Mònica Green, cantante soul

"El sida no es el fin del mundo"
27/ 11/ 1999


Monica Green cantará este lunes en el Teatre del Sol contra el sida

Este lunes, a las 10, en el Teatre del Sol, la cantante de Rochester, estado de Nueva York, residente en Barcelona desde 1991, Monica Green, 35, ofrecerá un concierto en favor de Actúa con motivo del Dia Mundial contra el Sida.


"El soul español está representado por Lola Flores, la Pantoja o Rocío Jurado; todas me han llegado al alma en alguna canción"

 

-¿Por qué viene a Sabadell a cantar desinteresadamente?

-Porque es contra el sida.

-¿Y?

-Y mi hermano mayor, Darryl, murió de sida hace siete años, a los 33. Sólo se pueden hacer cosas de corazón cuando realmente te tocan de cerca.

-Y a usted le tocó muy de cerca.

-Mucho. Conviví con Darryl durante su enfermedad, viví su evolución y me sorprendió el optimismo con qué lucho contra ella.

-¿Su mensaje contra el sida es el optimismo?

-El optimismo de mi hermano. El me enseñó que el sida no es el fin del mundo. La vida continúa, incluso con toda intensidad, después de que se te declare un sida.

-No es tan fácil.

-El siempre decía 'de una cosa u otra tenemos que morir ¿que más da si es de sida o atropellado por un autobús?' Mientras duramos, duramos. Y eso hay que vivirlo lo mejor posible. El sida no es el fin del mundo

-¿Qué hace una de las Supremes en España?

-Llegué, me enamoré y me quedé (ríe).

-¿Se enamoró de España o de un español?

-¡De todo! (vuelve a reir). De España, de Barcelona y de una persona que hoy es mi marido.

-También España se enamoró de usted.

-Gracias. Debe ser verdad porque todo el mundo me ha tratado tan bien. Nunca me ha faltado cariño ni trabajo.

-Pero usted no tiene edad para ser una de aquellas Supremes que triunfaron en los 60s.

-Por supuesto que no. Nunca fuí de las originales, sino una de las muchas secuelas creadas por sus productores cuando ellas abandonaron. Fuí la tecera o cuarta generación de las Supremes.

-¿Cómo la eligieron?

-En uno de esos concursos para jóvenes talentos, tipo salto a la fama, en Atlanta. Vino un productor de la Motown para crear las nuevas Supremes y me eligió a mí, que tenia 19 años, entre 200 candidatas.

-Y estuvo con ellas cinco años.

-Sí, giras por todo el mundo, siempre con el repertorio de Supremes. Al final me harté un poquito.

-Pero la habrá influido.

-Seguro. Me he quedado en la línea del soul.

-¿Es el soul realmente la música del alma?

-Sí. A mi hay canciones que cada vez me ponen la piel de gallina aunque las haya cantado mil veces.

-¿Qué voz femenina pone más alma?

-Muchas. Paty Labelle, Celia Cruz, Celine Dion, Barbara Streisand y, en esta última etapa, de su vida en que su voz ha cambiado tanto, Donna Summer.

-¿Y en España?

-Lola Flores.

-¿Eso es soul?

-¡Claro! Quizás no era una gran cantante, pero a mi me llegaba al alma. Como la Pantoja en alguna canciones. O Rocío Jurado.

-Su próximo CD, Colors, lo ha hecho con la discográfica sabadellense Picap. ¿Por qué?

-Porque me permite producirlo yo misma y sin ataduras. Es una compañía que me da libertad total.

-También ha estado durante semanas cantando en el Piú.

-Sí, mi relación con Sabadell es constante. Es una ciudad que siempre me ha acogido muy bien. Ahora he hecho un trabajito del que aún no puedo hablar y resulta que detrás también hay gente de Sabadell.

-Y ahora vuelve a Sabadell a cantar para Actua.

-Sí, como buena americana me gusta trabajar.

-Workoholic?

-Soy adicta al trabajo, sí. No sé quedarme quieta. A pesar de actuar de noche, cada dia me levanto a las 7 de la mañana, preparo el desayuno de mi hija, voy al gimnasio, grabo en el estudio, entrevistas de trabajo... no paro. Hago un millón de cosas. El dia no tiene suficientes horas para mi.

-Alma estresada.