Sandra Sánchez: Cambio Radical
«Me miro en el espejo y digo
pero quién es esa chica»
28-3-2007

Se fue a Antena-3 y ha vuelto, dos meses después, con otros dientes, otros pechos, otra nariz, otro mentón, otros muslos, otra mirada y... lo más inquietante, otra personalidad.
La vecina de Torreromeu, Sandra Sánchez García, 28, perdió su trabajo pero ha sido la primera concursante del programa Cambio Radical y la cadena le ha pagado 60.000 euros en once operaciones de cirugía estética. Ayer, después de muchas entrevistas, llegó por fin a Sabadell.

Sandra Sánchez: Cambio Radical (Abans)
Sandra Sánchez: Cambio Radical (Ara)
—¿Cómo ha ido el viaje?
—Bien pero el policía de Barajas no se creía que yo era la del DNI. Me tendré que cambiar la foto.
—Cuando apareciste tan espléndida este domingo en Antena-3, tu novio te pidió casarse contigo ante las cámaras. ¿Se casa ahora porque estás guapa?
—Claro que no. Eso lo teníamos ya hablado de antes. Lo que pasa es que no hay dinero para casarse. Como no encuentre trabajo...
—Pues ahora eres famosa.
—¡Bah! Ni creo que me vayan a pagar muchas exclusivas ni quiero ser una famosilla de la tele. Pero si pagan algo será para el banquete de boda.
—¿Cómo te encuentras físicamente?
—Sólo me molestan un poco los pómulos porque es lo último que me han operado, pero ya se me pasará.
—¿Es lo que te impide reir?
—Sí. Tengo unas ganas de poderme reir ya a carcajadas...
—Lo que más te preocupaba eran esos dientes separados.
—Y aún no he aprendido a hablar bien. Ahora cuando digo la zeta no me sale el aire por ese agujero que tenía y aún no sé por donde sacarlo (ríe tímidamente).
—¿Has aprendido a sonreir?
—Sí, ya no me tapo la boca con la mano. Pero no ha sido fácil ¿eh? Me han hecho practicar cada día media hora ante el espejo sonriéndome a mí misma.
—Mientras a tí te operaban, en otra clínica de Barcelona murieron dos mujeres en el quirófano por cirujía plástica.
—Me enteré. Pero no me afectó nada porque estaba con el cirujano plástico nº 1del mundo.
—El Dr. Benito que también es de Sabadell.
—Sí, lo hablamos. Una maravilla de hombre. Me animaba, me consolaba y me abrazaba cuando me daba la llorera.
—¿Tan mal lo has pasado?
—Después de la operación estaba hinchada y andaba como una viejecita. Y sufrir todos esos cambios sin mi novio ni mi familia, es muy duro.
—¿Te has sentido sola?
—Mucho, pero ha valido la pena.
—¿Superado el trauma?
—Sí. La primera vez que me miré en el espejo me asusté. Y aún ahora digo pero quién es esa chica. Pero la psicóloga del programa me dijo que eso es normal y que ya se me pasará.
—Si no te reconoces ni tu, menos te reconocerá tu novio.
—Ahora ya sí (habla Paco). Tiene sus gestos, su forma de hablar. La diferencia es que ahora está más segura de sí misma.
—¿Te ha cambiado también el carácter Sandra?
—Mucho. Ahora tengo más valor, me atrevo más, hablo más, estoy más alegre.
—¿Te quieres más?
—Sí, no tengo ni un complejo. Ahora me gusto más y me voy a cuidar más.
—Tendrás que aprender a maquillarte, a peinarte...
—...y a vestirme. Tengo que comprarme mucha ropa porque todo lo que tengo en el armario ya no me vale.
—¿Serás capaz de crearte un nuevo estilo?
—Claro. Ahora iré mas moderna. Mucha minifalda (ríe), zapatos altos, tops, escotes. Pero necesito trabajar porque la ropa no la regalan. A ver si encuentro trabajo.
—Ya no te comes las uñas, veo.
—Cuando tengo ganas cuento hasta 5, como me dice mi madre, y se me olvida ¡Si hasta he dejado de fumar!
—¿Qué dicen en tu barrio?
—No me conocen. Salgo a la calle y nadie me saluda. Voy de incógnito (ríe).
—¿De verdad temías que tu novio te dejara por tu pecho pequeño?
—Yo sé que lo tenía bonito y subidito para arriba. Y él me lo decía. Si hasta me decía que tenía los dientes bonitos. Pero yo sé que mi pecho era pequeño y como él es tan guapo y puede elegir lo que quiera...
—¿Está él contento ahora?
—Sí. Antes me decía que estaba guapa y ahora que estoy mucho más guapa.
—¿No es peligroso hacer tantos cambios cuando va bien en el amor?
—No porque no lo he hecho por él, sino por mí. La que se tiene que gustar soy yo.
—Ya hay colectivos que piden que se anule el programa.
—Ya. Una tontería. Yo estoy a favor del programa.
Faltaría más

CAMBIO MUY RADICAL
Le han cambiado el peinado y teñido de castaño.
Le han puesto bótox en la frente, le han cortado un pellejo de párpado superior para abrirle los ojos y le han quitado la miopía con láser. Le han engrosado pómulos y labios y reformado la dentadura para eliminar los 6mm. interdentales que tanto la acomplejaban. Le han reducido el puente de la nariz y retocado el mentón.
La talla de pecho ha pasado de 80 a 95, la de cintura de 40 a 36 y le han «liposuccionado» siete litros de grasa en cadera, muslo y rodilla. Trece horas de quirófano y tres kilos menos.