Pedro Monagas: analizador de llanto infantil

«Cada día recibo ofertas de EEUU, Canadá, Japón...»

25/10/2002

De los muchos inventores que han pasado por esta sección éste es el primero que ha conseguido comercializar su invento y le va bien. Su analizador de llanto infantil Why Cry es el resultado de cuatro años escuchando el llanto de su hijo Álex y otros bebés grabados por sus padres. Patentado en todo el mundo, se vende ya en España y México y pronto en EEUU, Japón y Corea.

El ingeniero electrónico de Castellar del Vallès y empleado en una multinacional japonesa, Pedro Monagas Asensio, 38, sale estos días en prensa, radio y TV y da conferencias a pediatras y en universidades. Es la primera persona en el mundo que ha conseguido sistematizar el llanto de los bebés.

 

 

-Toda la culpa es de su hijo?

-Álex no es culpable. Es mi musa.

-Le dio sus buenas noches.

-Es que no había noches. Nos sentábamos en ese sofá él y yo para que durmiera mi mujer y, cuando nos daban las 5'30 de la madrugada, yo me iba a trabajar sin haber pasado por la cama.

-¿Tanto lloraba?

-Pues sí. Y cómo no sabes lo que le pasa empiezas a pensar si seré un mal padre y entras en la frustración.

-¿Y el famoso «Duérmete niño» del Dr. Estivill?

-No sirvió de nada. Al final guardamos el libro en un cajón porque el niño iba a herniarse de tanto llorar.

-Descríbame el Why Cry.

-Es un aparato que «escucha» el llanto durante unos segundos y da un veredicto entre cinco: hambre, aburrimiento, malestar, sueño o stress nervioso.

-¿Puede un niño llorar de aburrimiento?

-Sí, está pidiendo un estímulo.

-¿Qué es malestar?

-Que se ha hecho caca o pipí, que le rozan los pañales, que le salen los dientes, cólicos, gases... hay muchas causas de malestar.

-¿Y cómo se sabe la causa del malestar?

-En el aparato viene una tabla de ayudas sobre el lenguaje corporal. Por ejemplo, si agita cabeza y brazos suavemente, patalea suavemente y aprieta y chupa puños es que tiene hambre. Hay otros códigos para cólicos, etc.

-Éso son los consejos de la abuela.

-Claro. Yo no he hecho más que conjuntar la sabiduría popular con la clínica y con la última generación de electrónica. Toda la circuitería impresa me la he hecho yo.

-¿Triunfa Why Cry porque las abuelas están ya demasiado lejos de sus nietos?

-La falta de comunicación es en todos los sentidos, entre abuelas y madres, con pediatras, enfermeras. La falta de comunicación es el mal de nuestro siglo.

-¿Triunfa por eso Why Cry?

-Triunfa porque cada día tenemos menos tiempo y menos paciencia y porque entre los pronósticos de audio y visuales el acierto es de un 98%.

-¿Quién dice eso?

-Los pediatras del Hospital General de Catalunya (muestra un informe).

-¿Lo usan ellos?

-Lo usan pediatras y guarderías de toda España. Se está vendiendo en todas partes. La Sociedad Mexicana de Pediatría ya lo recomienda oficialmente y pronto lo hará la española.

-¿Y el resto del mundo?

-Cada día recibo ofertas de EEUU, Canadá, Japón y varios países árabes. Hoy hasta una de Corea. Las estudia mi agente porque yo ya no doy abasto.

-¿Por qué ha tenido que ser un ingeniero electrónico el que descubra el lenguaje de los bebés?

-Sobre el llanto de los bebés ya había 18 artículos en revistas científicas de pediatría. Pero todos hablan de algún aspecto aislado sólamente. Yo he sistematizado el llanto en su conjunto y lo he divido en categorías.

-¿Basándose en aquellos estudios?

-¡Qué va! Yo eso lo descubrí cuando ya había terminado mi trabajo.

-¿Entonces cómo lo hizo?

-He estado cuatro años estudiando, comparando y clasificando la longitud de onda (muestra gráficos) de más de cien bebés.

-¿Pero cómo?

-Iba grabando niños por las guarderías y parques y pedía a los padres que me grabaran a su hijo.

-Buena gente, ¿no?

-Pues sí porque además les pedía que me anotaran, si lo sabían, a qué correspondía cada grabación: caca, cólico, etc. Alguno ha acabado hasta el gorro de mí (ríe).

-¿Conclusiones?

-Tengo definido cada llanto. El hambre es un grito enérgico, el aburrimiento un quejido que desaparece, el malestar arranca con un gemido, etc.

-¿Puede extrapolarse ese estudio a los adultos?

-Podría hacerse, pero no creo que fuera rentable. Lo que sí sería rentable y fácil de adaptar es un Why Cry para geriátricos y otro para animales domésticos.

-¿No cree que Álex ya está a punto para tener un hermanito?

-Sí, él tiene ganas y nosotros también.

Un experimento fascinante

 


 

« 95 EUROS

Su precio de venta al público es de 95 euros y por ahora sólo se vende en El Corte Inglés. Pronto lo tendrán todas las farmacias, que ya lo están pidiendo, y tiendas especializadas en bebés.

Pero el objetivo no es hacerse rico: «un porcentaje de los beneficios irá a una ONG, la única «sin fronteras» que me da garantías, porque desgraciadamente los niños del Tercer Mundo no podrán beneficiarse del Why Cry».