Pedro Muñoz, minero

"las muertes de mineros no podrán evitarse jamás"

15/ 1/ 1998

 
P.Muñoz, con las picas y el candil en la foto, pasó 18 horas encerrado en una mina

Mil quinientos mineros de El Bierzo y Laciana pararon ayer en señal de luto por la muerte de un picador. La noticia, por repetida, apenas merecía un breve en algunos rotativos.

El vecino de Can Deu, ex-transportista de gasesosas y taxista en Sabadell, que trabajó once años en la mina leonesa de carbón, Antracitas, de El Bierzo, recordaba ayer la dureza de aquella profesión. Su esposa Sagrario, hija, sobrina y hermana de mineros, también intervino.


"En el pueblo de al lado vive una viuda con seis hijas viudas"

 

--¿Por qué mueren tantos mineros en España?

--Porque cada día hay que sacar una producción determinada. Y si hay un cuadro que no está en condiciones, pues se va dejando y se va dejando para sacar la producción diaria que te exigen.

--¿La producción antes que la seguridad?

--Siempre se espera que el próximo relevo tendrá más tiempo para arreglarlo.

--¿Pueden evitarse las muertes?

--No. Las muertes de mineros no podrán evitarse jamás en la vida. La mayoría de accidentes no son por descuidos ni por abandonos. Es la naturaleza que no hay quien la domine.

--Pues los sindicatos...

--Todo lo que digan los sindicatos es mentira. Contra la naturaleza no hay gitano que pueda.

--¿Lo ha vivido de cerca?

--Y tan de cerca. Yo he quedado cerrado.

--¿Qué quiere decir eso?

--Pues que los periódicos ya nos daban por desaparecidos a mi cuñado y a mi. Diez y ocho horas estuvimos aislados los dos. Se hundió una parte de la galería y a nosotros nos pilló en la parte de adentro, en un espacio como la mitad de este comedor.

--¿Y qué hizo?

--Un cazo.

--¿Qué?

--Que hice un cazo de madera. A mi me gusta trabajar la madera y mientras no venían a rescatarnos tuve tiempo de cortar y pulir un cazo de esos para aceitunas.

--Tiene usted los nervios de acero.

--No. Lo que pasa es que cuando mi mujer vio que no llegaba a casa dio el aviso y ya nos comunicamos dando golpecitos en esas tuberías por las que entra el viento para los martillos. Ahí en la mina, si todo el mundo está callado, un golpecito de nada se siente mun la Jota y se siente en...

--¿La Jota?

--La Jota, la Chuchú, la María, el Carbonero... allí cada capa tiene su nombre. Eso es en la Mina de Virgilio Riesgo, en Santa Cruz de Montes, cerca de Torre del Bierzo. (Cuéntale la anécdota, le dice su mujer)

--Cuénteme la anécdota.

--Pues que ese dia había una boda en el pueblo. Pero la pareja no quiso casarse hasta que se supo que estábamos vivos.

--¿Cómo le afectó el encierro?

--Nos dieron ocho o nueve dias de "convalecencia" y otra vez a trabajar.

--Parece acostumbrado a los accidentes.

--Allí todo el mundo está acostumbrado a accidentes y enfermedades.

--¿La silicosis?

--Claro, allí todo el mundo está silicoso. Te entra el polvo de carbón en el pulmón y cuando tienes el primer grado aún eres compatible, pero cuando te dan el segundo ya te retiran. Muchos se jubilan a los 40 años silicosos perdidos.

--(Ella) Mi padre se murió sin pulmones ya para respirar y mis dos hermanos también.

--Ahora habrá más medidas de seguridad.

--Al revés, ahora con los martillos neumáticos te tragas más porquería que antes. Al ir engrasados disparan aceite y gases y aún perjudican más que con la pica.

--¿Dejó la mina por duro?

--No. La dejé porque no hay futuro. No daba para la juventud.

--Dicen que están muy bien pagados.

--No todos. Hay mucha desigualdad. Un picador o un barrenista pueden cobrar 400.000 pesetas o más. Pero los vagoneros igual no pasan de las 100.000.

--400.000 a cambio de silicosis.

--Hombre claro. El que empieza a los 15 años se jubila a los 40 y con los pulmones podridos. Yo me salvé porque empecé con 21 años.

--¿En los pueblos mineros todo el mundo tiene un familiar muerto en las minas?

--Sí, el que más y el que menos.En Santa Cruz y todo esas aldeas tienen más de 30 viudas cada una.

--¿Cómo aceptan el chantaje dinero por salud?

--Porque allí no hay mas industria que la mina. O aceptas eso o te vas. Están acostumbrados. En el pueblo de al lado hay una casa con una madre viuda y seis hijas viudas. Seguro que eso es un caso único en España. ¡Seis hijas y todas viudas!

--¿Es cierto que ahora van los africanos a la mina de Asturias y León?

-Sí y son mejores trabajadores que los portugueses. Los negros son muy currantes y más dóciles.

--Seguirá la injusticia.