Daniela Russi, economista
«Presentar los biocarburantes como una solución es peligroso y falso»
28-7-2007

La doctora en historia económica de Ancona (Italia), Daniela Russi, 30, ha elaborado en la UAB una tesis de Economía Ecológica en la que demuestra que los biocarburantes no son la mejor estrategia para salvar el planeta.
Las nocivas consecuencias mediambientales del cultivo, producción y uso de los biocombustibles hacen que bioetanol y biodiesel no sean merecedores de las actuales subvenciones.

Daniela Russi, economista
—¿No es ecológico poner biodiesel en el depósito de mi coche?
—No. No es la varita mágica que resolverá ni el precio del petróleo ni el cambio climático ni la seguridad energética ni la contaminación urbana.
—Pues la UE lo subvenciona.
—Efectivamente y es un error. La nueva estrategia energética europea establece una cuota sólo para biocarburantes y para ninguna otra energía renovable.
—Estamos hablando de gasolina mezclada con aceite de soja o girasol, ¿no?
—Los dos biocarburantes más usados son el bioetanol que es caña de azúcar y maíz y se mezcla con gasolina y el biodiesel que es colza, girasol y soja y se mezcla con gasoil.
—Es decir, menos dependencia de los combustibles fósiles ¿No reduce eso la emisión de gases invernadero?
—Un análisis más atento del ciclo de vida de los biocarburantes nos revela que el ahorro no es tan grande como parece.
—Adelante, soy todo oídos.
—En realidad esas materias primas se obtienen con unas técnicas de agricultura intensiva que requieren, paradójicamente, un gran uso de combustibles fósiles.
—¿No hay un ahorro final?
—Al final, el ahorro de combustibles fósiles es muy modesto porque las fases de transporte, de procesamiento y de distribución requieren más uso todavía de combustible fósil.
—O sea que de varita mágica nada de nada.
—Presentar los biocarburantes como una solución mágica es un discurso peligroso además de falso.
—¿Por qué?
—Despierta falsas expectativas sobre una solución tecnológica al abuso de los derivados del petróleo. Tanto pesticidas como fertilizantes o maquinaria para la producción masiva  son productos derivados del petróleo.
—Usted que trabaja en la Autónoma sabrá que los autobuses de esta universidad van con aceite de freír.
—Eso es otra cosa. Reciclar aceite usado es una muy buena estrategia. Reduce contaminación de residuos y produce un poco de energía.
—Pues tampoco la veo muy convencida de eso.
—Es que ni aumentando mucho la recogida de aceite usado, produciríamos tanto biodiesel como para sustituir una cantidad apreciable de combustible fósil.
—¿Y si sólo impusiéramos los biocarburantes al transporte público?
—Ni aún así. El punto fundamental es que no tenemos suficiente tierra para cubrir la necesidad total de energía del sector de transporte.
—¿Cuáles son las cifras?
—Se ha calculado que para alcanzar el objetivo del 5’75% en el transporte público antes del 2010, que es el objetivo de la UE, se necesitarían 17 millones de hectáreas, es decir, una quinta parte del suelo agrícola europeo.
—¿Y?
—Pues que no hay tanta tierra marginal o abandonada en Europa. Se tendrían que sustituir cultivos alimenticios y aumentar las importaciones de alimentos.
—Desvestir un santo para vestir otro.
—Claro. Pero en realidad lo que pasará es que la gran parte del biocarburante de Europa será importado de países tropicales, sobre todo Brasil.
—Pero eso ya es contaminar menos ¿O no?
—Mire, aunque el biocarburante vendido en gasolinera llegará al máximo posible del 10%, la reducción de contaminación urbana seguiría siendo muy reducida.
—¿Qué propone?
—Sería mucho más eficaz desincentivar el uso de gasoil, que es mucho más contaminante que el gas natural, el GPL e incluso la gasolina.
—¿El aumento del precio del maíz en México por culpa del bioetanol y las revueltas populares consecuentes son el tipo de fenómeno que aumentarán según usted?
—Según yo, no. Según The Economist. Este junio The Economist ya advertía que el aumento del precio de los cereales en el mercado mundial se debe al rápido aumento de la demanda de materias primas para biocarburantes.
—Por lo menos los agricultores tendrán trabajo asegurado.
—En absoluto. No hay bastante tierra no usada como para llegar a los objetivos de la Unión Europea.
No future
OTRA VERDAD INCOMODA
Si la verdad de Al Gore era incómoda para petrolíferas y estados, la de Daniela Russi es incómoda para Al Gore.
«Pero no es sólo mi verdad, dice ella, sino la de otros investigadores como Ulgiati, Giampietro y Pimentel que dicen cosas similares desde hace ya 15 años».
Gracias a ellos últimamente se están alzando voces críticas incluso entre los ecologistas «porque ya se empiezan a ver los primeros impactos negativos del aumento de producción de biocarburantes».