Andrés de Ignacio, anti-satanismo

"En Sabadell ya no queda satanismo organizado"

27/ 2/ 1999

 
Andrés de Ignacio dice haber desmontado la red satánica de Sabadell

Dice que en la calle Creueta había una secta satánica que él desmontó practicando la alquimia, es decir, la transmutación del mal por el bien. Su misión en en este mundo es cazar las mentiras y pescar las verdades

Ahora autollamado Andrés de Ignacio, 47, este sanador granadino se popularizó en Sabadell gracias a los micrófonos de la emisora Ona 2.000, creándose tanto amigos como enemigos.


"Le dijimos al líder que él era un simple sargento mientras que nosotros éramos generales"

 

--¿Qué pasaba en la calle Creueta?

--Hay una casa, hoy ya deshabitada, desde donde se controlaba toda la brujería de Catalunya y parte del Mediterráneo.

--¿Practicaban rituales?

--Hacían invocaciones satánicas y negaban la vida emanente de Dios nuestro Padre.

--Y usted como cazador de mentiras se introdujo en ella.

--Así es. En febrero del 98 llegué a Sabadell con esa intención. Me hice invitar a una de sus fiestas de carne, vino y drogas. Eran unas 60 personas, pero conseguimos desmontar la organización y desposeer de sus poderes a esos brujos.

--¿Definitivamente?

--No, en sabadell aún queda algo de satanismo, pero muy desorganizado. Sólo gente que va por libre.

--¿Qué pasó después?

--Empezamos a ser atacados directamente. Yo he sufrido agresiones en mi casa y en mi coche.

--¿&laqno;Empezamos»?¿Usted y quién más?

--Nadie está solo en este mundo. Todos vamos acompañados por seres espirituales, servidores.

--¿Quién le atacaba?

--Eran los propios canales de la casa madre del satanismo en países de habla hispana a través Madrid . Es la cripta que gobernaba a los de Sabadell.

--Y usted se fue a Madrid.

--Concretamente fuí llevado a Alcobendas, muy cerca de San Sebastián de los Reyes. Y de la misma forma que en Sabadell, fuí otra vez invitado a ese grupo, como cordero para el sacrificio.

--¿Otra fiesta de carne y drogas?

--Aquello más que una fiesta era una convivencia larguísima. El líder intentó sugestionarme a través de la hipnosis. Pero al igual que en Sabadell, se cambiaron las tornas en su contra. En Sabadell eran chiquitos, enseguida se pusieron nerviosos y la desorganización fué fácil.

--¿En Alcobendas costó más?

--En realidad fue... casi más simple pues empezamos utilizando el sarcasmo. Pero al final nuestra reacción fue más autoritaria. Le hicimos ver que él era un simple sargento, mientras que nosotros somos generales. En calidad de ese cargo, le desposeímos del poder que él tan mal había utilizado.

--¿Coló?

--Sí pues él, que presumía de ser cinturón negro 7º Dan de varios artes marciales, reconoció su error, desmontó la organización y ahora se ha olvidado de todo y trabaja en la digna labor de albañil.

--¿Era la cúpula?

--No. Sobre él está Juan Matús, un personaje que vive en Brasil y que está conectado a la Orden Negra.Espero que pronto iremos allí para salir a su encuentro.

--¿Qué es la Orden Negra?

--La Orden Negra está compuesta por los Ancianos del Sínodo de Sión, los Masones y los Iluminadios de Baviera. Es la que controla los ejércitos de psíquicos que se están montando en Rusia, EEUU, el Vaticano y otras potencias.

--Ya ¿Satán vive?

--Satán vive en el barrio pakistaní de Londres y se le conoce por el nombre de Maitreya.

--A ése le conozco. Sus seguidores españoles están coordinados desde Sant Cugat.

--Sí, es uno de los corpúsculos que se han organizado desde que el enviado de Maitreya, Benjamin Creme, se pasea por España. Siempre organiza reuniones con una pirámide en medio, pero los sensitivos notamos enseguida la malignidad que emana de esa pirámide.

--¿Cómo sé que no está usted loco?

--Un gramito de locura es imprescindible para vivir en alegría salud y abundancia. O puede que yo sepa que todos estamos algo locos, pero usted crea que sólo yo lo estoy.

--¿Por qué tengo que creerle?

--Repita varias veces al dia&laqno;Padre nuestro que estás en todo y en todos. Tu reino es nuestro corazón» y creerá antes de una semana.

--Conspiracionitis.