José de Segovia: Biblia y John Lennon
«Tenía un hambre espiritual insaciable
30-4-2010
José de Segovia: Biblia y John Lennon

Vino a Cerdanyola, invitado por la Iglesia Evangélica Bautista para dar la charla «Biblia y John Lennon». El pastor protestante del barrio madrileño de San Pascual, José de Segovia Barrón, 45, preside la Comisión de Teología de la Alianza Evangélica Española.


Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense, en teología por la de Kampen (Holanda) y en Estudios Bíblicos en Welwyn (Inglaterra), ha publicado libros sobre la religiosidad de Bob Dylan y actualmente escribe sobre cristianismo y cine.


¿El niño John ya era cristiano?
Mucho. Su tía Mimi tenía tanto interés en integrarse en la clase media de Liverpool, que le introdujo en la iglesia dominical. El pequeño John terminó yendo hasta cuatro días a la semana.


¿Obligado?
Según su tía, la confirmación la tomó voluntariamente. En cualquier caso, esa formación tan fuerte le marcó para toda la vida.


¿Y los otros beatles?
Ringo era también protestante pero mucho más relajado. Paul católico, pero muy agnóstico. Y Georges pasó por una infancia católica tan estricta que acabó echando pestes del cristianismo.


¿Se conocieron en ese contexto religioso?
Conoció a McCartney en el salón de la iglesia y el primer concierto de los Quarrymen lo dieron en el patio de esa iglesia.


¿Más referencias?
Strawberry Fields era la calle que llevaba a la iglesia y Eleanor Rigby la tumba que había a la entrada.


¿Respetó siempre la figura de Jesús?
Sí. De mayor aún compraba libros sobre Jesús. Aunque ese tema le llevó a un crisis personal y de grupo importantísima.


¿De verdad la gran polémica la desató la simple y lúcida frase: «Somos más famosos que Jesucristo en su tiempo»?
Pues sí. Él dijo eso en una larga entrevista en Inglaterra y no se prestó mayor atención. Pero un año después la saca de contexto un locutor de radio del sur de EEUU.


Y los americanos se ponen a quemar discos de los Beatles como posesos.
Con boicot y manifestaciones. Fue un escándalo tan grande que John quedó aterrorizado porque de repente todo se vino abajo y todo el mundo le echaba la culpa a él.


¿Se disculpó?
No, pero hizo unas declaraciones y se esforzó en tomar distancia.


Le llamaron profeta del Anticristo.
Fue muy odiado, sí. Encontraban claves diabólicas escuchando sus discos al revés y al padre del satanismo moderno, Aleister Crowley, en la portada de Sargeant Peppers.


¿Acabó aquel terremoto de alejarle del cristianismo?
Totalmente. Desde entonces llevó el tema con gran amargura.


Pero siguió creyendo en Jesús.
Según la asistente española que vivía con él en el Dakota, leyó la Biblia hasta el último día.


¿En serio?
Sí, fue uno de esos «ateos» que están más cerca de la fe que supuestos creyentes. Y no dejó de buscar, de experimentar nuevas cosas toda su vida. Tenía un hambre espiritual insaciable.
Fue a la India a buscar la verdad.


Sí, pero mientras Harrisson quedó subyugado por el orientalismo, para él aquel viaje fue un fracaso. En una de sus canciones, God, dice en todo lo que no cree: Jesús, Buda, Krisna, Kennedy, Elvis... es su no-credo


...just believe in me.

En él y en Yoko que fue su última gran religión. Luego Bono de U-2 respondió a esa canción con otra en la que afirma su fe cristiana: God Part II.


¿Buscó a Dios en el LSD?
Sí. Ya en Revolver los cuatro tomaban LSD y Harrisson dijo en 1967 que el ácido conecta con la espiritualidad.


¿Son correctos los paralelismos entre Jesús y Lennon porque ambos «predicaban el amor y murieron por sus ideas»?
Steve Turner se refiere a ello en su libro El evangelio según los Beatles. Como guía de toda una generación, fueron efectivamente una religión. La audiencia que tuvo su Show de Ed Sullivan en EEUU ¡fue del 90%! Y cada comentario suyo era escrutado como un párrafo de la Biblia.


All we are saying is give peace a chance

DYLAN Y U2
En su libro Bob Dylan, (Ed. Andamio 1981) José de Segovia repasa «el peregrinaje espiritual del cantante del judaísmo al cristianismo considerado por muchos escandalosamente contracultural».
Ha estudiado igualmente el grupo irlandés U2. «Es sorprendente como un grupo de rock del siglo XXI hace esas declaraciones de fe tan claras y radicales, tanto de Bono como de The Edge, Adam o Larry.