Diego Frías: droga y sistema

 

"El poder promociona la droga

para controlar al individuo"


28/ 3/ 2000

Diego Frías, ayer, en las calles de Sabadell

La droga no es sinónimo de rebeldía juvenil, sino todo lo contrario.

Así lo ve este trabajador de la construcción, Diego Frías Alvarez, 24, quien participa activamente en la campaña del ex-partido 'nacional republicano' y actual asociación Alternativa Europea, «La droga es la basura del sistema, desengánchate de la droga, desengánchate del sistema». Carteles y adhesivos con este lema se ven estos dias por las calles de Sabadell.


"Poner cuatro chicos bien en un anuncio diciendo no te drogues, aun incita más a drogarse a los jóvenes de clase obrera"

 

-¿Por qué desengancharse de la droga es desengancharse del sistema?

-Porque es un tipo de consumismo, una lacra.

-¿Qué es el sistema?

-Un sistema de valores encabezado por el consumismo como principal herramienta para conseguir la felicidad. Una felicidad falsa, virtual.

-Buscar la felicidad no tiene nada de malo.

-Nada. Pero que nadie crea que a la felicidad se accede fácilmente sólo por consumir. Llegar a la felicidad conlleva sacrificio, voluntad y dolor.

-La cuestión es que, desde los 60, se asocia droga con una rebeldía juvenil que justamente va contra el sistema.

-Bueno, eso empezó con la movida hippy y los intelectuales contraculturales de aquellos años. Sólo duró hasta que la CIA inundó de marihuana los campus universitarios de EEUU.

-Eso habrá que probarlo.

-Está demostradísimo. Es un hecho bien conocido. Los mismos teóricos e intelectuales de la droga reconocieron años después que se les escapó el tema de las manos. Y en la guerra del Vietnam se vio bien claro quien daba droga a los soldados: el propio ejército.

-O sea que el poder promociona la droga.

-Así es. Para controlar al individuo. Las drogas de diseño aún lo favorecen más.

-¿Y las campañas contra la droga?

-Aún incitan más. Hace dos años el Estado Español hizo por televisión unos anuncios contra la droga en los que salían unos chicos bien diciendo no te drogues.

-¿Y?

-¿Por qué no salían auténticos drogadictos de verdad, de barrio, con la vida destrozada, en vez de cuatro pijos? Ese anuncio incitaba a los jóvenes de clase obrera a drogarse más todavía.

-¿Y cuando Luis del Olmo organiza un partido de fútbol contra la droga?

-Es un lavado de imagen.

-¿...?

-Claro. La droga acalla esta rebeldía que llevamos todos los jóvenes por nuestra situación laboral, de vivienda... sin ningún futuro.

-En Sabadell mismo hay colectivos jóvenes que predican la insurección y son habituales del canuto.

-Han caído en la trampa de creer que el consumo, incluso de droga, da la felicidad. Se ven avalados por la tendencia social dominante. Hay incluso una corriente psiquiátrica que descalifica valores forjadores de carácter como la voluntad y el sacrificio.

-Los okupas desafían al poder establecido.

-Bueno, en realidad cuentan con el apoyo de los políticos, tienen abogados. Yo no tengo ninguno de esos apoyos y pago mi vivienda con mi sacrificio.

-Demuéstreme los vínculos entre droga y poder.

-Basta con ver qué se hace contra el narcotráfico. Nada.

-¿Los que mandan son los que venden?

-Por supuesto. Fidel Castro, la administración de EEUU, entidades bancarias españolas. Si se quisiera acabar de verdad con ésto bastaría con perseguir el blanqueo de dinero en los bancos. Basta popner voluntad. Las mafias actúan cada vez más en Europa, sobre todo en España.

-¿Nunca has fumado un porrito?

-Nunca. Pero el problema no es que alguien se fume uno o dos porros o se tome dos o tres copas. El problema es que la primera sociedad donde se da una colectividad de drogadictos es en la sociedad burguesa capitalista.

-En la China imperial había fumaderos de opio.

-No era un consumo problemático, sino integrado en la cultura de aquella sociedad. Es muy diferente.

-¿Mejor despenalizarla?

-No ganaríamos nada. Eso sólo cambiaría la mafia colombiana por la mafia farmacéutica.

Los mismos perros.