Roque Lucas, todas las «curses»
«Descanso en las subidas»
6-9-2007

Correr le apasiona, pero participar en las curses sabadellenses de Festa Major le vuelve loco. Tanto que ha participado absolutamente en todas y, si hay media maratón, mejor.
Para la del próximo domingo, el médico sabadellense que ejerce en Palau-solità i Plegamans y socio de la JAS, Roque Lucas Sánchez, 52, se ha preparado nada menos que en el Ultratrail Montblanc.

Roque Lucas, todas las «curses»
—¿Pero el Ultratrail Montblanc no es la prueba más «inhumana» de Europa?
—Y del mundo, segun dicen ellos. Son 163’5 kilómetros en un máximo de 46 horas con desniveles de 19.000 metros añadidos y un techo de 2.600 metros de altitud.
—¿En cuánto lo hizo?
—En 41’20 horas. Quedé 973 de un total de 2.200. Otros sabadellenses como Francesc Terés quedaron mejor que yo.
—¿Y el primero?
—Un italiano de 60 años, Marco Leo, que es una fiera, lo hizo en 21 horas. Y el segundo quedó más de una hora por detrás suyo.
—¿Hay que estar muy loco?
—Yo desde luego no soy capaz de imaginar la velocidad que llevaría ese hombre.
—60 años él, 52 usted... ¿es una prueba para maduritos?
—Sí. Para el ultrafondo se empieza a estar bien a partir de los 40.
—¿Por qué?
—Porque esto no es velocidad sino resistencia. Para eso se requiere físico y mentalidad. La experiencia es básica.
—¿De verdad se tiró 41 horas corriendo sin parar?
—Descanso en las subidas en las que sólo ando y me dejo caer en las bajadas... trotando.
—Descansará algo más.
—Media hora escasa.
—¿Dos noches sin dormir?
—Evidente.
—¿Cómo come?
—En todos los avituallamientos hay sopa, frutos secos, ciruela, bebida isotónica...
—¿Esta foto es de un avituallamiento?
—El del refugio de Elisabeta, en Italia, porque pasamos por tres países: Francia, Italia y Suiza. Aquí nos dieron jamón, pan y queso parmesano. En cada control electrónico hay un avituallamiento.
—¿Qué es un control electrónico?
—Llevas un microchip en la pulsera y cuando pasas por el control quedas registrado automáticamente. Con eso tus familiares ven por donde vas en tiempo real por internet.
—Por ser la primera vez, 41 horas no está nada mal, ¿no?
—Iba a hacerlo en menos, pero en el kilómetro 153, un compañero de Sabadell, Manolo Real, se plantó y dijo basta. Entre que le convencí para que siguiera y le acompañé a ritmo más lento hasta la meta pasaron tres horas.
—¿Lo lamenta?
—En absoluto. Tal como nos dijo un francés al llegar, arriver est gagner.
—¿No tuvo usted tentaciones de tirar la toalla?
—Claro que sí, muchas. Al kilómetro 25 ya quería abandonar. Pero si dejas pasar ese pensamiento, se va solo.
—¿Sufrió?
—Me cansé mucho, pero no sufrí. Cuando estás preparado no sufres.
—¿Cómo se preparó?
—Llevo años corriendo por la montañas. He participado en las últimas 20 Matagalls-Montserrat, he hecho el Cavalls del Vent que son 98 kms. por el Cadí, la ruta del Císter que son 105... me apunto a todo.
—¿Cualquiera puede apuntarse a una salvajada así?
—No. La organización exige currículum trialero y lo comprueba. Eliminaron a 180 por falta de currículum.
—¿Para usted, correr ya es un vicio?
—No. Si no fuera sano sería un vicio.
—¿Qué piensa su mujer?
—Que no es sano (ríe). Pero bueno, eso sólo es lo que ella piensa.
—Como médico usted sabrá si es sano o no.
—Con entrenamiento previo es sanísimo. Yo no tengo ni colesterol ni estrés.
—La cursa popular de Sabadell será para usted un paseo.
—Ya es un compromiso conmigo mismo. No me he perdido ni una desde 1979 y este año ya va a ser la 29.
—¿Qué le da?
—Me gusta. Y en seis años que he trabajado fuera de Catalunya he tenido que hacer esfuerzos para venir a la cursa de Sabadell. Pero estoy orgulloso de decir que las he corrido todas. Mire, mire.
—¿Qué es eso?
—Los diplomas. Los guardo todos. El primero se llamó «Marató popular de Sabadell». Después ya le quitaron el nombre porque era un error, claro.
—Varios años ha habido media maratón.
—Y la he corrido siempre. Pero sin ganar, ¿eh? Lo mío es participar.
—¿En qué ha cambiado en 29 años?
—Cada día es menos popular y más profesional.
Una lástima
UN ORGULLO
Aunque nací en Puerta Lumbrera (Murcia) a los 6 años ya vivía en Sabadell y me considero sabadellenc de toda la vida. Por eso no puedo dejar pasar ni un solo año sin correr la carrera de mi ciudad», dice Roque Lucas, «para mi es un orgullo».
Incluso los años que trabajó en Cuenca, Benidorm o Castelló, se las ingeniaba para correr cada septiembre en su ciudad. En 29 años nunca ha faltado a la cita.