José Antonio Quesada, skate-Plaza-
««Sabadell necesita un skate-plaza»
7-3-2007

Los patinadores de Sabadell ya no son un grupúsculo gamberril, sino un respetado colectivo ciudadano bien recibido en alcaldía.
Pronto formarán una entidad. Mientras ya se organizan y revindican. Uno de sus miembros más veteranos es el operario de la construcción especializado en «ferralla», José Antonio Quesada Martos, 29. Patina desde los 10.

José Antonio Quesada, skate-Plaza-
—¿De verdad habláis con el Ayuntamiento?
—Hemos tenido algunas reunionescon técnicos y concejales.
—¿Para qué?
—Estamos negociando un skate-plaza para Sabadell. Les hemos pasado información y un DVD del skate-plaza de Utah (EEUU).
—Perdona, pero no sé lo que es un skate-plaza.
—Pues una plaza enorme en núcleo urbano destinada solamente al skate. Ni peatones, ni ciclistas, ni rollers.
—¿Tan grande como toda esta Plaça del Dr. Robert?
—Como mínimo. Pero sin fuentes, ni plantas ni bancos para que la gente se siente. Sólo barandillas para grindar, escalones para saltar, bordillos en bajada y un gap de tierra, todo lo que vamos buscando.
—El paraíso, vaya.
—La verdad que sí. Ya buscamos descampados en Sabadell.
—¿Hay alguno en España?
—Van a construir el primero en Malgrat, pero será pequeño.
—¿Ha fracaso el skatepark del Parc Catalunya?
—No. Está bien, pero no cubre nuestras necesidades. Es pequeño, no hay escaleras y encima lo compartimos con rollers y bikers.
—Ni con skate-plaza marcharéis del Racó. ¿A que no?
—Fijo que sí. Por lo menos el 80% se van a ir del Racó.
—¿El Racó es lo mejor?
—Sí porque es bonito, pasa gente, tiene escalones, es nuestro centro de reunión y cabemos todos.
—Pues lo estáis destrozando.
—No es cierto. Quizás alguna grieta, pero piensa que en Sabadell somos más de 500 skaters.
—No parecéis tantos.
—La gente se cree que somos los cuatro del Racó. Pero somos muchos más y este deporte va en aumento. Ya no es un juego para niños de 14 años.
—¿Has dicho deporte?
—Es que somos deportistas. En las olimpiadas de Pekin 2008 ya será deporte de exhibición.
—¿Hay profesionales?
—Uno de Badía vive del patín y mantiene esposa e hijo. Entre competiciones, espónsors y regalos de marcas, te vas a los 2.000 o 3.000 euros al mes.
—¿Es tu sueño?
—El mío ya no, pero el de muchos chavales jóvenes sí. Hay que trabajar mucho para ser Pro.
—¿Qué importa la marca que vistes si nadie te ve?
—¡Que nadie te ve! Pero si te ven todos los patinadores de la calle y en competiciones. Y te fotografían para anuncios y te filman vídeos y...
—¿Vídeo y todo?
—Hay un mercado enorme de vídeos de patinadores. Unos los regalan las marcas y otros se venden. Yo ahora voy a hacer un vídeo.
—¿De tí?
—Del equipo de Sabadell, Slider (señala el escudo de su camiseta). Vamos a todas las competiciones.
—Y qué tal.
—En la Copa Catalana 2006 hemos ocupado seis de los 10 mejores puestos. Y en España, Neo consigue 2ºs y 3ºs puestos.
—O sea que de Sabadell a Pekín.
—Ui! (ríe) Eso ya... Pero en España en esto del patín hay gente muy buena a nivel internacional. Javier Sarmiento ya vive todo el año en EEUU codeándose con los mejores.
—En el Racó muchos días, de 2 a 4 de la tarde, aparecen patinadores extranjeros ya mayorcitos que filman en vídeo sus acrobacias.
—Es lo que le digo. Son gente que vienen a grabar sus vídeos. En este mundo todo el mundo se hace su vídeo.
—Pero vienen de toda Europa, algunos de EEUU.
—Porque ahora mismo Barcelona es el gran reclamo internacional para los patinadores.
—¿Me estás diciendo que vienen de Seattle especialmente a Sabadell?
—No. Ellos vienen a Barcelona y no tienen ni idea de si están en Sabadell o en Sant Andreu, Terrassa o Santa Coloma. Para ellos todo es Barcelona. Pero ven el Racó en los vídeos americanos y preguntan donde queda ese spot.
—¿Qué les gusta tanto?
—Barcelona es bonito, tiene mucha arquitectura e infinidad de spots: buenas plazas con escaleras, barandillas.
—También se hacen fotos.
—Para anuncios. El Racó y el respaldo de la Seguridad Social (Plaça Crusafont) salen en muchas revistas americanas.
—¿No será que lo que les gusta es la tolerancia policial?
—Aqui la policía no da tanta caña, es verdad. Pero en todas partes se permite más o menos igual.
—Y en EEUU, además, les están poniendo esos arquitos metálicos que impiden patinar.
—Los stop-skates. Pero tampoco tanto.
—¿Cómo vas de lesiones?
—Ya no arriesgo tanto porque a mi edad las lesiones se curan menos. Cuando no es una muñeca abierta es un esguince. Pero hay skaters de 30 eh? Y hasta de 40.
Ideal para jubilados

ES MI VIDA
Para mi patinar es lo mejor. Nada me da tanta sensación de libertad como patinar ni tanta alegría como sacarme un truco nuevo».
Así se sincera este hombre de 29 años que no usa el monopatín para desplazarse. «Yo cojo mi coche desde Barberà, vengo al Racó, patino una hora y vuelvo a casa otra vez en coche».
Y los fines de semana me voy en coche y busco spots guapos por toda Catalunya.