Montse Alcoba, motorista amputada

"No íbamos a hundirnos toda la familia por un trozo de pierna"

8/ 1/ 1998

 
Montse Alcoba vuelve a ir en moto después del accidente que le costó media pierna

Al año y medio de perder una pierna en accidente de moto ya vuelve a montar en la misma moto con prótesis en su pierna izquierda.

Energía desbordante, formación deportiva, alegría vital y una leve cojera apenas perceptible definen a Montse Alcoba Membrillo, 17. Desde que ha descubierto que deportivamente llegará más lejos en silla de ruedas que a pie, ya tiene varios títulos estatales.


"En atletismo llegaré más lejos en silla de ruedas que a pie"

--¿Cómo fue el accidente?

--Otro motorista se metió en mi carril y me dio directamente en la pierna.

--¿Te socorrieron?

--Estuve hora y media con la piel levantada y el hueso a la vista esperando la ambulancia. Al final me llevaron al Hospital General donde no quisieron atenderme y al Taulí donde simplemente me pusieron una escayola.

--¿Qué quiere decir "simplemente"?

--Que no se preocuparon de ponerme una ventanita en el yeso para ventilar la herida y ver como progresaba la herida. Por eso terminó por infectarse y tuvieron que amputarme.

--¿Has perdido media pierna por un error médico?

--Seguramente porque cuando mi madre les decía que se me ponían los dedos morados nos decían que era normal. Al final me cogió la gangrena, me llevaron rápidamente a Barcelona pero ya fue demasiado tarde. Estuve una semana en coma entre la vida y la muerte.

--Y cortaron.

--Sí, me dí un hartón de llorar. Por fortuna he conservado la rodilla y, con prótesis, puedo caminar.

--¡Y hasta ir en moto!

--Pues sí, cuando me quité las muletas y me dieron la prótesis lo primero que hice fue arreglarme la misma Thyphoon de 49cc.

--¿No te da miedo?

--No. Un amigo me dijo que todo motorista tarde o temprano se pega una torta. Así que yo ya he cumplido el cupo (ríe).

--¿Te llaman loca?

--Sí, mucha gente. Mi madre lo pasa muy mal y a algún amigo le ha cogido un ataque de histeria. Pero yo lo encuentro muy normal.

--¿Conduces de otra forma?

--No. Conduzco igual que antes poque el accidente no fue culpa mía. Pero ahora voy más pendiente de que un loco y se me eche encima.

--¿Tanto la necesitas?

-Sí porque he de ir cada dia a Granollers a entrenar a básquet. Estoy casi 45 minutos, pero qué remedio.

--¿Báquet en silla de ruedas?

--Sí, con el equipo Amiba (señala la camiseta con orgullo). Tambien hago atletismo en silla de ruedas en Mataró.

--¿Cómo te va?

--Muy bien. Este domingo, en el Campeonato de Catalunya, gané las pruebas de 200, 800 y 3.000 metros. Hace tres semanas hice récord de España en la Media Maratón. Y en la última Jean Bouin de Barcelona quedé campeona de España.

--¿Por qué vas en silla de ruedas si puedes caminar?

--Porque las prótesis para correr valen un millón y yo, que además me las debería cambiar cada seis meses por mi crecimiento, no estoy para estos gastos.

--Pero haces deporte de pie.

--Sí, juego a volley y en la escuela hago educación física. Pero la silla de ruedas es otra sensación.

--¿Te da más oportunidades de palmarés?

--Sí. En atletismo voy a llegar mucho más lejos que en silla de ruedas que a pie. Eso seguro. Desde octubre no paro de batir récords. Cada fin de semana estoy en una capital de España distinta.

--¿Eres una mujer eminentente deportiva?

--Sí. Justo después del accidente ya hacía natación y pesas.

--¿De verdad no te hundiste?

--¿Para qué? Todo el tiempo que pasas deprimida es tiempo perdido.

--¿De dónde sacas la fortaleza?

--Quizás del ambiente familiar. Mi padre es sordomudo y mi madre es sorda y está muy enferma. Así que siempre han dependido mucho de mí porque soy la la que llevo la limpieza, la compra... Si yo me hundía, nos hundíamos todos y no íbamos a amargarnos todos por un trozo de pierna.

--¿Has perdido amigos?

--Al principio te miran de otra forma porque les das pena. Pero yo, hasta en plena calle, si veo que me señalan u oigo eso de "mira, pobrecilla, ha perdido la pierna", me giro y les digo "sí y qué?". Me da rabia que me tengan lástima.

--¿Vas a discotecas?

--Bailar me encanta. Es algo que nadie podrá quitarme nunca.

--¿Qué pediste a los Reyes?

--Ir a los Juegos Paralímpicos.

--Eso está hecho.