Antonio y Adolfo, agredidos por los Mossos d´Esquadra

"Los Mossos han visto demasiadas películas de Rambo"

28/ 7/ 1999

 
Los dos agredidos ayer en el CAP Fontetes de Cerdanyola

Los compañeros de trabajo cerdanyolenses Antonio Santibáñez Fernández, 29, y Adolfo Alvarez Barrantes, 22, fueron brutalmente agredidos por agentes de los Mossos d´Esquadra, en Blanes, este viernes.

Buscaban traficantes de drogas, pero no los liberaron hasta nueve horas después, sin pedir disculpas.


"Nos daban tan duro que hasta una mosso se tapaba la cara para no verlo"

 

--¿Cuáles son los hechos?

--Estábamos en el cámping y recibimos la llamada de un amigo por el móvil diciendo que llegaba a la estación de tren y fuimos a buscarlo.

--¿A qué hora?

--Serían las 8 de la tarde. De repente se nos cruza un Ford Escort plateado con los cristales oscuros, nos salieron cuatro tiarrones en camiseta, tirantes y pantalones cortos, se nos abalanzan a gritos, nos abren las puertas y a mi (Adolfo) me encañonan con dos pistolas en la cabeza.

--¿Y a ti?

--A mi (Antonio) el primer puñetazo ya me lo dieron por la ventanilla. Entonces, pensando que nos estaban atracando, pusimos marcha atrás, pero apenas un metro más allá nos embistió otro coche por detrás.

--Y recibísteis.

--Nos empezaron a dar de puñetazos y patadas. Cuando ya me tuvieron esposado y en el suelo (Adolfo), seguían pateándome y apuntándome con la pistola y gritando «¡que te mato!, ¡que si yo saco la pistola te tengo que matar!»

--¿En castellano?

--Sí.

--¿Cuánto tiempo duró esto?

--Yo (Antonio) estuve por lo menos cinco minutos recibiendo en el suelo, con todos los ojos llenos de tierra y sangrando por todas partes. Me preguntaban por un tal Juancho o Gancho, pero ni oía lo que decían.

--Ya sabíais que eran policías.

--Qué va, en ese momento aún pensábamos que nos estaban atracando. Con aquella pinta parecían una banda de skines.

--¿Qué pasó después?

--Me ponen encima del capó del coche (sigue Antonio), me amorran la cara contra el cristal y viene uno con las esposas en los nudillos y empieza a darme más puñetazos en la espalda, el oído, la cabeza, la mejilla, la nariz... mientras otros dos me sujetaban. Mira (me enseña la foto del coche) Esa mancha roja es la sangre que me salió por la nariz y esa otra la que me salía por la boca.

--¿Serenos o irados?

--Muy nerviosos, con las caras descuadradas de euforia y dando patadas al coche. ¡Una mala leche! Ya él le tenían esposado en el suelo y le saltaban de rodillas sobre la espalda.

--¿A ti no te preguntaron nada?

--A mi (Adolfo) me preguntaban por un Ford Probe azul y que «¿dónde teneis la droga?» y que «¿dónde teneis la droga?» Nos daban tan duro que hasta una chica que iba con ellos, una mosso, se tapaba la cara para no verlo.

--¿De verdad no se identificaron?

--Que no. Hasta que no vimos que llegaba el primer coche patrulla y les vimos hablar con los uniformados no entendimos lo que estaba pasando.

--La Generalitat dice que llevaban la luz azul sobre el coche.

--Es falso. ¿Qué van a decir? Se han dado cuenta de que la han cagado y han de inventar cualquier cosa. Ni luz azul, ni placa, ni se identificaron verbalmente. Si lo hubieran hecho no hubiéramos intentado escapar. Su problema es que la han cagado.

--¿Cómo os explicais tanta agresividad?

--Pues que hay Mossos como gorilas de discoteca. Se comportan com delincuentes. No están preparados. Es un cuerpo muy joven y han visto demasiadas películas de Rambo. Se supone que son mejores que los nacionales o los civiles, pero...

--¿...pero qué?

--Pues que hace poco en Lloret los Mossos detuvieron a otro inocente y le hicieron hacer flexiones desnudo en medio de la calle. Salió en la prensa.

--¿Cuánto tardaron en darse cuenta de vuestro error?

--Hacia las 2 de la madrugada, después desguazar el coche y no encontrar droga, ya empezaron a tratarnos algo mejor, nos leyeron los derechos, nos empezaron a hablar de ir al hospital y yo (Antonio) ya oía a mi mujer llorando arriba.

--¿Tanto tiempo?

--Nos tuvieron en celdas separadas hasta las 5´30 de la madrugada y sin llamar por teléfono. Yo (Antonio) estoy operado del bazo, se me nublaba la vista y tenía tanto frío, porque iba en bañador,que perdía el conocimiento. Pero cuando pedía algo decían «cállate o entro y te doy de hostias».

--¿Os pidieron disculpas?

--Ni disculpas ni la menor explicación. Al revés, nos denuncian ellos a nosotros por haber tumbado a uno cuando hicimos marcha atrás con la puerta abierta. Encima, los presuntos culpables de agresión somos nosotros.

--¿Qué haceis ahora (ayer) aqui en el CAP de Cerdanyola?

--Hemos venido a pedir un certificado de las lesiones porque dice nuestro abogado que el del forense de Blanes no está suficientemente detallado. Pero nos lo han negado. Aqui no quieren meterse en líos.

--¿Qué pedís?

--Por lo menos que nos paguen los daños personales y del coche.

--Justicia ya sería demasiado pedir.

 

 

 

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