Gerardo Teus: proyección astral consciente
«No crea en nada,
tenga sus propias experiencias»
20-1-2007

El 3 y 4 de febrero comenzará en el centro de yoga Tikum (Alfons XIII, 44) un curso que enseña a proyectar conscientemente nuestro cuerpo astral.
Lo imparte el navarro residente en Barcelona Gerardo Teus Remon, 43, director de la oficina barcelonesa de la Academia Internacional de la Conciencia, IAC, (www.iacworld.org).

Gerardo Teus: proyección astral consciente
—¿Quién es Waldo Vieira?
—Un medico brasileño que a los 9 años ya tenía experiencias fuera del cuerpo. Lo hacía con tanta naturalidad que decidió estudiar medicina para comprender qué le ocurría.
—¿Es su maestro?
—No nos gusta la palabra maestro. Pero fue él quien organizó el estudio de la conciencia. Su tratado de Proyecciología tiene 2000 referencias bibliográficas.
—¿Cuál es el porcentaje de éxito en sus cursos?
—El 50% de los alumnos salen de su cuerpo de una forma clara. Algunos en las clases prácticas y otros en sus casas.
—¿Qué personas son más propensas a salir de su cuerpo?
—Es indiferente la formación cultural o religiosa, status social o académico... Es más importante tener la mente abierta, ser un poco osado y tener muchas ganas.
—Eso es fácil.
—También es preciso el control de las propias energías. Enseñamos técnicas para ello.
—¿Cuestión de fé?
—En absoluto. Nuestra filosofía es «No crea en nada, tenga sus propias experiencias».
—¿Perjudica ser demasiado racional?
—No. Eso ayuda con toda seguridad. La proyección es un hecho, no físico pero un hecho. Y para analizarla se precisa la razón.
—Cuénteme alguna técnica.
—Son técnicas basadas en los diferentes atributos de la conciencia. Pero la principal es la voluntad: querer hacerlo.
—¿Querer es poder?
—Claro ¿qué necesitas para levantarte y salir por esa puerta? Sólo la voluntad.
—¿Puede proyectarse sólo un brazo o una pierna?
—Es muy habitual. Cuando la persona siente que empieza a salir puede asustarse o emocionarse y esa misma emoción le bloquea y le hace entrar otra vez en su cuerpo físico.
—Muy bien ya hemos salido ¿Y ahora a dónde vamos?
—¿A dónde quieres ir?
—A... a Marte.
—(Ríe) Pues por qué no. Sería posible. Pero habría que preguntarse para qué se quiere salir. Porque si es sólo para presumir o viajar gratis...
—Para saber qué existe otra dimensión y que está aquí.
—Ése es uno de los objetivos principales de nuestros alumnos. Por eso todas las personas que han pasado por esa experiencia se sienten luego mejor, son más felices, ayudan más a los demás y pierden el miedo a la muerte.
—¿Lo pierden porque la muerte es eso que se ve desde el cuerpo astral?
—Hay quien ve a algún pariente difunto y ha podido aclarar asuntos del pasado con él.
—¿Hemos venido a este mundo para salir de nuestro cuerpo?
—No. Ése no es el propósito. Pero salir del cuerpo ayuda a conseguir nuestro propósito de vida sea cuál sea. Ayuda a priorizar.
—¿Qué dice la ciencia?
—Nada de esto puede demostrarse aún científicamente. Pero muchos científicos reconocen haber llegado a sus descubrimientos por sueños, intuiciones o experiencias no físicas.
—¿Por ejemplo?
—F. August Kekulé. Fue a través de la clarividencia que vio la estructura molecular del benceno. Y médicos como Sam Parnia, Peter Fenwich, Pin van Lomel o Michael Sambon, cardiólogos algunos de ellos, llevan años estudiando las experiencias cercanas a la muerte que les relatan los pacientes que han estado unos minutos clínicamente muertos.
—¿Qué concluyen?
—Todos ellos reconocen ya que la conciencia es independiente del cuerpo físico.
—¿No es peligroso salir del cuerpo?
—(Ríe) ¡Tanta gente me ha preguntado eso! No. No lo es. No tengo noticia de nadie que le haya pasado algo malo.
—¿Alguien lo ha utilizado para hacer el mal?
—Yo no conozco.
—¿Sale usted a voluntad?
—Lo intento casi cada noche y lo consigo una vez de cada cuatro. Pero no siempre voy donde quiero.
—Cuénteme una experiencia personal.
—Una muy poco espectacular pero para mí muy significativa. Salí y vi mi cuerpo físico tumbado en la cama y al lado el de mi esposa con su cuerpo etéreo flotando dos palmos por encima suyo y también durmiendo. Fue muy interesante.
—¿Como sabe que no fue un sueño?
—No tiene nada que ver. Cuando uno está proyectado con lucidez puede pensar, enjuiciar, decidir, comparar y actuar por propia voluntad. Simplemente se sabe. El grado de lucidez es asombroso.
Todo es asombroso
IAC
Presente en once países del mundo, la International Academy of Consciousness, IAC, inauguró el pasado noviembre un Proyectarium en Evora (Portugal).
Se trata de uns esfera de 9 metros de diámetro con una cama en su interior. La cabeza del «durmiente» coincide con el centro exacto de la esfera. La mitad de las 65 personas que probaron ese laboratorio han tenido una clara experiencia fuera del cuerpo.