Anthony Blake, mentalista

"Lo mío no es ni para creer

ni para dejar de creer"


20/ 11/ 1999


  Anthony Blake de Crónicas Marcianas estará esta tarde en Sant Cugat

El mentalista de Crónicas Marcianas (Tele-5), Anthony Blake, de nombre real José Luis Panizo---, .., natural de Oviedo, estará esta tarde en el Sant Cugat Centre Comercial.

Bajo la cobertura de su eslógan-coartada:«Todo está en su imaginación, no le dé más vueltas», juega con la incultura del grueso de la población para sugerir fenómenos paranormales donde sólo hay trucos de magia.


"La mujer de un íntimo amigo mío murió en manos de un cirujano psíquico filipino"

 

 

-Buenas, ¿cómo vamos?

-Fatal. Telefónica me tiene bloqueado desde el 26 y no puedo conectarme por internet con mis colegas del club de mentalistas Psiquic Entertainment Association, PEA. Telefónica es demencial. Estoy desesperado.

-¿Los poderes mentales no sirven para eso?

-Ni para eso ni para otras cosas, me cago en la leche. Pero si tuviera poderes los usaría para mirarles y que les reventaran los ojos (ríe).

-La definción que he encontrado de mentalismo es especialidad donde, con ilusionismo, se simulan efectos de telepatía, precognición, visión a distancia, previsión de pensamientos, etc.

-Sí, exacto.

-O sea que es una simulación.

-Emmm...psssí. Siempre y cuando tu creas que es una simulación.

-Vale, ahora entramos en eso de: todo está en su imaginación.

-Exactamente. A la gente no le puedes decir en qué tiene que creer. Que me viene uno y me dice oiga que lo suyo es falso, pues vale. Que me viene y otro y me dice oiga que lo suyo es verdad, pues también vale.

-¿En qué quedamos?

-No quedamos en nada. Lo mío no es ni para creer ni para dejar de creer. Yo no pretendo que me crean, sólo pretendo entretener, divertir y ponerles la duda.

-En Crónicas Marcianas el propio presentador J. M. Sardà no se cree nada de lo suyo.

-El hace de personaje racionalista e incrédulo y el director de la revista Más allá es el que sí cree. Yo sólo estoy en medio para que los otros juzguen.

-Un dia, en Crónicas, usted metió la mano en el costado de una mujer y le sacó un tumor con sus dedos ensangrentados, como los cirujanos psíquicos filipinos.

-Exacto.

-Y si yo le pregunto ¿de verdad le sacó algo a aquella chica?

-Yo tengo que responder que no.

-Se lo agradezco mucho.

-Y te lo tengo que decir (muy serio) porque la mujer de un íntimo amigo mío murió en manos de un cirujano filipino que era el hijo de la gran p... Y para colmo tenía uno de esos cánceres que aqui se hubiera curado. El médico de ella se tiraba de los pelos.

-¿Y con esa mala experiencia usted va y promociona la cirujía filipina por televisión?

-¡Yo no la promociono! Sólo hago una historia igual que un señor que dice que eso es auténtico. Yo ya digo que lo mío es producto de su imaginación. Y al final del programa lo dije: lo que he hecho es mentira.

-O sea que los filipinos también mienten.

-Lo más probable es que sí, pero eso no significa que la medicina psicosomática sea mentira. El efecto placebo está demostrado desde hace tiempo.

-¿La telepatía existe o no existe?

-Existe. El pensamiento no es mas que la reacción bioquímica de las proteínas o aminoácidos. La ciencia ya va en camino de demostrarlo con termogramas.

-Pero aún no.

-Aún no del todo y de eso se valen individuos como Rappel, Aramís Fuster, etc. que, amparados en la ignorancia de la gente, se mueven en un territorio muy resbaladizo.

-¿Y usted? ¿Qué papel juega usted en ese territorio tan resbaladizo?

-Pongo un poco más de aceite para que la gente piense: «si lo de este señor puede ser mentira, ese otro que me cobra 25.000 pesetas por echarme las cartas también debe ser mentira».

-¿Y eso de que medita cada dia?

-Desde hace 25 años. Los estados alterados de conciencia que te proprocionan ciertos ejercicios de respiración, yoga o relajación te permiten trabajar más concentrado, a mayor nivel y fatigándote menos.

-Pero no da poderes.

-No, pero me permite funcionar mejor.

-O imaginárselo.