Paco Martí, dominista
«Algunas mujeres juegan mejor
que los hombres»
30-10-2007

El equipo de dominó que preside Paco Martí Sánchez, 64, el Club 3/4 Bar Patricio, con sede en la calle La Lanera de Ca n’Oriac, es campeón de Catalunya desde hace siete años.
También fue campeón de España en el 2003 y este fin de semana volverá a luchar, en Gijón, por el título estatal.

Paco Martí, dominista
——¿Cómo es un campeonato de España de dominó?
—Llevamos siete parejas más reservas por si acaso.
-—¿Es que hay lesionados?
—Lesionados mentales por agotamiento. Cuando uno se levanta y deja la partida porque se queda en blanco y no puede pensar, hay que tirar de banquillo.
—¿Qué cansa tanto?
—Es que el dominó es mucha psicología. Tienes que fijarte hasta en cómo pone la ficha el otro.
—¿Cómo la va a poner?
—Pues pensando o sin pensar. Si va de cincos y coloca una ficha rápidamente y sin pensar es que sólo lleva un cinco. El dominista no puede jugar con sus siete fichas.
—¿Sino con las de todos?
—Claro, las 28. El dominó tiene 168 puntos y, a la hora del cierre, has de sumar todos los que hay sobre la mesa y calcular los que le quedan en la mano a cada uno.
—¿Y cerrar enseguida?
—No. Si mi compañero me está dando seises o cincos, no cerraré, porque ésos son mucho puntos negativos. Si me está dando blancas sí.
—¿Es un juego para inteligentes?
—Más para memoriones. Hay que recordar desde la primera ficha hasta la última. Nuestra pareja Osuna-Sáez es de las mejores de España porque tienen una memoria de elefante.
—¿Y a ser memorión se aprende?
—No. Hay personas que juegan toda la vida y aún no han aprendido. Hay gente que no entiende que todas las fichas hay ponerlas con un sentido.
—¿Se pueden hacer trampas?
—Imposible.
—¿Ni señales secretas como en el mus?
—Dicen que dominicanos y cubanos, cuando levantan las fichas y ven su juego, miran a la izquierda si las lleva buenas y a la derecha si malas.
—¿Hay árbitro?
—En la liga catalana no, pero en el campeonato de España, como el de este sábado en Gijón, habemos dos árbitros por cada siete mesas.
—¿Y qué hace el árbitro? ¿Mirar miradas?
—Sí porque está prohibido mirar a los ojos a tu pareja. También controlan que no se deje caer la ficha con un empujoncito y luego la arrastres. Hay que cogerla con dos dedos, levantarla y colocarla.
—¿Y eso qué importancia tiene?
—Porque con eso le estás diciendo algo al compañero.
—O sea que sí hay trampas.
—Hombre, señas siempre puede haber.
—¿Cuántos jugaréis en Gijón?
—Los 20 mejores equipos de España. Si llegamos a la final, haremos 16 partidos en dos días. Y cada partido son nueve partidas.
—¿Desde el 2003 nunca más campeones de España?
—Lo más cerca fue en Salou, el 2005. Quedamos subcampeones. Y el año pasado en La Palma, cuartos (enseña una foto)
—Veo ahí dos mujeres.
—Juegan muy bien. Algunas mejor que los hombres.
—¿Hacen pareja entre ellas?
—No. En el club tenemos un matrimonio, pero el hombre juega con uno y la mujer con otro. Si jugaran juntos, se pelearían (ríe).
—¿Por qué ya no llegáis al nivel del 2003?
—Por desgracia nos faltan dos o tres compañeros y hemos tenido que fichar gente nueva.
—¿No son tan buenos?
—Saben jugar. Y muy bien. Pero cuando una pareja cambia de compañero cuesta acoplarse.
—O sea que aquí hay fichajes como en el deporte profesional.
—Pues sí. Unos vienen de Alella y otros de Barcelona. Pero no les pagamos un sueldo, ¿eh? Sólo la ficha de la federación.
—¿Es un deporte?
—Nosotros pagamos casi mil euros en fichas a la Federación cada año. Y tenemos un presupuesto de 9.000 euros al año.
—Un buen pico.
—¡Que va! Si no fuera por las rifas de navidad...
—¿No os ayuda el Ayuntamiento?
—Ya lo hemos solicitado, pero se lo están pensando. A ver si nos echan un cable.
—¿El dominó es para gente mayor?
—En los bares quizás. En los campeonatos todos son entre 30 y 55.
—Pues usted tiene 64.
—Y juego ya muy poco. Ultimamente organizo ya más que otra cosa.
—Para ganar siete años consecutivos el Campeonato de Catalunya hay que ser muy bueno.
—Hace dos años no perdimos ni uno de los 18 partidos.
—¿Por qué sois tan buenos?
—Son muchos años.
—Algo más habrá.
—Porque investigamos. Osuna siempre está buscando nuevas formas de jugar.
Suerte en Gijón
DE PANTALON CORTO
Esto se aprende de pantalón corto», repite Paco Martí a todo el que quiera escucharle una y mil veces. Y él, a los 12 años llevaba pantalón corto como todos los niños de su edad en aquella época
Y a los 12 años ya jugaba al dominó en su Ceutí (Murcia) natal.
«Pero como me echaban de todos los bares por pequeño, a los 16 me puse pantalón largo y ya jugué siempre».