Sean Golden, jardín zen

"Es el claustro al que acudimos en busca de paz y tranquilidad"

7/ 4 / 1999

 
Sean Golden ha sido el impulsor del primer jardín zen de España

El jardín zen que se acaba de inaugurar en la escuela de Traducción e Interpretación de la UAB es el primero que se hace en toda España.

Obra del arquitecto japonés, Iicho Suzuki, ha sido impulsado en la Autónoma por el profesor de pensamiento chino y practicante de zen, el irlandés Sean Golden, 51, quien a menudo termina sus clases practicando tai-chi con sus alumnos en ese oasis de relajación universitaria.


"En la cultura asiática, el corazón es la sede de la mente, la voluntad, el coraje y, sólo en último término, los sentimientos"

-¿Qué es un jardín zen?

-Es un jardín seco en el que sólo hay arena blanca en representación del mar y rocas negras en representación de las islas. Este es un poco distinto.

-¿Cómo ha nacido?

-Cuando se concebía este edificio sugerí un patio interior. Un arquitecto catalán diseñó el espacio a modo de claustro y uno japonés, el jardín.

-¿Un encargo contra natura?

-No. Iicho Suzuki quiso ver antes el edificio y le encantó porque, dijo, es ligero y se puede ver el cielo desde todas partes. Eso le animó a construir aqui un jardín japonés.

-¿Al estilo de los monasterios zen?

-Más o menos. Un jardín zen siempre pretende fomentar la contemplación, la relajación y la meditación.

-Dicen que peinar la arena de un jardín zen constituye una técnica de meditación.

­Bueno, en budismo zen cualquer trabajo adquiere el valor de la meditación si lo haces a conciencia, ya sea pasar el rastrillo por la arena, preparar un ramo de flores, hacer caligrafía o abrir una puerta.

-¿Qué función se espera que desempeñe en la facultad?

-Es el pulmón del edificio y esperamos que sea un lugar de relajación. Es el claustro al que acudimos en busca de paz y tranquilidad.

-¿Hablar a gritos aqui es pura blasfemia?

-Tampoco es eso. No vamos a ser tan estrictos.

-¿Cuál es entonces la actitud?

-Bueno, yo después de algunas clases, vengo aqui con mis alumnos a practicar tai-chi-chuan.

-¿Y el zen?

-Practicaba zen hace tiempo, pero lo dejé. Demasiado duro.

-¿Todo en este jardín es simbólico?

-Sí. Se han incorporado elementos mediterráneos como el olivo o las tejas. Pero en su mayor parte es simbolismo oriental.

-Pues venga. Ayúdeme a interpretarlo.

-La piedra blanca representa el mar. Y el trazo, esa línea blanca que se dibuja en el suelo, es el signo &laqno;cocoru», que significa corazón en japonés. En la cultura asiática el corazón es la sede de la mente, la inteligencia, la voluntad, el coraje y, sólo en último lugar, de los sentimientos.

-¿Esas montañitas son las islas?

-Sí, la del olivo tiene forma de tortuga y la del pino de grulla. Ambos animales son milenarios en la mitología asiática y representan larga vida. Los dos están orientados hacia esta tercera colina, el yu horai, donde viven los inmortales.

-Más.

-La tortuga tiene formas fluidas y ondulantes y la grulla es más geométrica lo que simboliza el enfretamiento entre Oriente y Occidente. El bambú del fondo representa la flexibilidad y durabilidad porque el viento, a diferencia de los árboles duros, nunca puede romper el bambú.

-¿Y la fuente?

-Evoca el jardín de las casas de té donde la gente se lava las manos antes de practicar la ceremonia del té. Lavarse las manos significa purificar el corazón.

-Pero no hay agua.

-Porque por retrasos técnicos aún no funciona. Pero ya la habrá.

-No parecen elementos caros.

-Todo son materiales humildes y el coste del jardín no ha sido nada desorbitado.

-¿Quién va a conservar este jardín?

-Los mismos jardineros de la Universidad Autónoma. Ellos lo construyeron siguiendo las instrucciones de Iicho Suzuki y se entendieron tan bien con él y disfrutaron tanto que al final se retrataron todos juntos.

-Zen a la catalana.