Juan Surroca, el séptimo dia

"Comprendo que nadie comprenda al portero del Mallorca, Roa"

26/ 3/ 1999

 
Jaun Surroca es el pastor de los adventistas vallesanos del Séptimo Dia

El portero del Mallorca y de la selección argentina, Carlos Roa, quiere dejar el fútbol por razones religiosas. Pertence a la Iglesia Adventista del Séptimo Dia, uno de cuyos preceptos fundamentales es dedicar a Dios y la familia el séptimo dia de la semana, cosa que él nunca puede cumplir.

En nuestra comarca, los 120 miembros vallesanos de la comunidad adventista conocen bien ese dilema existencial que les asalta con relativa frecuencia. Lo asegura el pastor evangélico Joan Surroca Mola, 37, responsable de las iglesias de Terrassa y Sabadell.


"Hasta en la mili se reconoce el derecho al sábado a los soldados adventistas"

--¿Comprende usted al portero del Mallorca, Carlos Roa?

--Perfectamente, pero también comprendo que nadie le comprenda porque también fui educado en el catolicismo. ¡Hasta fui monaguillo!

--¿El séptimo dia no es el domingo?

--En absoluto. El séptimo dia, tal como indica la misma palabra y se reconoce en cualquier diccionario, es el sábado. El catolicismo lo pasó al domingo en un invento más del Vaticano como la doctrina del infierno, las reliquias, las indulgencias, el purgatorio, el culto a los santos...

--Todo inventado.

--La Biblia no dice nada de eso.

--Tampoco prohíbe que se juege a fútbol en sábado.

--Sí. El cuarto mandamiento, según Ex 20 3-17, dice exactamente: &laqno;Recuerda el dia del sábado para santificarlo, seis dias trabajarás, pero el séptimo es de descanso para Yaveh, tu Dios».

--A mi sólo me enseñaron &laqno;santificarás las fiestas».

--Porque lo cambió la Iglesia Católica para sus intereses. Como también cambió el segundo mandamiento: &laqno;No te harás escultura ni imagen alguna...» Hoy los templos católicos están llenos de imágenes. Nosotros no podemos estar de acuerdo con estos cambiazos.

--¿No son ustedes muy exigente con el pobre Roa?

--Nadie le exige nada. El ha elegido vivir según sus principios y eso a veces choca con el trabajo. Si alguien decide no mentir nunca, también puede poner su trabajo en peligro y todo el mundo entendería que lo dejara.

--Su familia depende del sueldo que él gana jugando o concentrándose en sábado.

--Que la familia coma es lo principal, evidentemente. Es un conflicto de intereses al que hay que encontrar una solución. Seguro que él ya llevaba tiempo dándole vueltas al problema.

--¿Se dan aqui estos conflictos?

--Sí. Ahora mismo en Sabadell hay un chico que tiene que trabajar algún sábado. Durante mucho tiempo ha podido cambiar los turnos con sus compañeros. Pero eso se le acabó y ya se está entrevistando para nuevos trabajos. Sólo es cuestión de organizarse.

--Y de que el jefe te lo consienta.

--El estado español ya reconoce ese derecho a todos los funcionarios en el artículo 12 de la ley 24/1992. También en la mili, el Ejército reconoce el derecho al sábado a los soldados adventistas.

--Pues Roa...

--La empresa privada es la única que no lo reconoce.

--¿Por qué es tan importante el sábado?

--Es un dia de enriquecimiento personal. En la sociedad estresada en la que vivimos dedicar un dia a la reflexión y la concentración es una costumbre fantástica.

--Ya lo hacemos el domingo.

--¡Qué va! El domingo se va a la playa, se hace deporte, se liga, se cava en el huerto. El domingo es un logro sindical, no religios. Nosotros hablamos de un dia dedicado a la conversación, a la reunión religiosa, a la comunicación familiar...

--¿El sabath de los judíos?

--Parecido.

--¿Son también tan estrictos con la carne, el tabaco y el alcohol?

--Sí. Nos gusta la vida sana. Cuidamos la salud al máximo

--¿También prohíben la televisión y los videojuegos?

--Ja-ja. Le aseguro que eso es mentira. Yo en mi casa tengo tele, vídeo y un ordenador en el que juego a videojuegos con mi hija.

--¿Por qué hacen correr esos bulos sobre ustedes?

--Por que la diputada del PP, Pilar Salarrullana, nos incluyó en un libro de sectas. Nos hizo mucho daño, pero afortunadamente el bulo quedó enseguida al descubierto y hoy somos aceptados por el gobierno y hasta los reyes de España.

--Ojo mañana.