Blas Jiménez, adiós al disquette

"El disquette ha muerto

pero su historia ha sido brillante"

 

14/ 9/ 1999

  G--

De la misma forma que ya nadie se acuerda del papel carbón, antes de cinco años apenas nadie recordará qué era un disquette de ordenador. Los CD gravables han firmado su sentencia de muerte y hoy los ordenadores ya salen sin disquetera.

La única fábrica de disquettes de España estaba en Barberà del Vallès. Era un división industrial de la multinacional japonesa Kao, en Santiga, y cerró el año pasado por falta de perspectivas. Su director era el ingeniero técnico industrial, Blas Jiménez Bastida, 44, quien hoy ensalza la gloriosa carrera del difunto.


""Los nuevos ordenadores ya salen al mercado sin disquetera"

 

-¿El disquette ha muerto?

-Sí. Le pueden quedar unos años de vida, pero desde luego ya no conoce aquellos tiempos de hace cuatro años cuando el mundo demandaba 5.000 millones de disquettes al año.

-¿Cuál es hoy la demanda mundial de disquettes?

-Apenas 600 millones al año.

-¿Cuántos fabricaban ustedes?

-Aquí hacíamos 1.400.000 disquettes al mes.Pero la planta de Santiga sólo duró de abril del 97 a diciembre del 98. Las demás fábricas en Japón, Canadá y EEUU también están cerradas.

-¿Fue un negocio ruinoso o estuvo bien mientras duró?

-Simplemente empezamos a concebir la idea cuando el disquete se vendía a 6 dólares y cuando lo tuvimos a punto ya se vendía a menos de un dólar.

-¿Qué le ha matado?

-Los nuevos soportes de información como el CD-Rom y el CD-R, o sea gravable, que multiplican por 600 su capacidad y además admiten programas en distintos lenguajes informáticos.

-Y ustedes no se lo pensaron dos veces y bajaron la persiana.

-Sí, hace un año, Kao cerró los centros de producción de disquettes en todo el mundo. Además fabricar un disquette virgen costaba 24 pesetas y un CD, en el que caben diez discos, sólo 35 pesetas.

-Pero ustedes también cerraron su línea de producción de CDs.

-Sí, pero no por falta de futuro sino porque no daba grandes beneficios. La competencia del Sudeste asiático es tremenda y, además, KAO quiere dedicarse al sector químico que es lo que viene haciendo desde hace cien años: zapatero a tus zapatos.

-Otros factores de la muerte del disquette?

-El entorno multimedia. Hoy en un disquette no te cabe ni una foto. Finalmente el disco duro de los ordenadores tiene ya tanta memoria que el disquette tampoco es tan necesario.

-Enviar programas por e-mail también habrá influido.

-Aún no. Si internet fuera ya tan poderoso habría acabado también con los CD. No, internet no es, hoy por hoy, el factor decisivo en la muerte del disquette.

-La última sorpresa de Macintosh es que su nuevo ordenador, iMac, ya no lleva disquetera de origen. ¿En el futuro todos los ordenadores serán así?

-Yo pienso que sí. La línea de ahora mismo es que todos los ordenadores lleven ranura drive para disco gravable. Ése es el futuro.

-¿Cúantos años ha durado el disquette?

-Más de 20, empezó a mediados de los 70s.

-¿Pasará a la historia sin pena ni gloria?

-¡No! ha sido uno de los soportes más brillantes por implantación y popularidad. Dudo que volvamos a ver un producto tecnológico con la larga vida que ha tenido éste. Ni el CD, ni el magnetoóptico ni el DAT ni ninguno otro durará tantos años.

-¿Cuáles fueron sus ventajas?

-Fue el primero, era atractivo, fácil de manejar, protegía muy bien la información, resistente a epsar de sus piezas móviles. Fue un buen invento de Sony e IBM.

-¿Usted llegó a tenerle cariño?

-¡Hombre! Por supuesto. He dedicado diez años de mi vida a este producto y aqui teníamos la primera planta de España. Modélica. Kao llegó a ser el número 1 del mundo en disquettes.

-En paz descanse.