Paco Bustos, adopción irregular

"Estas cosas sólo pasan con la Generalitat de Catalunya"

13/ 5 / 1999

 
Paco Bustos ha podido finalmente adoptar una niña de Rumanía

Cuando por fin ha tenido su hija adoptiva en casa, tras un kafkiano calvario administrativo con la Generalitat, el mosso d'esquadra, Paco Bustos Garrido, 30, ha decidido denunciar las numerosas irregularidades de lo que él califica &laqno;una mafia con la que muchos se están haciendo ricos».

Con la colaboración de su hermano, el diputado y candidato socialista a la alcaldía, Manuel Bustos, celebró con otros padres indignados una rueda de prensa en el propio Parlament de Catalunya, de la que han dado cuenta todas las cadenas menos TV3.


""La niña se estaba muriendo de desnutrición porque en el orfelinato apenas la cuidaban"

 

-¿Denunciará a la Generalitat?

-Ya lo hemos hecho, por lo civil y por lo penal.

-¿Cuáles son las irregularidades?

-En detalle muchas, globalmente una y muy grave: el trato de favor que recibe de la Generalitat una empresa de adopción, en teoría sin ánimo de lucro, que es la Associació d'Ajuda als Infants del Món, AAIM.

-Vamos allá ¿qué pasó?

-Que nos prometieron una niña de Rumanía en tres meses y esperamos siete. Que nos dijeron que nos costaría 700.000 pesetas y nos costó un millón y medio más viajes. Que la salvamos en el último momento de una muerte cierta por desnutrición.

-¿Empezamos por el principio?

-El principio es que nosotros ya lo teníamos todo arreglado para adoptar un niño de Rusia. Pero cuando presentamos la documentación a la Generalitat, nos dicen que es preferible hacer las gestiones a través de la empresa y nos obligan que sea AAIM, donde todos son ex-funcionarios de la Generalitat.

-¿Se os obliga?

-Sí y por escrito, (muestra documentos). Y de paso nos obligan a cambiar de país: ahora Rumanía.

-¿Sin pagar nada?

-Pagando, por supuesto, De entrada ya pagas 639.000 pesetas, una parte en dólares. A partir de ahí ya vas pagando todo el tiempo por conceptos de los que nunca recibies factura ni justificante. Ahora mismo hay 224 parejas en lista de espera.Se maneja mucho dinero. Mucho.

-¿Cómo sigue la historia?

-Con tres reuniones de ayuda psicológica que tienen que ser individuales pero van docenas de parejas, en las que sólo se habla del nombre del niño. Del proceso administativo y de lo psicològico nada de nada.

-Al final os asignan una niña.

-Si, el 9 de octubre de 1998. Pero sólo porque yo llamé y dije que sabía de otras parejas que ya tenían niño. Entonces me dicen &laqno;bueno vale, ven mañana». Si no, aun estaría esperando.

-¿Cómo fue la reunión?

-Nos enseñan la foto de la niña, una niña preciosa, y desde ese momento ya la queremos como propia. La deseamos y nos entran las prisas. Ellos, que lo saben, nos vuelven a pedir más dinero &laqno;para que todo vaya más rápido» y nosotros se lo damos.

-¿Qué más?

-Veinte días después los delegados de AAIM en Rumanía nos dicen que esos papeles que tenían que ir tan rápido y por los que habíamos pagado tanto dinero se los acababan de dar en aquel mismo momento. &laqno;Pero nos os preocupeis que la niña está bien», nos dice.

-¿No era verdad?

-No. La niña se estaba muriendo por desnutrición porque en el orfelinato apenas la cuidaban. Llevábamos dos meses pidiendo a AAIM un informe médico que nunca nos llegaba y por fin nos tuvimos que enterar por una llamada de la cónsul española, en Bucarest. Nos dijo que la niña tenía el 99% de posibiliaddes de morir y que, si la Generalitat no interrumpía esa adopción, lo haría ella personalmente.

-¿Qué hicisteis?

-Nos asustamos, nos enfurecimos y pusimos el grito en el cielo en la AAIM porque ellos lo sabían todo y nos lo estaban ocultando. Cuando les amenazamos con contarlo a la prensa, nos citaron para esa misma tarde con la consellera de Justicia, Núria de Gispert. Pero la señora no sólo no abrió ningúna investigación, sino que apoyó en todo a AAIM.

-¿Qué hicisteis vosotros?

-Tomamos el primer vuelo a Bucarest, vimos las deplorables condiciones en que viven los niños de orfelinato y vimos a la niña que había perdido cinco kilos, estaba esquelética y con un aspecto horrible. Un médico rumano nos dijo que no tenía lesiones cerebrales, pero si disfunciones físicas, psicológicas y neuronales.

-Pero seguisteis con la adopción.

-Sí porque una familia rumana accedió a cuidarla en su casa y alimentarla correctamente.

-¿Cómo acaba el tema?

-Hace dos semanas volvimos a Rumanía y finalmente los delegados de AAIM nos dieron la niña... ¡en un parking!

-¿Cómo se encuentra ella?

-Mucho mejor. Dicen los médicos que la única secuela será un menor crecimiento en su estatura.

-¿Pasa lo mismo en otras comunidades autónomas?

-En absoluto. Estas cosas sólo pasan con la Generalitat de Catalunya y con la empresa AAIM.

-¿Si detrás de esas irregularidades estuviera el PSC en vez de CiU también las denunciaría?

-Exactamente igual.

-No sé, no sé.