DANIEL CHAVES, CARNAVAL DE RÍO
«Nos pasamos el día bailando»
12-2-2010
DANIEL CHAVES, CARNAVAL DE RÍO

El cocinero brasileño de la zumeria Sucs Ipanema, en la calle D’en Font, Daniel Chaves Pereira, 28, es un enamorado del carnaval de su ciudad, Rio de Janeiro, pero sobre todo de su escuela de samba, Salguero.


Me dirás que la escuela de samba Salguero es la mejor de Río, claro.
Por supuesto, es la de mi barrio.


¿Pero las escuelas de samba no son de favelas?
En realidad sí. Yo soy del barrio de Tijuca, es decir carioca da gema (de pura raza), pero la favela de Salguero nos queda al lado.


¿Sientes sus colores como si de un equipo de fútbol se tratara?
Claro. Cuando se acerca el carnaval todos los músicos y bailarines bajan a Tijuca a ensayar y nos llenan de alegría.


¿Cómo es la favela de Salguero?
Nunca estuve. Hay narcotraficantes armados en las entradas. Nadie que no sea de una favela puede entrar en ella.


¿En serio?
Yo no puedo subir ahí. Los hombres armados sólo permiten entrar a ONGs y policía. La favela es un mundo aparte.


¿Ganó alguna vez Salguero la rúa?
¡Claro! es tricampeona. Viví mucho la victoria del 95 con un arrego (samba) muy bonito. Y el primer premio es de 400.000 euros.


Pero eso es una fortuna.
Es dinero que se invierte en obra social para la comunidad de cada favela: clínicas, escuelas...


¿Qué valora el jurado?
El enredo, que es el tema musical de cada escuela, cómo la cantan, la decoración de las carrozas, el desfile, la fantasía...


¿Puntúa la poca ropa de las mujeres?
Es verdad que algunas ya van completamente desnudas para llamar la atención del jurado, sí. Se depilan y se pintan el cuerpo.


¿Cuántas escuelas hay?
Quince, todas de una favela determinada. Pero una sola escuela de samba te puede sacar seis carrozas y 4.000 bailarines.


¿La fiesta es sólo en el sambódromo?
Todo Río vive el carnaval porque las escuelas antes de desfilar ensayan en los barrios. Los bares están abiertos toda la noche. Hace mucho calor. Hay conciertos por todas partes...


¿... y delincuentes por todas partes?
También. A mi nunca me pasó nada. Pero es cierto que si te ven de fuera pueden robarte. Hay que salir sin joyas ni relojes. Y saber por donde vas.


¿No se puede acabar con eso?
No porque el mayor delincuente es la policía que cobra arrego (soborno) de los traficantes.


¿Por qué le gusta tanto a Madonna el carnaval de Río?
Le gustan mucho los morenos (ríe).


¿Vas tu al sambódromo?
Claro, las entradas van de 10 euros a 15.000. Aquí lo tengo que ver por internet. Y allí sólo voy hasta el sábado.


¿Sólo los primeros días de los cinco que son fiesta oficial?
Así es, cierran hasta bancos y oficinas. En Brasil se dice que no empieza el año hasta después de carnaval.


¿Y después del sábado?
Voy a un pueblo, a unos 300 kilómetros, donde alquilamos una casa con unos 20 amigos y nos pasamos todo el día bebiendo cerveza y bailando en la calle.


¿Chicos y chicas?
Sólo chicos. Las chicas ya las encontramos allí. Mucha gente va a esos pueblos pequeños a celebrar sus carnavales.


¿Cuándo dormís?
Sólo tres o cuatro horas. Te acuestas a las 8 de la mañana, te levantas al mediodía y vuelves a seguir camiones con música.


¿A demostrar que no sólo «los negros llevan el ritmo en la sangre»?
Eso es un tópico. En Brasil blancos y negros bailamos igual, especialmente la samba. Todos llevamos el ritmo en la sangre.


O sea que prefieres el carnaval de pueblo.
No, el de Río es fantástico, pero en los pueblos se vive un carnaval más como el de Sitges que me gusta mucho.


En España te aburrirás un montón.
No. Aquí hay otras cosas. Disfruto mucho de las fiestas mayores.


¿El de Venecia es un rollo?
Es más frío. Lo que distingue el de Río es el calor del clima y de la gente.


¿El de Sabadell?
Nunca lo vi, siempre voy a Sitges. Pero seguro que está muy bien. La gente aquí es muy calurosa.


Eres muy amable

ZUMERÍA IPANEMA
S u hermana en Sant Cugat le animó a venir a Catalunya hace cinco años. Hizo un curso de hostelería, descubrió que ésa era la profesión que le gustaba y conoció a Montse, de Sabadell, quien ya le ha dado el pequeño Martí hace apenas dos meses.
El año pasado abrió la «zumería» Sucs Ipanema aprovechando que la palabra sucs és igual en portugués que en catalán. La enorme foto de Río que preside el local es suya.