ALVARO TAPIA, GLADIADOR
«Hoy el pueblo
también pediría sangre
8-5-2010
ALVARO TAPIA, GLADIADOR

El electricista de Terrassa y apasionado de la historia, socio de la entidad recreacionista romana Legio VIIII y la sabadellense, Arragona Romana, Alvaro Tapia Martín, 42, será uno de los gladiadores que luchará esta mañana y la de mañana en La Salut.


¿Kirk Douglas o Russell Crowe?
Hombre por favor.


¿Por favor qué?
Kirk Douglas por supuesto. Espartaco es una obra maestra.


Eso es porque la vio de niño y le impresionó más.
Que no hombre. Cómo vas a comparar las dos películas. Cuando ves el triple acces, aquella formación militar con miles de figurantes bajando la montaña... Kubrick es Kubrick.


Pues renegó de esa película.
Porque le cortaron las escenas de homosexualidad explícita.


¿Qué tiene de tan horroroso el Gladiator de Russell Crowe?
No perdono las muñequeras. ¡Las muñequeras de los romans son un invento de Hollywood!


¿Vuestros combates de recreación histórica son puro teatro?
Tenemos acordado de antemano quien va a ganar y quien va a «morir» para no hacernos daño.


Simple coreografía ensayada.
No tan ensayada. Nos damos de verdad, ¿eh?


¿Veremos sangre?
Por supuesto. Falsa pero la hay. La sangre es esencial. Todo estaba pensado para que hubiera mucha infusión de sangre. El público pedía la muerte del gladiador derrotado para ver más sangre.


¿El público de hoy haría lo mismo?
Absolutamente. En 2.000 años no hemos cambiado nada. Las pulsiones son las mismas. Las películas gore se venden muy bien.


La gente de hoy también quiere sangre.
Estamos acostumbrados a la violencia como ellos. Pones el telediario y todo es violencia.


Pero la vida tiene más valor.
Eso sí. Entonces morían más y más jóvenes.


¿Qué es Linux?
Yo soy Linux.


¿Eso no es un sistema operativo?
Linux es lince en latín. Soy un esclavo cántabro, botín de guerra desde niño de la época de Augusto, convertido en gladiador.


¿Linux se protege el brazo a modo de escudo?
Todos llevamos protegido el brazo en el que llevamos la espada y escudo en la otra mano.


¿Y la red?
Esos eran los «primadonas» de la gladiatura. Eran los únicos que no llevaba casco y luchaban sin casco y a pecho descubierto. Eran los favoritos de las mujeres. Como un Beckham de hoy en día.


¿Eran ídolos?
Sí. Eran despreciados como esclavos e idolatrados como gladiadores: la doble moral romana.


¿Ídolos sin sueldo?
Las grandes estrellas cobraban mucho dinero y alguno se podía comprar la libertad. O la conseguían tras una buena trayectoria o un buen combate.


¿A qué se dedicaban después?
La mayoría morían en la arena. Pero los libertos acababan de entrenador en su escuela de gladiadores.


¿Los gladiadores podían ser también delincuentes?
Sí. La gladiatura se utilizaba también para ejecutar a los condenados a muerte. Los mandaban a la arena y eran carne de cañón para los gladiadores.


¿Los combates no siempre eran a muerte?
Pocas veces. El gladiador era caro y había que conservarlo.


Antes del combate comían a lo grande.
La Cena Libera. Comían lo que querían, en público, y se daban todos los excesos porque iban a morir.


¿Orgía también sexual?
Eso lo tenían resuelto todo el año. Como hoy los futbolistas. El sexo en Roma era muy desinhibido y les perseguían hombres y mujeres.


¿No podían rechazar a los hombres?
Sí podían. Iban con quien querían, pero en el trato homosexual «el pasivo» tenía que ser el gladiador.


¿A más crisis más circo?
Por supuesto. Todo emperador sabía que para tener al pueblo contento había que poner mucha sangre en la arena.


¿Pan y circo?
Claro. Cuando Tito inauguró el coliseo hubo 200 días seguidos de circo con animales exóticos, áurigas, gladiadores... lo pedía el pueblo.


Tot un clam

GLADIATRICES
A partir de las 12 del mediodía de hoy sábado y mañana domingo, y después de la narración histórica de los oblitas griegos, (a las 10) sobre usos y costumbres de la vida civil en la Grecia antigua, darán inicio, en el recinto del Santuari de la Salut, cuatro combates entre gladiadores romanos.
El cuarto, por cierto no será de gladiadores, sino de gladiatrices, mujeres espada en mano.