Alain Derbez: mexicano, ácrata y hedonista
«Hay que aprender al máximo
para disfrutar al máximo»
4-3-2010
Alain Derbez: mexicano, ácrata y hedonista

Siguiendo el extraño lema del anarquismo hedonista, ha hecho de su vida una obra de arte en la que consigue vivir haciendo lo que le gusta: tocar el saxo, escribir y mil cosas más.
Hoy, el mexicano de Boca del Río (Veracruz), Alain Derbez, 53, presenta en Sabadell su novela sobre el exilio español republicano a México y otras migraciones, Usted soy yo (Ed. La Rana) ganador del Premio Nacional Jorge Ibargüengoitia.


¿Cómo puede un licenciado en historia, hacer música y radio, escribir novelas y artículos y dar clases y conferencias?
Todo es un conjunto. La historia me permite aunar música, literatura, radio y crítica.


¿Muchas cosas y ninguna bien?
No creo que este tocando distintas puertas y nunca entrando. Todo forma parte de una unidad.


No hay muchos escritores y músicos.
Por lo menos mis dos preferidos, Boris Vian y Cortázar que tocaba la trompeta. Mal pero la tocaba.


¿Bajo qué faceta se nos presenta hoy aquí?
Vengo como novelista aunque allá donde voy aprovecho para dar también un concierto o una conferencia. Soy un circo de tres pistas.


¿Y a quien entrevisto yo ahora?
A esquizo y a frénico, a los dos (reímos). Es verdad, ahora por ejemplo tengo que ir a Guatemala para tocar en un festival de jazz.


¿Ahora o ahorita?
Yo no soy mucho de ahorita. Me gusta más el ahora, es más serio, más contundente, más creíble.


¿Cuál es la diferencia?
La eternidad por un puño (ríe). Ahorita es más ambiguo. Como que ya veré si encuentro un momento para eso. Y espera: aún hay ahoritita.


¿Qué significa?
¡Nada! Del ahoritita olvídate, ya ni caso.


Mucho anarquismo en su libro ¿Lo es?
Lo soy, pero no violento. Descreo de estados, gobiernos y partidos y amo la libertad.


¿Lo bonito de la anarquía es que es utópica?
No lo es. Para mi la anarquía no es tanto una alternativa política como un hedonismo vital.


Eso me lo tendrá que explicar.
Ser feliz. La vida esta para disfrutarla y no tiene sentido sacrificarse.


¿Eso no es cara dura?
En absoluto. La única responsabilidad, y así lo inculco yo a mis hijos Eréndira de 18 años y Jonás de 14, es estudiar, aprender al máximo para luego disfrutar al máximo.


¿Ellos son también hedonistas?
Sí, les encanta viajar. Conocen tan bien el barrio gótico de Barcelona como un pueblito de Guajaca. Hedonismo puro.


Usted soy yo está protagonizado por el Lector de una editorial que acepta o rechaza manuscritos ¿Una suerte de venganza?
Retrato esas personas que tienen poder sobre los demás como ese Lector. O aquel comisario mexicano que aceptaba o no en sus barcos a los republicanos españoles que se exiliaban a México.


A ése no lo conozco.
Pues fue todo un personaje. Estaba en los puertos franceses aceptando o rechazando familias españolas que huían a México. A algunas las hacía bajar del barco, después de ser aceptadas. Jugaba con la vida de los demás.


¿Quién es Jordi Vilanova?
Un personaje mitad inspirado en un anarquista catalán al que conocí y mitad en mí mismo.


Da de sí el exilio español.
Hablo también de cuánto tardaban en comprar casa en México porque siempre pensaban que el régimen de Franco iba a caer y ellos volverían pronto a España. Por fin la compran lo que para ellos suponía toda una derrota.


¿Cuál es el atractivo de su libro para un lector español?
Ver el exilio desde el punto de vista de los mexicanos.


¿La relación entre mexicanos y españoles es de amor y odio?
Cuando se pelean sólo es por chismes, como las parejas de enamorados. Cuando hay diálogo de igual a igual desaparecen víctimas y victimarios.


¿Por qué dice que se siente un poco español con ese nombre tan francés?
Más que español, catalán. Mi familia viene de Barcelonette, un pueblo de los Alpes franceses, fundado por judíos catalanes expulsados de España en el siglo XV.


Ahoritita vamos

Hoy en el vapor badia
Su gira española de presentación del libro Usted soy yo llega hoy a la Biblioteca del Vapor Badia (Tres Creus, 127). El acto será en el auditorio a las 19’15h.
«El pasado octubre estuve en un recital de poesía en el Vapor Badia, me encantó el lugar y me dije aquí tengo que hacer yo una presentación. Mis amigos de Sabadell, Ramon y Anna Maria Carbonell, se han encargado de todo y aquí estoy», dice Alain Derbez.