Juan M. Manso, alarma de piscinas
«Mueren más niños en piscinas que en accidente de tráfico»
12-6-2007

Parisino e hijo de exilados españoles, Juan Miguel Manso García, 56, el director de Aquasensor en España, estuvo la semana pasada en la tienda de la calle Sant Pere de Sabadell, Fürkinder, para presentar un aparato que pronto nos va a resultar muy familiar: la alarma de piscinas.

Juan M. Manso, alarma de piscinas
—¿Cómo funciona?
—Es un sensor que detecta por ondas submarinas cualquier peso caído al agua superior a 8 kilos.
—Y si eso sucede, se dispara la sirena acústica.
—Dispara una alarma de 100 decibelos.
—¿Y con eso se pretende salvar a niños de morir ahogados?
—El año pasado murieron en España más de cien niños ahogados. La mayoría, de lejos, niños en piscina.
—¿Está asustándome?
—No. Son estadísticas. Mueren más niños de 0 a 3 años en piscinas que en accidente de tráfico.
—¿Y con la alarma mueren menos?
—Muchos menos. En Francia la moretalidad infantil en piscina se ha dividido por cinco. Y eso es porque en Francia, como en doce estados de EEUU, es obligatorio.
—¿Obligatorio en piscinas privadas, comunitarias o públicas?
—Sobre todo privadas que es donde hay menos vigilancia. Hace ya dos años que es obligatorio.
—¿Y si no tienes alarma, te multan?
—Sí. Hay inspectores que van por las piscinas privadas e imponen multas de 600 euros a quien no tiene instalado un sistema de protección.
—Hasta ahora se ponían vallas.
—Sí pero, como todo el mundo sabe, las vallas son bastante incómodas, muy caras y muchos niños se las saltan.
—¿Y una red?
—Hay que estar colocándola cada día y algún ahogado ha habido por culpa de la red. El niño se mete bajo el agua a pesar de la red, pero luego no puede sacar la cabeza a respirar por donde quiere.
—También la alarma hay que estar activándola y desactivándola ¿O no?
—Por supuesto, pero sólo has de pasar un imán. Y, si quieres, puedes programarla para que se active automáticamente tras diez minutos de agua tranquila.
—¿No hay también unas pulseras?
—Existen unas muñequeras con sensores. El único problema es que los niños se las quitan. Inventos hay muchos.
—¿Por ejemplo?
—Rayos láser. Carísimo y tan sensible que dispara la alarma con los objetos ligeros como una hoja o un balón hinchable.
—¿Será obligatorio en España?
—Creemos que lo será pronto. Como el carnet por puntos. Primero llega a Francia y luego a España.
—¿Y a otro países?
—Nosotros vendemos a Alemania, Inglaterra, Canadá. En España somos nuevos, pero esto se inventó hace sólo cuatro años y ya somos líderes en el mundo.
—En piscinas un poco grandes un niño puede caer al agua cuando todo el mundo se baña sin que nadie se entere.
—Eso es un problema en las piscinas de hoteles.
—Allí hay socorristas.
—No a todas las horas. Me decía un propietario de hotel que se va a quedar una alarma para cada piscina de toda su cadena. Su problema son los clientes que van de noche un poco achispados y se caen a la piscina.
—Con lo agradable que es darse un bañito en la piscina del hotel después de cenar.
—Pues ahora si lo hace va a despertar a todo el hotel.
—¿El mejor vigilante siempre será humano?
—Efectivamente. Y eso ponemos en toda nuestra propaganda. El ojo humano es la mejor protección. Como los coches.
—¿Qué tiene que ver?
—Usted en el coche puede ponerse el cinturón de seguridad, pero su mejor protección será conducir despacio.
—¿Nos terminaremos acostumbrando a la alarma de piscina como nos hemos actumbrado a las alarmas de casas, coches o a las videcámaras?
—Seguro. En las urbanizaciones donde uno se ha puesto la alarma, a los pocos días se la han puesto todos. Por ahora quien más lo pide son los extranjeros del mediterráneo español.
—Le veo muy seguro.
—Es que esto aquí va a ser un boom. Después de Francia, España es el segundo país de Europa con más piscinas.
—¿Será más boom cuánto más miedo siembren ustedes?
—Nosotros no sembramos miedo. Esto es como firmar un seguro de vida o ponerse el casco de la moto. Simple seguridad.
—¿Somos o no una sociedad cada día más paranoica?
—No. Somos más conscientes. Si reducimos el número de muertos en tráfico, en piscina o en accidentes laborales es que vamos bien.
Lo de los accidentes laborales lo dirá por Francia
EL NEGOCIO DE MIEDO
La seguriad, especialmente la infantil, es un negocio tan floreciente que en Sabadell incluso existe una tienda especializada, Fürkinder, en el 17 de la calle Sant Pere.
Paranoia o no, cada día son más los padres y madres que creen necesitar barreras de escalera o cama, muñequeras que enlazan madre e hijo, protectores de enchufes, cierres para armarios, espejos retrovisores de coche especiales para ver el niño, gafas de sol con cinta, ropa anti rayos UV...