Meike Köhler, paleontóloga sabadellense
«El Hombre de Flores no es otra especie,
sólo fue un hombre enfermo y deforme»
03-11-2007

Meike Köhler (53), junto con su marido, el Dr. Salvador Moyà-Solà, encabeza el equipo con mayor proyección en el Institut de Paleontologia Miquel Crusafont. Jordi, el Driopiteco de Can Llobateres, o el Pierolapithecus Catalaunicus, Pau, reconocido como el último antepasado común de los antropoides actuales, entre ellos el hombre, son sólo algunos de sus logros.

Meike Köhler, paleontóloga sabadellense

— El cambio climático, la longevidad humana de la que esta semana publicaba un artículo en La Vanguardia... La Paleontología está cada vez más en todo.

-Claro, porque nuestro tema es la evolución. El conocimiento de cómo funciona la selección natural de las especies explica otras cosas más concretas. Por ejemplo, lo que podemos llegar a vivir los humanos. Y, desde luego, el efecto de un cambio climático en la vida en la tierra.
— ¿Y los paleontólogos, dónde están? ¿En qué está usted ahora?
— Acabo de regresar de Harvard.He expuesto mi punto de vista sobre el Hombre de Flores.
— ¿La han llamado para eso?
— Bueno, el departamento de Antropología Biológica de Harvard me invitó a dar una conferencia. Les propuse el tema, y les gustó.
— ¿Los fósiles que presentan como una especie humana diferente al hombre, hace 18.000 años? Unos hombrecillos enanos...
— Sí, pero en estos términos, como lo plantean quienes lo han descubierto, no funciona.
— ¿No funciona?
— No. Porque, a partir de los datos publicados, sus características tampoco son, como se ha dicho, las que adquieren las especies adaptadas a vivir en islas, en su caso la de Flores, en Indonesia.
— ¿Qué características serían?
— Como las islas tienen recursos muy limitados, el proceso de selección de las especies es muy diferente al que se da en los continentes, y al mismo tiempo muy parecido en todas las islas.
— ¿Hasta qué punto?
— En las islas hay pocos o ningún depredador, porque agotarían los recursos. Por eso, entre otros efectos, los pájaros tienden a dejar de volar. De hecho todos los animales toman características más parecidas a otros animales de otras islas, de otras especies, que con sus parientes de los continentes.
— ¿Y no el Hombre de Flores?
— No, en absoluto. Sus características no se dan en ningun ser que haya vivido bajo selección natural, ni en islas ni en continentes.
— ¿Tan raro es?
— Mucho. Por ejemplo, en su cara se da una asimetría desconcertante. La mitad derecha es muy diferente a la mitad izquierda.
— ¿Y hay más?
— Mucho más. Y que además no podía funcionar, ni en una isla. Tiene una muñeca muy rara. Nada funcional. La cortical de los huesos es muy delgada, y muy frágil. Tendría grandes dificultades incluso para caminar.
— ¿Ni caminar, podía?
— Tampoco podía a la vista de la curvatura de los huesos de sus piernas, rarísima. Y la relación entre masa corporal y encefálica, que he recalculado, no llega ni a la del chimpancé. La del hombre es más del doble.
— ¿Y qué deduce de eso?
— Uff. ¿Me pueden explicar cómo un bicho así ha podido ser un cazador, y además en una isla donde normalmente los depredadores desaparecen? Es absurdo.
— ¿Qué sería? ¿Un monstruo?
— Más bien sí. Un caso patológico. Es más coherente que hablar de una nueva especie.
— Y así, ¿qué va a ocurrir con esto?
— Saldrán cada vez más personas escépticas, especialistas.
— ¿Por qué no salen aún?¿Por qué no llega esto que cuenta a las publicaciones científicas?
— El problema es que no dejan que otros especialistas accedan a esos materiales. Eso suele ocurrir cuando alguien no está muy seguro de lo que tiene.
— En las revistas y documentales divulgativos aparece todo un mundo del Hombre de Flores. Con elefantes también enanos. Como de Gulliver.
— De estos elefantes no han descrito ni un fósil. Y tal como lo plantean es muy problemático. Un elefante del género Stegodon, hace 18.000 años, cuando su último antecedente sería de hace 800.000 años... Si no enseñan el material, cuesta entenderlo.
— Pero hay un gran aparato mediático. Documentales de televisión, grandes reportajes...
— Quizá por eso sea tan difícil volver atrás.
— ¿El caso del hombre de Orce?
— No tiene comparación. Aquí se trata de una nueva especie. Oficialmente, se ha dado por cierto. Pero en la revista ‘Nature’ sólo publican sobre este tema quienes lo han descubierto. Es algo inaudito.
— Como científica, ¿cómo lo valora?
— La ciencia debería ser más abierta, con un debate más fluido.
Otro día, el cambio climático
— El tema merece la pena.
-

EL SABADELL DEL MUNDO
Los científicos del Institut de Paleontologia Miquel Crusafont forman parte del vecindario. La suya es una presencia familiar, sobre todo en la calle Escola Industrial.
Pero, aunque puedan pasar inadvertidos, están presentes en los principales debates científicos, en lo que respecta al origen, la evolución y, con ello, el futuro de la Humanidad.
La falta de recursos que padece el Institut de Paleontologia ha tendido a aislarlo de la ciudad. Pero no de la investigación puntera. La capacidad de sus científicos es un patrimonio, también para Sabadell, tanto o más valioso que sus colecciones de fósiles.