Joe W. Kittinger, salto a 30 kms. de altitud

"Antes de saltar dije Dios mío ayúdame"

22/ 7/ 1999

 
El pre-astronauta Joe W. Kittinger estuvo ayer en la Autónoma

El 16 de agosto de 1960, el piloto y coronel de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos, Joe W. Kittinger, 70, subió en globo a 102.800 pies (unos 30 kilómetros) y se lanzó. Batió tres récords del mundo aún vigentes: altura, tiempo en caída libre (4´36 minutos) y velocidad sin vehículo (mayor que la del sonido). Conserva además otros cinco récords mundiales en globo.

Ayer, en la facultad de Medicina de la UAB, los cardiólogos le preguntaron sobre las reacciones del corazón en aquellas condiciones extremas: 150 pulsaciones por minuto.


"En Europa John-John Kennedy no se hubiera estrellado porque aqui hacer eso es ilegal"

 

--¿Nadie ha intentado batir su récord desde 1960?

--Sí, ha habido otros tres intentos, de los cuales dos murieron por errores en el traje o en la preparación. Yo estuve un año y medio preparándome física y mentalmente.

--¿Mentalmente?

--Repasaba una y mil veces todos lo que tenía que hacer al segundo. La preparación mental es básica.

--¿Ese salto es lo más importante que ha hecho usted en la vida?

--No, es lo más importante en mi carrera. Pero lo más imporante ha sido casarme con esta hermosa mujer (señala a su esposa que le acompaña).

--¿Vale la pena tanto riesgo?

--Sí porque no lo hice por superar un récord, sino para probar los saltos de emergencia a gran altitud que podrían salvar a astronautas. Piense que éso fue antes del programa espacial.

--¿Aprovechó la NASA su experimento?

--No porque luego se decicio no proveer a los astronautas de sistemas de escape. Pero sí los constructores de aviones.

--¿Por subió en globo?

--Porque ningún avión puede subir a 30 kms. y abrir una portezuela. Era un globo especial de canasta abierta que compensa las distintas presiones.

--¿Qué hay a 30 kms. de altura?

--Es el límite de la alta estratosfera con el espacio exterior. No hay presión, es casi el vacío. Estás a 100 grados bajo cero y no sobrevives sin casco y traje presurizado.

--¿Qué se ve?

--Si miras arriba es todo negro, pero no ves las estrellas porque las pupilas están demasiado dilatadas. Si miras abajo tienes una luminosa vista de la tierra.

--¿Esos 4´36 minutos fueron terroríficos, placenteros...?

--Muy ocupados. No tuve tiempo de sentir. Estuve hablando todo el rato para grabar una cinta sobre las reacciones del traje despresurizado, movilidad, estabilidad, altímetro...

--Bajando a casi mil kilómetros por hora, el paracaídas no sería normal.

--Normalísimo porque al cruzar la atmósfera, la densidad del aire frenó mi caída.

--¿Se entretuvo en hacer piruetas durante la caída libre?

--No porque mi trabajo no iba destinado a paracaidistas sino a astronautas y pilotos. Bajé sentado, como en una silla. Llevaba un peso especial para adoptar esa postura. Y cada vez que levantaba un pie giraba como una peonza. Muy divertido.

--¿Se moja uno cuando atraviesa una nube?

--No. Yo me quedé igual de seco. Levanté los pies por si rebotaba (bromea), pero no hubo esa suerte. Lo que sí es cierto es que dentro de una nube no ves nada.

--¿Dónde aterrizó?

--En medio del desierto de Alamo Gordo, Nuevo México. Enseguida vinieron a buscarme y lo celebramos con una fiesta hispana por todo lo alto.

--¿Pudo haber muerto?

--Fácilmente. Pero yo confiaba ciégamente en mi material y en mi equipo humano.

--¿Vivir en el cielo te acerca a Dios?

--Sin duda. Llevo más de 50 años volando y nada te acerca a Dios más que un avión. Mis últimas palabras antes de saltar fueron «Dios mío ayúdame».

--¿Qué cambia en la vida de uno después de batir tantos records?

--Nada, en realidad. Si algo cambia es que ahora tengo la agradable oportunidad de charlar con personas como usted. Si quiere que le diga la verdad, disfruté más mi travesía del Atlántico en globo en solitario.

--También fue el primero.

--Si, volé en tres dias y medio de Maine a Genova y apenas dormí dos horas. Pasé muy cerquita de Barcelona.

--¿Y si llega a caer al agua?

--¡Entonces sí me hubiera mojado! (ríe). Alguien me hubiera rescatado supongo.

--¿Por qué Richard Branson de la Virgin no consiguió ser el primero en dar la vuelta al mundo en globo?

--Yo le ayudé en uno de sus intentos hace tres años en Marruecos. Branson tenía dinero, medios y ánimos. Pero le falló la suerte. Todo lo que le pudo ir mal le fue mal.

--¿Cree usted en la suerte?

--Totalmente. En este mundo hay gente con suerte y gente sin suerte. Y eso no se compra, es el destino.

--¿En qué es usted afortunado?

--En amor (su mujer ríe).

--¿John-John Kennedy es culpable?

--No, lo que hizo es ilegal en Europa, pero legal en Estados Unidos. Despegó de noche, sin luz de luna y sin preparación para vuelo instrumental. Desgraciadamente eso en EEUU es legal.

--¿Debería Estados Unido adoptar la normativa europea?

--Sin duda. El accidente de Kennedy lo ha demostrado.

--Demasiado tarde.

 

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