Tanya Fields, energía femenina

"Cuando la mujer tiene la regla es como una bruja, tiene muchos poderes"

10/ 4/ 1999

 
Tanya Fields enseñó ayer a las mujeres a utilizar su matriz en Espai Obert

Estaba montada en el dólar y lo dejó todo para buscarse a sí misma entre los indios lakotas. Desde entonces ha convivido con mayas, mahoríes y huicholes y hasta la casaron por el rito del fuego con un desconocido.

Hoy, la neoyorquina, Tanya Field, 35, denuncia los &laqno;olvidos» de historiadores sobre la importancia de la mujer y enseña a mujeres de todo el mundo a utilizar la energía de su matriz con fines curativos. Lo explicó ayer en Espai Obert (Escola Pia, 15).


"Los historiadores han "olvidado" la importancia de las mujeres en las culturas"

 

--¿Lo dejó todo?

--Sí. Yo era secretaria de dirección de una poderosa multinacional de Nueva York. De repente me sentí vacía, necesité algo fuerte que me cambiara el rollo y me fuí al Oeste con los indios Lakotas.

--¿Qué aprendió?

--Estuve cuatro dias totalmente sola en el desierto, pasando hambre y mucho miedo. No tuve ninguna visión, pero donde no hay comida entra la madre tierra y mi vida cambió.

--Cambió tanto que hasta la casaron sin usted saberlo

--Sí. Encontré un mexicano, Agustín, y un chamán huichole decidió casarnos por el rito del fuego. Tanto él como yo nos lo tomamos a broma, nos despedimos y seguimos nuestro camino. Pero nos reencontramos y desde entonces estoy unida a él. En estos momentos está justo detrás de esta pared, leyendo auras.

--Pero usted ha venido a decirnos que la mujer tiene una energía curativa. ¿Cierto?

--Así es. La matriz es un gran misterio que hemos olvidado. Por desgracia nos han cambiado al calendario de trece lunas y las mujeres ya no reglamos con la Luna como antes.

--¿El truco está en la regla?

--Sí. Cuando la mujer tiene la regla es como una bruja, tiene muchos poderes que ella misma desconoce, una energía que le fluye de la matriz. La matriz es el centro de la intuición.

--¿Deberían prohibir la extirpación de matriz?

--Los médicos, sin duda, extirpan la matriz demasiado fácilmente, sin necesidad, por negocio. Afortunadamente el centro de energía sigue ahí y no se deja extirpar.

--¿Qué enfermedades puede curar?

--Yo he visto curar un sida y detener el avance de un cáncer. Todo consiste en despertar la matriz y conectar con la enorme energía que da la regla.

--Defíname esa energía.

--Mientras la energía del hombre es como un triángulo cuyo vértice apunta al suelo, y eso le hace apto para el dia a dia, el triángulo energético de la mujer mira hacia el cosmos. Por eso nos dicen que cuando tenemos la regla estamos en las nubes.

--¿Estar en las nubes es bueno?

--Es estar conectada con el infinito. Los jefes lakotas no aceptan mujeres con la regla en sus ceremonias porque tienen demasiado poder. Los huicholes de México, siempre más tolerantes, hacen justo lo contrario: piden a las mujeres con regla que vayan a sus ritos.

--¿Gana terreno la femineidad?

--Sí. Pronto caerá ese rol masculino de soportar el mundo sobre sus hombros como caerá también el rol femenino. Florecerá el ser humano que hay en ambos.

--¿Hay que rehacer toda la historia desde el punto de vista femenino?

--Sí porque durante siglos los historiadores, siempre hombres, pasaban por alto todas las referencias femeninas. Los arqueólogos de hoy, más abiertos, están encontrando muchísimas reliquias de diosas en las culturas antiguas. La cultura celta española, por ejemplo, era absolutamente lunar y femenina. Y los hirakoes, de Nueva York, eran un matriarcado.

--¿Se ocultó todo eso expresamente?

--Quizás sólo se ha &laqno;olvidado». Pero, desde luego, toda la Declaración de la Independencia de los EEUU está sacada literalmente, punto por punto, de la cultura hirakoe... con una sola excepción: olvidaron aquello de que la mujer tiene la última palabra. Curiosamente &laqno;olvidaron» eso.

--¿Sería distinta nuestra historia si la hubieran escrito las mujeres?

--Sí. Sería una historia con más amor. Más intuitiva, menos racional.

--Vivió tres meses con los aborígenes australianos. ¿Es verdad que hablan telepáticamente?

--Es totalmente cierto. Y a miles de kms. Yo lo he comprobado.

--¡Un país sin móvil!