Eman A. Khammas: el Irak ocupado
«Con Saddam vivíamos
mucho mejor»
9-3-2007

La periodista, escritora, traductora y directora del Observatorio de la Ocupación de Bagdad, Eman Ahmed Khammas, 51, vive en Barcelona con sus dos hijas de 20 y 21 años desde hace unos meses. La inseguridad y el miedo las ha llevado a engrosar el éxodo masivo de iraquís en el mundo.
El próximo jueves, día 15, estará en el Casal Pere Quart, invitada por la Lliga dels Drets dels Pobles.

Eman A. Khammas: el Irak ocupado
—La primera pregunta puede ser compleja ¿Preferiría volver a la época de Saddam Hussein?
—¿Compleja por qué? Es sencillísimo. Por supuesto que preferíriamos volver a la época de Saddam Hussein.
—No había democracia.
—Pero había seguridad y para quien no le importe mucho la polítrica, la seguridad es lo principal. ¿Por qué cee que mis dos hijas y yo hemos marchado de allí?
—Dígamelo usted
—Porque el peligro para las mujeres, especialmente jóvenes, de que te secuestren por la calle, te violen, te secuestren o simplemente te asesinen, es muy grande.
—¿Y con Saddam?
—Eso no pasaba. Ahora tenemos que encerrarnos todos en casa a partir de las 4 de la tarde. Salir a la calle es una locura.
—¿Cómo es la vida cotidiana de una familia normal?
—Miedo, muerte y violencia.
—El padre por ejemplo.
—El 60% de los hombres han perdido su trabajo porque ni pueden salir a la calle demasiado pronto por la mañana ni volver demasiado tarde por la noche.
—¿La madre?
—Las mujeres ya no salen jamás solas a comprar. Además la mayoría de las tiendas y mercados han cerrado. Y 3.500 mujeres simplemente han desaparecido.
—¿Los niños?
—El sistema educacional del país se ha roto completamente. La mayoría de niños no van a la escuela y hay mafias especializadas en secuestrar niños. Diez mil familias han quedado en huérfanos o viudas.
—¿Los jóvenes?
—La última moda es poner coches bomba en las universidades así que mueren estudiantes casi cada día.
—¿Qué se hace en Bagdad un fin de semana?
—Antes se iba al teatro, al cine o se salía a pasear. Ahora ya nadie va al cine.
—¿Tanto es el miedo?
—Es normal. Hay falsos controles de carretera llevados por milicianos disfrazados de soldado por todas partes.
—¿Para qué?
—Para secuestrar. O matar directamente por odio sectario.
—¿Cuántos iraquíes han salido del país?
—Millones. Durante las sanciones internacionales contra Iraq ya se exiliaron por motivos económicos o políticos varios millones.
—¿Y desde la invasión americana?
—Según la ONU ha habido otros cuatro millones más de desplazados. Dos en el interior del país y otros dos en el extranjero.
—¿Todos de su nivel cultural?
—Muchos. De Irak están marchando todos los ingenieros, médicos, empresarios y profesores universitarios que pueden.
—¿Algunos no pueden?
—Algunos no tienen dinero, no conocen el idioma o no pueden dejar solos a sus ancianos padres. Yo tengo allí cinco hermanos que no han podido salir.
—¿Se nota en la sanidad la falta de médicos?
—Por supuesto. La sanidad está completamente rota. No hay medicinas, no hay médicos y en cada atentado, los heridos pueden morir en el hospital asesinados por una u otra milicia.
—¿Asesinados en el hospital?
—Los hospitales son muy peligrosos. Estan gobernados por una milicia que asesina o secuestra a los pacientes.
—¿Pero qué está diciendo?
—Lo que oye. Los familiares no se atreven a visitar a sus heridos enh el hospital por miedo a ser asesinados. Todo el sistema sanitario está controlado por la milicia.
—¿Qué milicia?
—Una determinada pero no voy a dar el nombre porque da igual. Todas son iguales: chiitas, sunitas, kurdos...
—¿Todo el mundo va armado?
—Sólo en mercenarios que se venden al mejor postor, se calculan 50.000 hombres armados.
—¿A más armas más muertos?
—Claro. La morgue está llena de cadáveres sin identificar porque los familiares no se atreven a desplazarse hasta allí para identificarlos.
—¿Qué hacen con ellos?
—Al final van a parar a una fosa común. Cada día hay más fosas comunes y más grandes en Irak.
—Recuerda la antigua Yugoslavia.
—Es igual sólo que la limpieza étnica es aqui limpieza sectaria. Hay milicias que llegan a un barrio y obligan a todos sus habitantes a marchar en 24 horas.
—¿Por qué han venido ustedes precisamente a Barcelona?
—Tenemos amigos catalanes y mis dos hijas ya estudian filología inglesa en la UAB.
—Pero su marido sigue en Bagdad ¿No es peligroso para él?
—Claro que lo es. Pero si se va de la universidad pierde el empleo y aquí vivimos de lo que él nos envía cada mes.
La otra emigración
YANQUIS GO HOME
Las libertades y derechos humanos están muy bien, pero si te matan sirven de poco. La vida es lo primero», dice Eman Khammas.
Ella cree que si los americanos marchan hoy, la violencia descenderá mañana mismo.
«Que nos dejen solos y verán como los iraquíes sabemos entendernos. Que vengan cascos azules si quieren, pero el ejército americano ya ha perdido su guerra y ahora lo principal es que se vaya cuanto antes».