Josep Bosch, panadero atracado

"Nos sentimos desprotegidos"

26/ 5/ 1999

 
Josep Bosch i Tere Méndez han sido atracados cinco veces en un mes

El sabadellense, Josep Bosch Massó, 30, propietario de dos hornos y tres panaderías en Barberà, ha sido atracado cinco veces en un mes a sólo 25 metros de la jefatura de policía.

La empleada Tere Méndez, de la tienda Biter en la calle Joaquim Ruyra, 43, que ha sufrido las dos últimas agresiones, le ayuda en algunas respuestas.


"Viene el chico, salta el mostrador y, sin decir nada, abre la caja registradora, coge el dinero y se va"

 

--¿Cómo fueron los últimos atracos?

--Viene el chico, salta el mostrador y sin decir nada, abre la caja registradora, coge 6.000 pesetas y se va.

--¿Y vosotros?

--Yo (Tere) la primera vez chillé. Pero luego, muy serena, cogí el teléfono delante de él y llamé a la policía. Pero cuando llegaron, él ya se había ido.

--¿Y la segunda?

--En cuanto le vimos entrar ya no llamamos por teléfono. Como Jefatura está tan cerca, justo ahí, en la misma esquina, salimos mi compañera y yo y nos fuimos corriendo a avisarles.

--¿Esta vez sí hubo tiempo?

--No porque nos empezaron a pedir la descripción del atracador: edad, pelo, estatura... Cuando terminamos de contarlo, el ladrón ya se había ido.

--Pero de aqui a allá hay 30 segundos a pie. ¿Por qué no fueron inmediatamente para pillarle con las manos en la masa?

--Se ve que el agente que nos atendió era el de guardia, estaba solo y no podía dejar la jefatura vacía.

--¿Siempre es el mismo atracador?

--No, (Josep) son tres, pero todos de la misma pandilla. Se conocen entre ellos. Estamos segurísimos,que son amigos porque sólo nos atracan a nosotros. Por aqui hay otras panaderías y ni los tocan.

--¿Cómo fueron los tres primeros atracos?

--El primero con jeringa, el segundo con cuchillo y los otros ya sin nada. Entran, cogen el dinero y se van.

--¿La jeringa intimida?

--Hombre, claro (Tere). Es lo más peligroso que hay. Si se le va la mano y te inyecta, no veas.

--¿Qué instrucciones tienen las empleadas?

--Yo (Josep) ya les digo que no opongan resistencia y que siempre dejen 5.000 pesetas en la caja.

--¿Por qué?

--Para que se lleven algo y se vayan. Si no, empiezan a chillar que que dentro hay más dinero y no se van nunca.

--Si se lo poneis tan fácil nunca os los sacareis de encima.

--La salud de las chicas es lo primero. Vienen medio drogados.

--¿Cómo lo sabeis?

--(Tere) Por los andares. Y una compañera dice que uno tiene todas las manos pinchadas.

--¿Que se atrevan a atracar una panadería a 25 metros de la policía significa que no tienen, no ya miedo, sino ni siquiera respeto a la policia?

--Por supuesto (Josep). No les tienen ningún miedo. Yo esto no lo dudo, está clarísimo.

--¿Qué dice la policía?

-Al principio no nos hacían caso, pero últimamente sí. Estamos muy contentos con ellos porque ya nos tienen en cuenta. Ahora mismo (ayer) acaban de venir corriendo dos agentes porque se ve que un vecino les ha dicho que nos estaban atracando. Pero no era verdad.

--En un caso muy similar de una panadería de Can Rull, la policía nacional esperó en la trastienda hasta pillarles.

--No lo sabía, pero es que en realidad aqui dependemos de la Guardia Civil. Si viene la Guardia Urbana sólo es por lo cerca que están. Y la verdad es que ahora colaboran mucho.

--¿Solucionaría algo una cámara de vídeo?

--En la otra tienda de la calle Tibidabo hemos puesto una y no nos han atracado más. Ahora pondremos otra aqui.

--¿Tiene la sensación de estar indefenso?

--Un atraco lo toleras. Pero cinco seguidos en un mes nos pone muy nerviosos. Nos sentimos muy desprotegidos. Que te entre un tio, salte el mostrador, abra la caja y se te lleve el dinero sin decir ni mu es un poco...

--Insultante.