Ione Hernández, cineasta
«Los esquizofrénicos
sólo quieren que les queramos»
20-10-2007

La entidad Salut Mental Sabadell ha programado para esta mañana en el auditori de Caixa Sabadell un documental sobre la esquizofrenia realizado por la cineasta vasca, Ione Hernández Sáenz, 36, y producido por Julio Medem.

Ione Hernández, cineasta
—¿Por qué eligió un tema como la esquizofrenia?
—Porque me lo pidió Julio Medem. Yo jamás hubiera hecho un documental sobre esta temática.
—¿Por?
—Pues porque me daba mucho miedo. No me apetecía nada enfrentarme a algo tan desconocido como la esquizofrenia.
—¿Y a Julio qué le movía a mirar la esquizofrenia?
—Recibió una carta del familiar de un enfermo pidiéndole que pagara una nueva terapia. Julio respondió que no, pero que haría un documental y me lo encargó.
—¿Cuál es el mensaje?
—No lo hay. Sólo he pretendido traducir en imágenes y música lo que he ido sintiendo a medida que hablaba con ellos.
—¿Oiremos su voz?
—La de ellos y la de familiares, médicos, psicólogos, psiquiatras, entidades, etc.
—¿Aprendió algo de los esquizofrénicos?
—Siempre se aprende algo. Me he dado cuenta de que la locura no existe. Y he aprendido a quitarme el sombrero ante ellos.
—¿Por qué?
—Por como lo viven, como se enfrentan a ello y como lo cuentan. Son muy valientes.
—Pues muchos se suicidan.
—El suicidio me parece un acto de valentía.
—¿Seguro que no es un acto de cobardía?
—En absoluto. Para mí no. Nunca llamaría cobarde a quien encuentra así la solución al gran problema de su vida.
—¿Fue un rodaje duro?
—Duro y largo. Han sido dos años. Para mi todo un viaje vital.
—¿Ya no les tiene miedo?
—No. Me he dado cuenta de que mi miedo era a la locura, no a ellos. Mis prejuicios me hacían una gran ignorante.
—¿Notó el magnetismo de la esquizofrenia? ¿Algunos atraen irresistiblemente?
—Sé a que te refieres. Algunos de ellos tienen una fuerza mental muy poderosa, una intuición, un lenguaje tant distante que yo no manejo en absoluto.
—¿Sólo algunos?
—Por supuesto. Muchos están anulados por la medicación.
—Una vez declaró: «No les ayudamos intelectualizándolos» ¿Qué significa eso?
—Que la mente no sirve para resolver problemas de la mente. ¿Cómo vamos aplicar la mente a otra mente que no se comprende?
—¿La ciencia no sirve?
—La ciencia avanza, los psiquiatras hacen sus congresos... pero la enfermedad sigue ahí.
—¿Entonces?
—Ellos están buscando algo que no les da ni la medicina, ni los médicos, ni los textos. Yo creo que hay un exceso de teorización.
—Pero usted no es experta.
—Ya, pero donde quiera que pasan Uno por ciento, esquizofrenia, vienen 500 madres ansiosas por saber más de su hijo.
—¿El cariño de esas madres ayuda tanto como la medicina?
—Bueno, el apoyo incondicional de las madres es un puntal básico para ellos. Pero ojo: no es fácil acertar en la manera de dar amor.
—¿Demasiado amor perjudica?
—Puede asfixiar a la persona. Pero si esa madre da amor en el sentido de comprensión, generosidad y saber ceder y no juzgar, eso es magnífico. Ellos quieren que les quieran, como todo el mundo. Pero que les quieran bien.
—Sólo habla de madres ¿No hay padres capaces de todo eso?
—Los hay. Pero en general son las madres por una mera cuestión generacional. Hasta ahora la madre era la única que se quedaba en casa mientras que el padre, siempre fuera, no entendía la enfermedad de su hijo. Pero eso cambiará en la próxima generación.
—¿Y si esas voces que oye en su interior fueran reales?
—Da igual que lo sean o no. Lo importante es que para él lo son. El las oye con la misma claridad que tu me estás oyendo a mí. Lo único que no puedes decirles es que se las inventa.
—¿Entonces por qué le medicamos hasta dejarlo zombi?
—Pues por qué a veces esas voces le dicen que coja una pistola y asesine a su vecino. Simplemente por eso.
—No siempre es violento.
—Por supuesto que no. Si la voz le dice que es Dios y sólo baja a la calle a salvar el mundo hablando con la gente, pues ningún problema.
—¿Terminó ya su viaje vital alrededor de la esquizofrenia?
—No porque ahora estoy rodando un corto de ficción basado en el relato espeluznante y, por cierto, verídico, escrito por Ricard Ruiz sobre el suicidio de un amigo suyo con esquizofrenia.
En Sabadell conocemos bien a Ricard y demasiado bien aquel caso
ESTA MAÑANA
La película Uno por ciento, esquizofrenia se pasará esta mañana, a las 11, en el Auditori de Caixa Sabadell.
Tras la proyección, de 70 minutos, se abrirá un coloquio con el psicólogo clínico Enric Arqués, la presidenta de Salut Mental Sabadell, Hermínia Corbacho, dos personas afectadas por la enfermedad, el actor del documental y miembro de Radio Nicosia, Xavi Comín, dos técnicos en salud mental y la concejal de Salud del Ayuntamiento, Maria Ramoneda.