Ariadna Viola, Técnica Alexander

"La Técnica Alexander debe comprender el cuerpo, no la mente"

 

25/ 6/ 1999

 
A. Viola da sesiones individuales de Técnica Alexander en Sant Cugat

«¿Ves aquel hombre que espera ahí? Está cargando tanto los hombros que lesiona las lumbares. Y esta señora camina así porque está encogiendo las caderas». Estamos sentados en la Plaça del Gas y, muy erguida ella, va comentando los defectos de la gente de la calle.

A punto de terminar su tercer y último curso de profesora de Técnica Alexander en la Mathews School de Nova York, la profesora de este método de reeducación corporal, Ariadna Viola Vilà, 28, ya da sesiones personalizadas en La Unió de Sant Cugat.


"Todo el mundo encuentra muy interesante la Técnica Alexander pero, si no hay dolor, muy pocos se deciden"

 

--¿Hay un señor Alexander?

--Lo hubo. F.M.Alexander era un actor y rapsoda australiano del siglo pasado. Un dia se quedó sin voz y como ningún logopeda le solucionaba el problema se empezó a observar a sí mismo. Estuvo siete años mirando su cuerpo en el espejo

--En siete años algo descubriría.

--Muchas cosas. En lo referente a su voz, descubrió que cuando hablaba tiraba la cabeza atrás y eso cortaba el fluido de aire en la laringe.

--¿Cuál es la base de la técnica?

--Que el trío cabeza-cuello-columna es básico para el buen funcionamiento del resto del cuerpo.

--¿Salimos mal de fábrica?

--No. Nacemos bien. Los niños saben que para levantar un peso del suelo hay que flexionar las rodillas y no curvar la espalda. Ellos lo hacen y nosotros tenemos mucho que aprender de los niños.

--Pero levantar la garrafa de agua con la fuerza de las piernas es incómodo.

--Lo parece porque hay más movimiento y por eso cogemos malos hábitos. Pero nos estamos cargando la columna y perjudicamos las lumbares. Cuando tomas consciencia de cómo machacas las vértebras, ya no te quedan ganas de levantar la garrafa con la espalda.

--¿Eso es lo que enseña usted, a coger consciencia del cuerpo?

--Exacto. Pongo las manos sobre el cuerpo de la persona para que vea cuáles son sus malos hábitos, cómo liberarse de ellos y tomar las direcciones correctas.

--¿El cuerpo tiene direcciones?

--Claro. La cabeza debe subir hacia arriba, los hombros deben ensancharse hacia los lados...

--¿Los malos hábitos corporales e corresponden con un carácter determinado?

--Una persona muy segura de sí misma nunca irá encogida. Una mujer con complejo de pecho normalmente cerrará los hombros hacia adelante. Pero no me gusta generalizar. Cada cuerpo es producto de muchas cosas.

--¿Arreglando el cuerpo arreglas la mente?

--Yo no digo tanto, pero desde luego esta técncica se complementa muy bien con psicoterapia

--¿Siempre va usted tan derecha?

--Hay gente de Alexander que va mucho más derecha que yo, pero yo no quiero llamar la atención por la calle. Lo que tampoco haré nunca será sentarme con los hombros bajos y la columna hundida.

--¿Es malo?

--Comprime el vientre. Pero eso hay que notarlo. En TécnicaAlexander todo hay que experimentarlo. Leer libros sirve de poco. La técnica Alexander tiene que entendela el cuerpo, no la mente.

--¿En su casa no hay ni un sofá?

--Claro que sí. Sentarse en un sofá puede ser muy cómodo siempre que protegas cabeza y lumbares con un almohadón.

--¿El ordenador es lo peor que hay?

--El ordenador encoge las cervicales y hacer perder elongación muscular. Pero como tantos otros hábitos domésticos o laborales. Lo malo del ordenador es que te pasas horas y horas.

--¿Qué otros malos hábitos tenemos?

--Muchos porque no conocemos nuestro cuerpo. Mucha gente por ejemplo, se limpia los dientes moviendo todo el brazo desde el hombro, cuando basta con mover la muñeca.

--¿Corrige usted todo eso?

--Sí, el problema es que la gente siempre encuentra muy interesante la técnica Alexander, pero pocos se deciden a probarla. Actores y bailarines, que ya son conscientes de su cuerpo, lo entienden rápidamente, pero a los demás, 4.000 pesetas por sesión les parece exagerado.

--Pero se acaban decidiendo.

--Sólo si hay dolor. De hecho funciona tan bien para dolores de cabeza, de espalda o de pies que quienes lo prueban están encantados.

--¿No sirve el yoga para lo mismo?

--El yoga va bien, pero no corrige malos hábitos. Yo tengo un alumna que es profesora de yoga y es extraordinariamente flexible, pero en su vida cotidiana sigue teniendo malos hábitos. Todas las terapias son buenas, pero sólo funcionan mientras se practican. A la que vuelves a casa, vuelves a forzar cervicales y te ataca otra vez el dolor de cabeza.

--¿Para quién es absolutamente necesario?

--Para todo el mundo. Un ama de casa que se pasa el dia poniendo lavadoras, haciendo camas y levantando bebés acaba con las rodillas hinchadas.

--Nos maltratamos.