Benito González, arlequinado de Salamanca (y 2)

«El amor al Sabadell me acompañará hasta el final»

9/10/2004

Si el mecánico industrial, poeta y melómano de Salamanca, Benito González García, 51, evocaba ayer una infancia arlequinada pletórica desde Salamanca y Alemania, hoy cuenta con igual sentimiento los detalles de la dura vida de un hincha del Sabadell, al que nada le une a la ciudad, en los difíciles años de descensos y sinsabores.

 

-Nos quedamos ayer en esa triste habitación alemana decorada solamente por una camiseta arlequinada.

-A finales de los 70 regresé a España y retomé la información sobre el equipo. Eran años malos ya que siempre estábamos o en Tercera o Segunda. No parecía volver la gloria.

-Aún la esperamos.

-En el 83 entré de mecánico industrial en ENUSA (Empresa Nacional del Uranio), en la que aún estoy, formamos con otros trabajadores un equipo y competíamos en liga.

-No me diga que vestían de arlequinado.

-Por supuesto. Yo había sido operado del menisco dos años antes jugando en regional y no terminaba de estar bien. Pero como entrenador y presidente, me encargué de comprar las equipaciones y, como es fácil de adivinar, vestíamos como el Sabadell.

-¿Cuánto tiempo duró eso?

-Estuve 4 años al frente vistiendo de primer uniforme nuestros colores. Luego llegaron los hijos y no tuve tiempo para otra cosa que no fuera cambiar pañales... en fin, cosas normales de la vida.

-¿Quiere decir que los pañales le hicieron olvidar el Sabadell?

-Todo lo contrario porque aquellos años el Sabadell volvió a Primera y lo fui a ver a Valladolid. Perdimos 1:0.

-¿Y cuando jugaba contra el Salamanca?

-Naturalmente en todos los encuentros de Segunda que disputó, estuve yo en las gradas del Helmántico como un seguidor arlequinado más.

-A algunos les da por el coleccionismo.

-Yo tengo en vídeo los reportajes de todos los partidos del Sabadell en Primera.

-¿Cómo va el menisco?

-Mejor. Ahora sólo juego a fulbito con otros compañeros, la empresa nos facilita ropa para jugar y todos van uniformados menos yo que siempre visto del Sabadell.

-¿Eso no canta mucho?

-Para mi son ellos los que van mal vestidos.

-¿Sigue hoy buscando el resultado cada domingo?

-Claro, durante todo el domingo intento a cada momento saber cómo ha terminado el último partido y su clasificación. Lo hacía incluso en los años malos de Tercera.

-Entiendo que su etapa adulta fue más tranquila.

-Sólo hasta que llegó internet.

-Todas las culpas recaen en internet.

-En mi caso la red me abrió las puertas de la familia arlequinada. Y sobre todo con Manel para el que no tengo bastantes palabras de agradecimiento por lo amable que siempre ha sido conmigo, me ha enviado dos camisetas de las que estoy orgulloso y que luzco siempre que salgo de viaje.

-¿Va de viaje vestidos a cuadros?

-Siempre. Tengo fotos mías con la camiseta del Sabadell en París, Florencia, Venecia, la Alhambra de Granada... Las camisetas van conmigo y las paseo por todos los rincones con el orgullo de sentirme un sabadellense.

-¿Qué explicación le da usted mismo a esa extraña patología?

-¿Me pregunta por qué soy del Sabadell?

-Tan del Sabadell.

-Creo que no sabré explicarlo. El Sabadell es parte de mi, va en mi persona, en mi forma de ser, en mi placer por el fútbol. Como diría un bético, el Sabadell es un sentimiento, es el equipo de mis amores.

-¿Tiene alguna otra pasión así de enfermiza?

-Mis dos grandes amores, fuera de los personales, son el Sabadell y los discos de vinilo de los que poseo más de nueve mil. Son dos amores que me acompañarán hasta el final, porque nunca los cambiaré por nada en el mundo.

-Es usted un tipo peculiar.

-Pues aún no lo sabe todo. También escribo poesía y cuentos. He participado en varios premios de poesía, pero nunca he ganado. Pero no me importa ya que disfruto muchísimo escribiéndolas.

-¿Nos estamos dejando algo?

-También dirijo y presento un programa en la emisora local Radio Oasis de Salamanca en la que tengo un programa de dos horas los sábados de 12 a 2 del mediodía.

-¿Música clásica?

-No. Música del siglo XX. Se llama Vinilos a 45 y a menudo dedico canciones al Sabadell y a su afición.

-¿Jamás vino a Sabadell?

-Tengo una deuda pendiente con el equipo ya que nunca fuí a la Nova Creu Alta. Espero que pronto pueda disfrutar de mi equipo en el campo en el que soñé jugar.

Qué obsesión


 

«AMIGOS DEL MUNDO

Durante su época migratoria en Alemania y jugando él en Brujas (Bélgica) con el equipo de españoles Krefelkd, calentaba ya en el campo con su camiseta arlequinada y se le acercó un belga.

«Me comentó que él había jugado contra el Sabadell en Copa de Ferias y que lo recordaba mucho por la originalidad de la camiseta y lo bien que le trataron. Yo le recoirdé el resultado pues nos eliminaron por 2:0 y 0:5. Pero

le dediqué el primer gol y terminamos tomando unas cervezas».

no quería recordarme que nos habían eliminado. Total que en el siguiente

partido marque un gol y me acerque hasta él y se lo dedique.

Terminamos tomando unas cervezas, bueno yo una fanta porque no bebo.