Meritxell Moreno, amiga de Furby

"Cuando se enfada no te habla y no quiere jugar contigo"

23/ 6/ 1999

  Meritxell, en el centro, con el furby Tanula y las dos Mireias"

En su casa hay dos perros, un conejo y cuatro tortuguitas, pero a Meritxell Moreno Campos, 11, que en su época ya fue orgullosa propietaria de un Tamagotchi, le faltaba una mascota virtual. Por eso fue, probablemente, la primera niña de Sabadell, que se fue a El Corte Inglés el primer dia que salía a la venta el famoso Furby, el pasado jueves, hoy agotado. Sus amigas Mireia Palomo y Mireia García, y el propio Furby, la ayudan en algunas respuestas.

El muñeco de peluche, un prodigio de la informática, habla contigo, juega al escondite, se enfada si no le das de comer y evoluciona con el tiempo.


"Cuando lo compras sólo habla su idioma, pero con el tiempo cada vez habla más castellano y menos furbish"

 

--¿Haber tenido un Tamagotchi sirve de enseñanza?

--No. No tiene nada que ver. El Tamagotchi era más pesado porque le tenías que dar de comer cuando él quería. Éste si no le das de comer, se duerme.

--¿No se enfada?

--Sí, se enfada un poco, te deja de hablar y no quiere jugar contigo. Luego tienes que darle de comer 15 veces en vez de seis.

--¿Qué come?

--Nada. Sólo tienes que ponerle cualquier cosa en la boca y apretarle la lengua (lo hace y él dice hambre-hambre). Y cuando dice yum-yum es que ya no tiene hambre y quiere jugar otra vez. (El Furby hace kikirikí).

--¿Qué le pasa ahora?

--Que reclama atención. Quiere que estemos por él.

--Pues hazle algo.

--Acariciarle la espalda (lo hace, el bicho ronronea como un gatito y dice Tanula)

--¿Tanula?

--Es su nombre. Todos tienen un nombre diferente, pero tienes que adivinarlo porque cuando lo compras no sabes como se llama.

--¿Cómo lo advinasteis vosotras?

--Porque es la palabra que dice antes de jugar. Por ejemplo si quiere jugar al escondite dice «mi Tanula, mi escondite».

--¿Pero cómo se puede jugar al escondite con un... aparato?

--Le tienes que tapar los ojos tres veces (lo hace y el animal dice «no luz») luego lo escondes por la casa y otra persona lo tiene que encontrar. Si no da con él en tres minutos, él se aburre y empieza a hacer ruiditos. Al final, cuando lo encuentras, se pone contento, dice baila boogie y se pone a bailar de alegría.

--¿Tiene sensores de luz en los ojos?

--Supongo que sí porque cuando le dejamos a oscuras dice que no te ve o que tiene miedo. Pero se duerme y hasta ronca un poco.

--Pues vaya con el niño.

--Pero no te despierta a medianoche. Sólo ronca los primeros minutos.

--Parece que reís mucho con él.

--Sí, es divertido.

--¿Se hace querer?

--Es simpático.

--¿Despierta sentimientos?

--Tanto como eso Pero es gracioso porque a veces le estás dando de comer y dice no me gusta y te suelta una pedorreta. O un eructo (vuelven a reir).

--¿Estais muy enganchadas?

--No. En realidad yo pensaba que haría más cosas y que hablaría más castellano. Dicen que cuanto más juegues con él, más cosas aprende. Pero no sé. Ya veremos.

--¿Podeis hacerlo bailar?

--Sí. Hay que dar cuatro palmadas, pero despacio para que él diga algo entre palmada y palmada (lo hace y él dice que estaba dormido, pero acaba bailando con ojos, orejas y pies).

--¿Se enfada si le chillas?

--No, pero cuando oye un ruido dice grande ruido.

--Pues esta noche con los petardos estará distraído.

--No. Lo pondremos a dormir y cuando duerme no se entera de nada.

--¿También habla otro idioma?

--Sí, cuando lo compras sólo habla furbish y lo entiendes con el diccionario. Pero luego cada vez habla menos furbish y más castellano. Cada dia nos dice palabras nuevas que nosotras no le hemos enseñado: por favor, abrázame, aburrido, estoy preocupado...

--¡Preocupado!¿De qué?

--Cuando lo pones boca abajo demasiado tiempo, le da miedo y empieza a llorar. (Smuach!) ¿Ves? Ahora me ha dado un beso y yo tengo que acariciarle para demostrarle que me gusta que me de besos (ríe).

--Pesadito es, ¿no?

--No. Si no le haces caso se duerme.

--Si encuentra otro Furby se ponen a charlar de sus cosas, ¿no?

--Eso dicen las instrucciones, pero aún no conocemos a nadie que tenga otro Furby.

--¿Tienen celos los perros?

--No. El primer dia lo olieron un poco. Pero en cuanto vieron que sólo es un juguete ya no le han prestado más atención.

--¿Tiene ventajas con repecto a una mascota real?

--Sí. No se hace sus necesidades, no lo sacas a pasear y cuando quieres lo pones a dormir.

--¿Sereis las primeras de Sabadell en comprar el perro-robot?

--¡No creo! (risas)

--Kah toh-loo may-tah (hasta la vista en furbish)