Carmen Claudín, bombas sí

"Kosovo divide a la izquierda,

pero no la debilita"

2/ 6/ 1999

 
Carmen Claudín habló de Kosovo y la izquierda en el Casal Pere Quart

Invitada por la Lliga dels Drets dels Pobles, el Casal d'Europa y Fòrum Sabadell, la experta del CIDOB para los países del Este, Carmen Claudín Urondo, 50, habló el martes en el Casal Pere Quart de &laqno;Las posiciones de la izquierda europea frente a la guerra de Kosovo».

Se mostró claramente partidaria de la actual intervención armada de la OTAN.


"Cada vez que un misil mata gente inocente tienes que mirarte al espejo y decirte esto también te lo vas a tragar"

 

--¿Es usted de las que llaman hopócritas a los pacifistas?

--No. Yo no pienso eso. A mi me consta que hay pacifistas que no son nada hipócritas y que hay comunistas, socialistas e intervencionistas feroces que sí lo son.

--¿Los bombardeos de la Otan están dividiendo a la izquierda?

--Sí, naturalmente.

--¿La están debilitando?

--No, debilitando no. La izquierda catalana y española no se va a desestructurar ni a reestructurar por la intervención de la Otan.

--¿Y la europea?

--En general eso no creará ruptura. Sólo, tal vez, en Los Verdes alemanes. Ya veremos.

--¿Es triste que la izquierda no sepa proponer una alternativa a esta guerra?

--Yo no estoy de acuerdo con eso. Yo creo que sí hay alternativa a los bombradeos. Pero ya se puso en práctica sin el menor resultado. Me estoy refiriendo a la negociación política y a las sanciones económicas. Esas son las alternativas y eso ha durado años.

--¿Demasiados?

--Sin duda. Eso ha sido un capital de retraso que Milosevic ha interpretado a favor de su política. Con tanta negociación estéril él entendía que su política conseguía engañar a todo el mundo.

--¿Cree que debió intervenirse militarmente antes?

--Sí, mucho antes en Bosnia y mucho antes en Kosovo. Mucho antes de 1995 ya se tenía que haber dado a entender a Milosevic que se estaba realmente dispuesto a usar la fuerza.

--Pero si ni siquiera la fuerza hace la menor mella en él.

--Yo creo que Milosevic acabará cediendo y, sin la intervención, nunca hubiera cedido.

--¿Cree usted que a la Otan realmente le importan un pepino los kosovares?

--Esa pregunta no me gusta porque lleva implícita la respuesta.

--Lleva implícita mi opinión, no su respuesta.

--Yo no creo en la pureza de las motivaciones ni de los hombres, ni de los partidos, ni de los organismos internacionales. No creo en la pureza per se. Todo comportamiento humano o institucional conlleva un interés. Pero eso, por si mismo, no es malo.

--¿Entonces?

--Hemos de encontrar un equilibrio entre los diversos intereses. También en la ONU cada estado quiere asegurar sus propios intereses nacionales. Y la Otan en eso no es mejor ni peor.

--¿Cuáles son los intereses de la Otan?

--Seguramente este conflicto le ha venido bien para reafirmar su utilidad. Y seguramente tiene otros intereses específicos. Pero nada de eso es la razón principal. A EEUU, en principio, no le interesaba nada meterse en esa zona. Sólo lo ha hecho por la incapacidad de los europeos.

--¿Cuál es, pues, la razón principal?

--La estabilidad. A nadie le interesa la desestabilización permanente que aporta Milosevic a esa región.

--¿Cada vez que un misil inteligente se vuelve tonto y mata civiles bajo un puente, en un sanatorio o en una casa de vecinos, usted lo acepta como el precio que hay que pagar?

--No puede pensarse de otra manera. Tienes que mirarte en el espejo y decirte esto también te lo vas a tragar. Pero también todos nosotros nos tragábamos cada dia, para seguir adelante con nuestro desayuno, nuestro trabajo y nuestros problemas de pareja, los asesinatos de Bosnia. Aceptábamos las fosas comunes, la deportación masiva... Y todo eso no eran daños colaterales. Iban directamente a la caza del conejo.

--No era mi país el que cazaba.