Lázaro Chacón, juguetes de alquiler
«El juego es alegría»
25-9-2007

Ella es gallega, él cubano, han vivido tres años en Liechtenstein, donde han tenido su primer hijo, Eros, 5, llevan casi cuatro viviendo en Sabadell y acaban de abrir en la Creu de Barberà (Lope de Vega, 76) la primera tienda de juguetes de alquiler de España.
El habanero Lázaro Chacón Noriega, 37, regenta desde julio el peculiar establecimiento, Kechévere, sin parangón en todo el estado.

Lázaro Chacón, juguetes de alquiler
—¿Alquiler de juguetes? ¿Pero cómo se le ha ocurrido una cosa así?
—Lo vimos en Liechtenstein y es algo común en todos los países del Centro y Norte de Europa.
—¿Funcionan?
—Mucho. Son tienda de tres y cuatro pisos. Tenemos un amigo en Liechtenstein al que sus padres siempre le alquilaron juguetes y ahora él lo hace para sus hijos.
—¿Cómo son aquellas tiendas?
—Las de Alemania, Holanda, Dinamarca y Francia son de titularidad municipal. Aquí lo propusimos al Ayuntamiento de Sabadell, pero no les interesó.
—¿Demasiado avanzado para ellos?
—Es normal porque somos pioneros en España.
—¿Seguro?
—Sin ninguna duda. Lo sé porque cuando registramos el nombre, en la oficina de Madrid nos dijeron que nadie más en toda España ha solicitado jamás un establecimiento de este tipo.
—¿Por qué vinísteis a Sabadell?
—Después de tres años de albañil en Liechtenstein comprendí que nunca me adaptaría a aquel país. Carmen consiguió un trabajo en la oficina barcelonesa de la misma editorial y vinimos aquí.
—Pero esto no es Barcelona, es Sabadell.
—Ya, pero entonces no lo sabíamos. Pensábamos que era un barrio de Barcelona. Encontramos un piso en la Creu y hoy ya no marcharíamos de Sabadell.
—¿Qué es Kechévere?
—Chévere es una expresión muy cubana que significa qué guay, qué fantástico.
—¿Me presentas la tienda?
—Mira, aquí tenemos los juegos de mesa y tablero.
—El Monopoly no podía fallar claro, Pasopalabra, Trivial Pursuit...
—Este Trivial con CD cuesta en la tienda unos 60 euros. Pues yo lo alquilo por 3 euros tres días o 5 euros siete días.
—Barato, pero ¿que hago con un Trivial en casa sólo tres días?
—Invitar a unos amigos el fin de semana y jugar con ellos.
—¿Todo el mundo los devuelve?
—Siempre. Hasta ahora todo el mundo. La gente que alquila es consciente.
—¿Y si les gusta mucho?
—Ya pasó con ese trenecito de madera. Llamó la madre y le prorrogué de tres días a siete. Y si tanto le gusta, lo acaba comprando.
—¿No es lo habitual?
—No porque la mayoría de juegos son para niños y los niños se cansan rápido de los juegos. Aparte que muchos van por edades y enseguida se les pasa la edad.
—¿Cuáles son los que más salen?
—Estos de aquí. Los educativos de la casa EDUCA. Este de aprender a sumar está a 14 euros en la tienda y yo lo alquilo a 2 euros tres días y 3 euros una semana.
—No esperaba encontrar aquí videojuegos.
—Simpson, Grand Theft Auto... los más comunes para la Play-2, PSP y Nintendo DS. Yo no quería, pero los pide la gente. Los tenemos desde esta semana.
—Marcáis mucho la diferencia entre juego y juguete.
—Los juguetes son otra cosa: esa cocinita de plástico, ese taller de Fórmula-1, esa tienda de comestibles, ese coche grande a pedales...
—¿Se alquilan?
—Bastante porque son tan grandes que molestan en el piso.
—¡Patines en línea!
—Y bicicleta estática y stepper de gimnasio...
—¿Vuestro cliente tipo es el de bajo poder adquisitivo?
—No. Más bien el de alto nivel cultural, tenga mucho o poco dinero. Aquí viene el que sabe que jugar en familia es bueno y prefiere a su hijo jugando que viendo la tele.
—¿No todo el mundo lo sabe?
—No todo el mundo sabe que el juego es alegría, que jugando nos comunicamos mejor.
—Cuando al niño le quitan la bicicleta a los tres días, cogerá una rabieta de campeonato.
—No porque los niños son inteligentes y ya saben que se la han llevado prestada. Además, sabe que si la trae, se llevará otra cosa.
—¿No cree que los niños de hoy tienen de todo y que su único problema es el exceso de juguetes?
—Eso es cierto, tienen la casa llena. Pero, según nos cuentan los padres, con los juguetes que sus hijos realmente juegan son los de aquí, Kechévere.
—¿Por qué?
—Porque son nuevos, porque saben que sólo los tendrán una semana, porque sus padres les motivan...
Con motivación todo es chévere
DE LA BANDA
En la Universidad de La Habana se graduó en clarinete y saxofón y en la actualidad es el clarinete de la Banda Municipal de Sabadell.
Su padre dirigió una orquesta y tocaba en la televisión cubana con Gaby, Fofó y Miliki. Su tío, percusionista, recibió en el 2000 el Grammy Latin Jazz como percusionista de Chicho Valdés, hijo de Bebo.
Empleada en una editorial de Liechtenstein, Mª del Carmen Carballo viajó por trabajo a Cuba, se enamoraron y se casaron.