético con mi corazón y mi mente y lo elevo a la misma frecuencia de la ionosfera, ésta no se va a deformarse ni van a producirse catástrofes.


¿Cómo eleva su campo magnético?
Con meditación. El Insituto de Matemáticas del Corazón de California puso a meditar a 11.000 personas al unísono durante una semana por la paz en Sri Lanka.


¿Funcionó?
A los tres meses los guerrilleros entregaron las armas y se firmo la paz y los niveles magnéticos del país se estabilizaron. En las zonas de guerra el campo magnético tiene unas oscilaciones terribles.


O sea que si meditamos todos juntos nos salvamos de terremotos y guerras.
Sí. Ésa es la coherencia que pido.


Eso está hecho

MAÑANA EN EL CAMI
Maria Arboleda pronunciará mañana viernes, a las 19’00 horas, en el Centre El Camí, antes Caminet (Escola Pia, 15), la charla «2012 una llamada a la coherencia. El mundo no se acaba, se transforma».
El acto se inspira en el calendario maya y en el pensamiento de Theillard de Chardin: «algún día, después de aprovechar las olas, los vientos y la gravedad, aprovecharemos las energías del amor y aquel día, por segunda vez en la historia, el hombre habrá descubierto el fuego».