Emma Maleras: castañuelas dignas

"Las castañuelas son tan andaluzas como catalanas"

21/ 03 / 1998

 
Su método de castañuelas sigue siendo el mejor del mundo

Probablemente es la ripolletense más universal. Su método para aprender a tocar las castañuelas se utiliza en tantos países del mundo que en su pueblo, Ripollet, le han dedicado una plaza.

A los 14 años ya tenía la carrera de piano, pero siempre se ganó la vida como bailarina, su profesión. Pasados los 40, ideó su método para castañuelas considerado, aún hoy, el mejor del mundo.

Emma Maleras i Gobern, 78, enseñó hasta su jubilación en el Institut del Teatre de Barcelona, que le acaba de otorgar el Premi d´Honor, un título más en su palmarés junto al Carmen Amaya International Master y la Medalla al Mérito Artístico del Ministerio de Cultura de 1992.


"Tocar las castañuelas es tan difícil como tocar el piano o la guitarra"

-¿Cómo se aprendía a tocar castañuelas antes de usted?

-Pues mira, ria-ria-pitá, ria-ria-pitá y ¡ala! estudia.

-¿No había método?

-El más completo tenía doce folios y el mio seis cursos y once libros. Precisamente por no haber precedentes llevo 30 años corrigiendo (ríe).

-Pues sí que se equivocó.

-No es que me equivocara . Es que empecé en un nivel muy alto. Cada vez lo he ido haciendo más fácil, para gente que no sabe música. Hasta tengo un método para niños.

-¿Hay que saber música para tocar las castañuelas?

-Claro. Yo a mis alumnos les enseño música. Por lo menos la parte rítmica. Si no sabes música nunca podrás acompañar bien a un pianista o una orquesta. Has de ir clavado.

-¿No se aceptaban las castañuelas en una sinfónica antes de usted?

-Ni gota.

-Pero si son muy antiguas.

-Y tan antiguas. Como que ya las encontraron en la tumba de Tutankhamon.

-Y muy flamencas.

-De ninguna manera. Eso de que las castañuelas son andaluzas es otra falsedad que hay que desmitificar. Las castañuelas se han tocado siempre en toda España. Pero todo era ria-ria-pitá hasta el XIX que se incluyeron en la danza clásica bolera con las escuelas de Madrid-Sevilla por un lado y la catalana de Barcelona por el otro.Son tan andaluzas como catalanas.

-Y fué así, desde el baile, como conoció usted las catañuelas.

-Sí. A diferencia de los demás bailarines que no saben nada de música, yo tenía la carrera completa de piano. Por eso me dí cuenta de que me hacían tocar un instrumento musical sin ningún método.

-¿Por qué las sinfónicas tocan las castañuelas con mango?

-Es una barbaridad. Algunos cogen una castañuela en alto como un triángulo y la teclean con la otra mano. Eso aún. Pero tocarla con mango... ¡por favor! Es la injusteza por excelencia, siempre va retrasada. Cuando suena la castañuela la orquesta ya ni se sabe donde para.

-¿Cómo es eso posible?

-No puedo entenderlo. La jota del final de "Sombrero de tres picos" suele ser lamentable. Si los bailarines que saltamos y brincamos tocamos bien o muy bien ¿por qué un señor que está sentado sin nada más que hacer toca tan mal? Sin expresión, sin nada.

-Quizás porque no han pasado por sus manos.

-No me vienen. En toda mi vida solo he tenido dos alumnos percusionistas clásicos. Pero también porque los compositores como Jiménez, Breton o Barbieri en la partitura no escribían mas que una negra repartida en fusas.

-¿Cómo escribe usted?

-Mira (me enseña sus métodos con signos sobre un pentagrama). Este lenguaje me lo he tenido que inventar yo. Es mucho más preciso, indica manos, dedos, todo.

-¿Cuantos países del mundo conocen esta escritura?

-Muchos, pero donde más se imparte mi método es en Alemania.

-La veo como ofendida.

-Es que siempre ha habido tanto desprecio por las castañuelas... Se piensan que es fácil y es tan difícil como el piano o la guitarra.

-Más limitadas sí son, ¿no?

-No. Con castañuelas puedes hacer un forte, un piano, un crescendo, un diminuendo...

-¿Ha dicho un piano?

-Claro. Mucha gente dice 'esta señora habla con las castañuelas'. y es verdad. Si te metes completamente en la música con las castañuelas puedes hablar.

-¿Saben transmitir algo más que alegría?

-Claro que sí. El jolgorio de las castañuelas es puro folklore. Yo toco una sonata en fa menor de Scarlatti que es finísima, muy romántica. Con castañuelas puedes expresar los sentimientos más delicados. Y no sólo Granados o Albéniz, sino Schumann, Bach o Strauss.

-Y sin embargo los conservatorios no lo reconocen.

-Exacto. El triángulo, el bombo y los platillos que no tienen ningún valor expresivo están reconocidos como carreras musicales y en cambio las castañuelas aún se consideran para el flamenco y las juergas.

-Ria-ria-pitá.