Daniel Innerarity, filósofo
«La economía va desbocada
sin consciencia de sus deudas sociales»
18-1-2007

El doctor en filosofía, profesor titular de filosofía en la Universidad de Zaragoza y profesor invitado del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Burdeos III, el bilbaíno de orígen escocés, Daniel Innerarity, 47, explicará hoy en la Obra Social Caixa Sabadell «La política como actividad inteligente: algunas perspectivas».
Bajo tan amamable título se esconde la teoría de que la política carece de inteligencia.

Daniel Innenarity, filósofo
—¿La política no es inteligente?
—La política de hoy contrasta por su escasa inteligencia con otras actividades como la economía, la comunicación o el arte.
—¿En qué sentido?
—Todos los sectores de la sociedad revisan constantemente sus formulaciones y se actualizan. La política no.
—¿Hay que buscar una fórmula más justa que la democracia?
—No es eso. Me refiero a crear nuevos procedimientos, actitudes y valores que configurarían una política más eficaz.
—Bajemos al mundo real y apliquemos eso a la actualidad política española.
—Bueno (ríe), descender a lo concreto acostumbra a llevar más dificultad. Pero vamos, usted pregunte.
—ETA: ¿Cuál sería la actitud inteligente de PP y PSOE?
—Como vasco y persona interesada especialmente por este tema, creo que lo principal es que el terrorismo no tenga la capacidad de dirigir el sistema.
—¿Es lo que está pasando?
—Si no hay consenso acabará pasando y el terrorsimo terminará siendo tema electoral.
—¿Qué es más inteligente la represión policial o el diálogo?
—Sin duda la combinación de ambos.
—¿Acabaría eso con ETA?
—ETA ya no es un problema. ETA ha dejado de ser EL problema.
—¿Cuál es EL problema?
—El problema es ese 10% de gente que la apoya y cuya recuperación cívica es fundamental. Hay que reinsertar ese mundo en las instituciones democráticas.
—¿Que es política?
—Un instrumento que nos hemos inventado para poner el destino en nuestras manos y arrebatarlo así a las fuerzas ciegas de la naturaleza, de la economía, del mercado... o del terrorismo.
—¿Es el partidismo radical una de las causas de que la política sea tan poco inteligente?
—Sí. En general la búsqueda a toda costa del interés propio suele dar conductas torpes, poco inteligentes. Tanto en la vida personal como en la política.
—Mañana (hoy) compartirá mesa en Caixa Sabadell con Joaquín Almunia ¿Le soltará en la cara que es poco inteligente?
—No. A él le diré que es muy inteligente porque es del Athletic de Bilbao, como yo (carcajadas).
—Vaya, eso me ha gustado.
—Sólo por eso le supongo ya un cúmulo de virtudes.
—Le perdono que no responda a la pregunta por lo divertido de la respuesta.
—No, hombre no. Ahora le respondo en serio: Mire, Almunia conoce mucho mejor que yo, porque las sufre, las limitaciones de la política a las que me refiero.
—No está usted hablando pues de los políticos, es decir de las personas.
—No tanto de ellos como de los defectos endémicos del sistema. Las reglas de la política no están a la altura del mundo en que vivimos.
—¿Quien mayor tajada está sacando de esa debilidad política es la economía?
—Sin duda. La economía es un caballo desbocado sin conciencia alguna de sus obligaciones sociales. La política debería hacer entender a la economía cuáles son sus deudas sociales. Pero no lo hace.
—¿Terminará la política siendo irrelevante?
—A este paso sí.
—¿La creciente abstención electoral es indiferencia o rechazo?
—Hay un poco de todo, pero eso a mi no me preocupa. El problema es que votemos a quien votemos, nuestras expectativas son escasas. Ya nadie cree que con la política se pueda aspirar a objetivos de futuro ambiciosos.
—¿Usted vota?
—He votado en todas las elecciones.
—¿Se puede saber a quién?
—Comparto los principios del nacionalismo vasco democrático.
—¿Más irrelevante es la política cuánto mayor es su ámbito, por ejemplo la política de la Unión Europea o, peor todavía, la de la ONU?
—Es que Europa es un experimento que se inventa sobre la marcha. Como dice Rubert de Ventós, Europa es un OPNI: Objeto Político No Identificado.
—¿Y la ONU sirve para algo?
—Para algo sí, pero no está a la altura de lo que esperamos de ella. No puede haber verdadera multilateralidad mientras haya países de primera y de segunda.
Eskerdun, egun on

AUTOR
Daniel Innerarity es colaborador habitual de opinión en los diarios El Correo y El País y en la revista Claves. A propuesta del Senado, es miembro del Consejo de Coordinación Universitaria.
Sus últimos libros son Ética de la hospitalidad, La transformación de la política (III Premio de Ensayo Miguel de Unamuno y Premio Nacional de Literatura 2003), La sociedad invisible (Premio Espasa de Ensayo 2004) y El nuevo espacio público. Algunos han sido traducidos en Francia, Portugal, Italia y Canadá.