Josep Rocher, amigo del cloro

"Los ecologistas quieren desestabilizar la sociedad industrial"

13/ 1 / 1999

 
Josep Rocher es fundador y presidente de Amiclor

El presidente del Comité de Empresa de la industria química Solvay y miembro de CC.OO.,Josep Rocher Tellez, 58, está tan convencido de que el PVC y demás derivados del cloro son inofensivos que ha fundado la entidad Amics del Clor, con sindicalistas de toda la industria química española.

Su enemigo número 1 es Greenpeace, a la que acusan de mentirosa, antidemocrática, sectaria y paramilitar.


"El tribunal de Hamburgo acusó a Greenpeceace de secta paramilitar"

-¿Con qué objetivo fundó Amiclor hace año y medio?

-Con el de averiguar si todas las acusaciones que se vertían contra el PVC tenían algún fundamento. Como trabajadores debíamos defender nuestra seguridad.

-¿Lo han averiguado?

-Investigamos cada nueva información que sale sobre el PVC y, para nuestra sorpresa, el 99% son falsas.

-¿Qué interés tienen en mentir Greenpeace y los demás?

-Esta es la gran pregunta. La verdad es que no se entiende por qué lo hacen. Alguien ha dicho que todos los fracasados del mayo del 68 se han pasado a los verdes para desestabilizar la sociedad industrial desde la ecología.

-La gran conspiración, vaya.

-La inmensa mayoría van de buena fé. Pero los ecologistas que mandan mienten sabiéndolo. Saben que dicen lo contrario de lo que demuestra la ciencia.

-Depende de qué ciencia. En temas de medioambiente hay tantos científicos a un lado como al otro.

-No. Lo que la dice la ciencia va a misa. Cualquier investigación de la NOHS americana pasa, por lo menos, por 1.500 personas. Y en Paterna se han investigado las botellas de PVC y se ha detectado una migración del 0´000001. O sea sin ninguna incidencia en el cuerpo humano.

-¿A donde quiere llegar?

-Quiero decir que ya se ha demostrado que el PVC no es malo y sin embargo los ecologistas siguen con sus campañas anti-PVC.

-¿Si el PVC no es malo por qué los embotelladores se están pasando al PET?

-Por una simple cuestión de imagen. Les conozco bien y no están dispuestos a luchar contra fantasmas. Uno de ellos incluso conserva toda su maquinaria intacta para volver a embotelar en PVC el dia que todo esto se haya olvidado.

-¿Hace esto para defender los intereses de su empresa?

-No defendemos la empresa, sino nuestra seguridad como trabajadores. En Amiclor somos unos 200, pero lo importante es que se nos están adheriendo secciones sindicales y comités de empresa del sector químico de toda España. En Tarragona, que es la capital de la química española, se nos ha adherido casi todo el mundo.

-¿Quién finanza Amiclor?

-Las cuotas de los socios, 1.200 pesetas al año, y la venta de camisetas. Nada más.

-Y usted como presidente habla en favor del cloro donde haga falta

-Exacto. Este viernes por ejemplo voy a un seminario en Valencia.

-¿Fue usted quien convenció al concejal Sorolla para que el Ayuntamiento de Sabadell votara en contra de la "ciudad libre de coro"?

-Yo hablé con él y me pareció una persona muy inteligente.Me comprendió muy bien.

-Pues con el Ayuntamiento de Barcelona no pudo.

-Allí interfirió un pacto entre partidos. Era la declaración anti-PVC a cambio de votar los presupuestos.

-Greenpeace, Coda y la Unión de Consumidores abandonaron la Comisión de Expertos de Madrid muy enfadados.

-Muy enfadados no. La abandonaron a la séptima reunión, la de la incineración, porque en aquellos momentos estaban preparando una supercampaña en Barcelona contra la incineración y, por imagen, no podían estar en los dos lados.

-¿Provoca o no dioxinas cancerígenas el PVC incinerado?

-¡Ah! Las famosas dioxinas. Muy bien. Mire (saca un dossier de su portafolios). Según la International Agency for Research of Cancer, sólo una de las 210 dioxinas de las que hablan los ecologistas, la tetrachlorodibenzo-para-dioxin, puede ser cancerígena y aún en ese caso lo sería como el tabaco o la radiación solar.

-O sea incineración, sí.

­Sí, pero no una incineraciónchapuza como Sant Adrià o Montcada, sino de las que están bien hechas como Constantí donde nunca han tenido problemas.

-¿Por qué acusais a Greenpeace de antidemocrática?

­Porque ningún socio de Greenpeace puede participar en ninguna asamblea. Sólo los funcionarios elegidos por Holanda.

-¿Y secta paramilitar?

-Así es como les definió el tribunal de Hamburgo según consta, en castellano, en la web de los clorófilos holandeses "La cara oculta de Greenpeace" a la que se acede a través de nuestra web

-Que mal huele.