Antonio y Carmen, contra accidentes de tráfico

"Si quieres matar a alguien,
hazlo en coche que no te va a pasar nada"

26/ 6/ 1999

 
Antonio y Carmen perdieron sus dos hijas en la autopista de Terrassa

El comercial de la alimentación, Antonio Rodríguez Ortiz, 45, y su mujer, Carmen Merino Zamora, 42, perdieron a sus dos hijas, Giovanna y Vanessa, 19 y 16, la madrugada del 27 de octubre de 1996, en la autopista de Terrassa, cuando un conductor colisionó con la moto en que viajaban. Les queda otro hijo, Antonio, de 20 años.

Desde entonces, en la línea de la Asociación de Prevención de Accidentes de Tráfico, visitan tribunales, van a televisiones y luchan para que los conductores «asesinos» paguen por los daños humanos que causan.


"El hermano mayor del asesino de nuestras hijas ya había matado en coche a otro motorista; es la motivación de la familia"

--¿Qué pasó aquel 27 de octubre?

--Las niñas venían de una discoteca de Terrassa en la misma moto. En la autopista les embistió por detrás un conductor totalmente borracho, a velocidad excesiva, con el coche trucado para correr rallies y sin la ITV en vigor.

--¿Cómo saben todo eso?

--Por el parte de la Guardia Civil que atestó una frenada de 140 metros y por un testigo, un señor de Manresa que venía a trabajar con dos empleados.

--¿Qué dice él?

--Al ver a las niñas muertas, paró enseguida y dice que al chico lo único que le preocupaba era si su coche se había magullado y que apestaba a alcohol. También dice que es una vergüenza que ese asesino ande libre por la calle.

--Asesino es un poco fuerte, ¿no?

--El que comete un asesinato es un asesino.

--¿Qué más saben de él?

--Que se llama José Manuel Pérez Márquez, que su padre tiene un taller de coches en Barberà y que ya se le conoce por ser un peligro en la carretera.

--¿Por qué?

--Porque le gusta hacerse notar, acelerar... el clásico niñato de barriada que le gusta hacer el payaso y que todo el mundo sabia que un dia u otro tenía que hacerla.

--¿Crónica de una muerte anunciada?

--Pues sí porque su hermano mayor también mató con su coche a otro motorista hace años y tampoco le pasó nada. Pero como a su papá le gusta tener a sus hijos haciendo el payaso por la carretera, pues les tiene tres coches más preparados. Es la motivación de la familia.

--¿Qué pasa cuando uno pierde dos hijas?

--Que entras en un mundo irreal, surrealista. Al dolor inmenso que sientes, tienes que sumarle la confusión que te provoca que todo funcione mal. Has de luchar tu para que se cumpla la ley y has de ver como el asesino de tus hijas corre tan campante.

--¿No le pasó nada?

--Llevamos tres años esperando juicio. Pero es que hay demasiadas irregularidades. Para empezar el chico se llevó el coche al taller de su padre antes de ser inspeccionado por la policía en vez de ir a un depósito como es preceptivo.

--¿Qué más?

--Llevamos tres años esperando sentencia cuando otros casos se solucionan en un par de años.

--¿Que pena puede caerle?

--El fiscal puede pedir hasta seis años de retirada de carnet y cuatro de cárcel, pero lo más seguro es que no le pase nada porque no está demostrado que fuera a por ellas.

--¿Creen que iba a por ellas?

--No. Creemos que no las vio porque llevaba un ciego impresionante. Pero sí hay conductores que por hacer broma van a por algun motorista. Sólo quieren darle un golpecito y lo matan. Pero nunca se puede demostrar y tampoco les pasa nada.

--¿El coche es el arma perfecta para matar impunemente?

--Exacto. Si quieres matar a alguien hazlo en coche y seguro que no te pasa nada. En España la ley protege a los asesinos motorizados.

--No confían mucho en la ley.

--No, no confiamos nada. Pero es porque no se cumple. Si la ley dice que un conductor que no pasa la alcoholemia debería estar tres dias en la cárcel ¿por qué no se cumple? Que se pase tres dias en la cárcel y que lo sepan en su trabajo y en su familia y que todo el mundo esté advertido de que es un peligro.

--¿Su crítica es contra la sociedad entera?

--Sí, incluidos los medios de comunicación. ¿Por qué los diarios protegen a los conductores que matan poniendo sólo sus iniciales? Que pongan el nombre entero y que todo el mundo se entere de qué clase de hombre es. Los demás tenemos derecho a saber si en nuestra escalera vive un desgraciado. Con las iniciales el delincuente se ve protegido y se hace más delincuente todavía. Si al hermano mayor le hubiera caído un puro, el pequeño ya se lo hubiera pensado dos veces antes de beberse dos cubatas.

--Y esta noche, carreras en la Avenida Matadepera.