José Candela: gatos sphynx
«Es un gato que se está poniendo de moda
y eso es un peligro»
30-10-2008

Uno de los máximos dinamizadores del gato de raza en Catalunya, el sabadellense y auxiliar de transporte de Renfe, José Candela Murias, 53, que tuvo cargo en la Federación Felina Internacional y llegó a ser Juez Internacional en toda Europa, es hoy criador de gatos Sphynx con web en www.candelasphynx.com.

José Candela: gatos sphynx
—¿Gatos sin pelo?
—Alopécicos.
—¡Ecs!
—Nada de ecs. Puede dar un poco de repelús al principio, pero enseguida te acostumbras.
—¿Cómo se supera ese, digamos, rechazo inicial?
—Tu te lo pones en el regazo y en cuanto sientes ese calorcillo que desprende, que lógicamente es superior a la de los gatos con pelo para compensar, pues ya te ha ganado.
—¿Sólo con el calor?
—Y con lo simpático que es. En cuanto te hace un par de monerías ya te lo quieres.
—¿Por cachondos y simpáticos?
—¡Y tanto!
—Pues los veía yo majestuosos, como aristocráticos.
—No, no. Sobre todo son muy simpáticos.
—¿Pero usted no criaba gatos persas?
—Sí, pero nunca por negocio. Para mi esto es simplemente un hobby. Yo ya trabajo en Renfe.
—¿Por qué se pasó a los sphynx?
—Primero porque los persas se me estaban muriendo todos de viejos.
—¿Segundo?
—Los sphynx son una raza muy nueva. La Federación Internacional no le ha otorgado el registro de cría y competición hasta el 2002. Y me atraía.
—¿Qué le atraía?
—Pues mira, que no tengan pelo es un ventaja porque los persas te dejan el sillon y la casa perdidos de pelo.
—¿Cómo es un sphynx?
—Tiene un carácter muy sociable. Es una mezcla de perro, gato y mono.
—¿De mono porque es una monada?
—No, no. Porque se comporta como un primate. Se pasa el día haciendo monerías, pegando brincos, caminando sobre las patas de detrás...
—¿Más activos que los gatos persas?
—Son mucho más activos Mucho más vitales.
—¿Cuántos criadores de sphynx puede haber en España?
—En el 2004 yo fui el segundo de España, pero ahora ya hay bastantes. Una decena por lo menos.
—¿Es el gato de moda?
—Se está poniendo de moda lo que es un peligro.
—¿Por qué?
—Porque la crianza es un arte. Se cría para mejorar la raza. Pero no todos los criadores son así de responsables.
—¿Qué quiere decir?
-—Que como vivimos en el país de la picaresca, hay una serie de personajes que no les importa mejorar la raza. Simplemente ven un mercado y lo explotan.
—¿Cómo?
—Comprando gatos sphynx en los países del Este donde van más baratos, pero criados en condiciones poco recomendables.
—¿Eso es ilegal?
—No, pero le hacen un flaco favor a la raza. No lo tienen ni por cariño ni por mejorar la raza. Simplemente es producción y producción.
—¿Cómo es el sphynx perfecto?
—La característica principal es que no tenga ni un pelo, desnudo total. Eso lo da un gen hereditario, el de la alopecia, que deben llevar los dos padres.
—Más característcas.
—Hay un standard que define forma y medida de orejas, cabeza, ojos, cuerpo, cola...
—Las orejas son rarísimas.
—Tienen que ser abiertas en la base, lo más largas posibles y redondeadas.
—¿Los ojos?
—Forma de limón y separados entre sí por una distancia de ojo y medio.
—¿Y qué puede hacer usted para que su gato tenga orejas así y ojos asá?
—Buscar padres que los tengan, cruzarlos y conseguir cachorritos. Nada más.
—¿De dónde salen los padres?
—Compré una pareja de lo mejor, lo mas puntero en pedigree. El macho lo fui a buscar a Bélgica y la hembra a Suiza.
—¿Cuántas camadas ha vendido ya?
—Sólo he tenido una. Sólo una en cuatro años. Ya me tienen tres meses y aún los tengo todos en casa. Pero ya he buscado un hogar responsable para cada cachorrito.
—¿Y ahora a por la próxima?
—Ni hablar. Eso exige mucha dedicación y tanto mi mujer como yo tenemos ya nuestro trabajo. Piensa que durante dos meses les hemos estado dando biberones cada tres horas.
—¿Precio?
—Depende. El precio de cada uno según sus caractarísrticas.
—¿Son gatos para presumir?
—No tanto para presumir como para disfrutar de la compañía del animalito.
Un amor
HISTÒRIA
La raza sphynx se remonta a la cultura precolombina en la que ya aparecen vasijas con gatos desnudos representados en forma de efigie. De ahí su nombre.
«Sin embargo es un gato del siglo XX, dice Candela. En nuestra época están documentados felinos sin pelo desde 1900, pero no es hasta 1966 cuando comienza en Ontario (Canadá) la cría organizada de esta raza».