GREGORIA RODRÍGUEZ, RESTAURANTE EN CIRAUQUI
«Si tuviera que elegir
volvería a Sabadell
16-4-2010
GREGORIA RODRÍGUEZ, RESTAURANTE EN CIRAUQUI

Nació en Bienvenida (Badajoz), vino al Poblenou de Sabadell a los 17, se casó a los 20 en La Salut con un señor de Cuenca, trabajó siete años en telares en la calle Bosch i Cardellach y cuatro en un colmado de Vía Aurelia, emigró a Fuentelsaz (Guadalajara) donde siguió con telares ocho años más y en 1987 volvió a emigrar, esta vez a Navarra.
Después de una vida de trabajo por cuatro regiones de España, Gregoria Rodríguez Siliceo, 71, es la orgullosa propietaria y cocinera del Bar Restaurante Los Cazadores en Cirauqui, especializado en carne asada al sarmiento.

¿Asume la palabra charnega?
Todo son costumbres. A mi en Catalunya nunca me llamaron charnega porque ni me casé con un catalán ni era hija de catalanes y andaluces.


¿Se vive más tranquilo en Navarra?
Sí, seguro. Yo ahora voy a Sabadell y me agobio.


¿En cambio en Navarra...?
Hay más verde. En Pamplona unos parques impresionantes, se respira más puro. ¡Si en toda Navarra vive tanta gente como en Sabadell!


¿Se vive mejor?
Bueno. Yo en Catalunya fui muy feliz. Llegué de emigrante, me casé, tuve mis hijos y prosperé.


¿O sea?
En Sabadell han sido 23 años y si yo tuviera que volver a alguno de los lugares de España donde he vivido, seguro que iría a Sabadell.


¿Por qué?
Porque yo en Sabadell me he encontrado muy bien. Tengo tres hermanos y tres cuñadas por parte de mi marido. Y una de ellas es de mi edad y siempre me dice que me vaya a vivir con ella.


Pues marchó de Sabadell.
Porque a mi marido le gustaban los telares, encontró 16 en Guadalajara y para allí nos fuimos ocho años. Mi universidad ha sido la de la vida.


Y ahora Navarra.
Porque después de la mili mi hijo encontró telares en Obanos, y mi marido y yo nos vinimos a Navarra para estar juntos. Hasta que murió mi marido, siempre hemos estado los tres juntos.


¿Todos los desplazamientos de la familia han sido por el textil?
Pues sí. Yo había trabajado en hilaturas y todo. Pero si el textil se ha terminado hasta en Sabadell, imagínese en Navarra.


Y se pasó a los fogones.
Con mi hijo que es comercial de alimentación, pero cada mediodía me ayuda en la cocina.


Del Bar Restaurante Los Cazadores en la carretera de Cirauqui.
Le pusimos así porque tanto mi marido como mi hijo son cazadores.


¿Dáis caza?
Claro, ahora mismo damos conejo, pichón creado por nosotros y alguna perdiz, pero eso ya por encargo.


¡Mmm!
Bueno, bueno. Entre semana sólo menú de 10 euros, ¿eh? El pollo criadpo por nosotros, las costillas y el chuletón asado sólo en fin de semana.


¿Asado al sarmiento es con rama de cepa de viña?
Claro. Eso lo hace muy poca gente porque necesitas un patio y una chimenea para hacer la brasa.


¿Qué cambia de la leña normal?
Hombre el sarmiento le da un gusto de brasa muy bueno. La gente lo aprecia mucho.


¿Comen los navarros mejor que los catalanes?
Diferente. Al navarro dale su chuletón, sus costillas y su bacalao. Es muy de sota, caballo y rey.


¿Eso qué significa?
Que sólo les gusta lo suyo. Yo al principio les daba macarrones con queso gratinado al horno, como en Catalunya, y me lo dejaban en el plato.


Vaya frustre.
Y que lo diga. Y les hacía truchas al horno rellenas de atún y gambas. Me pasaba el día trabajando con toda la ilusión y tampoco les gustaba. «Nosotros la trucha la navarra», me decían. Y ahora se la hago sencilla, sólo con jamón, rebozada y frita. Mejor, menos trabajo.


¿Cliente tipo?
Entre semana camionero.


¿Peregrinos?
Muy pocos porque el Camino de Santiago no pasa exactamente por aquí. Al ser carretera, sólo los ciclistas o los que van en coche.


Peregrina usted

CON LAS ALAS CORTADAS
El peor momento de su vida fue en mayo de 1963 cuando una meningitis demasiado contagiosa se llevó, en sólo cinco días, a sus dos únicos hijos de 9 meses y 3 años.
Un año más tarde nacía Pedro del que no se ha separado en su vida.
«Aquello fue como cortarle las alas a un pájaro. Fíjese si hace años y cuando pienso en ello como ahora todavía se me hace un nudo en la garganta que ni sube ni baja».