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Isabel Martínez: bullying femenino
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«Pegan a mi hija por lesbiana»
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11-4-2008
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La chica de 13 años insultada, amenazada y agredida por lesbiana repetidamente durante tres meses ha tenido que marchar del IES Vallès porque el profesorado es incapaz de reprimir la violencia femenina en las aulas. Las tres agresoras, detenidas in fraganti y navaja en mano por los Mossos, continúan tan tranquilas en aquel centro. |
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| ¿Por qué no puedo poner nombre ni foto de su hija aquí presente? Porque las chicas que la agreden aún la buscan para pegarla. ¿Desde cuándo pegan las chicas? Las del IES Vallès desde que vieron en la agenda de mi hija un corazón con el nombre de la chica que le gustaba. Y dedujeron que era lesbiana ¿Sabe ya ella con sólo 13 años su orientación sexual? Basta con que ella lo crea. Su amor es una de las agresoras. Sí. Pero amor platónico. Nunca hubo relación. ¿Qué pasó? Hasta 2º de ESO nunca había tenido problemas. Pero a principios de octubre, en cuanto le vieron ese corazón pintado, le empezaron a llamar lesbiana de mierda, puta, zorra y otras cosas. ¿Sólo chicas? Sólo. Los chicos nunca se han metido con ella. Es que a ese grupito de chicas le temen hasta los chicos. ¿Cuándo pasaron a la violencia física? En seguida empezaron con patadas, golpes con la carpeta, puñetazos... ¿Cuándo dice puñetazo quiere decir como un boxeador? Sí, como en las películas. Casi cada día recibía un puñetazo en la cara, en la espalda... A veces la encerraban en un rincón y la pegaban entre cinco o seis. ¿Qué hacía usted? Yo ni lo sabía porque la amenazaban con pegarla más aún si hablaba. ¿Cuándo se enteró? Por una amiga de mi hijo. Se lo pregunté a ella y no pudo negarlo ¿Intervino? Ese mismo día, el 25 de octubre, hablo con la Jefa de Estudios y la profesora de matemáticas, Gloria y Luisa, y me dicen que no me preocupe y que tomarán medidas. ¿Solucionado pues? En absoluto. A los pocos días me llega la niña a casa con quemadas de cigarrillo en la chaqueta y dos en la cabeza. Se lo habían hecho en la calle, al salir del instituto. ¿No podía escapar? Lo hizo, pero la persiguieron por el Eix Macià hasta que la atraparon. ¿Cumplieron así su promesa de vengarse por hablar? Exacto. Total que vuelvo al IES, y las dos profesoras me dicen que ya saben lo de las quemadas y que eso pasó porque las niñas iban bebidas y fumadas. ¿Y eso justifica algo? Me pareció vergonzoso. Pedí hablar con el inspector de Ensenyament, pero ellas me dijeron que no me metiera porque el inspector ya estaba al caso. Luego comprobé que éso era mentira. Sigamos con los hechos. El 31 de octubre mi hija llega a casa con siete morados en todo el cuerpo. Mis dos hijos mayores la acompañan al instituto y lo primero que ven es a la Montse que se abalanza sobre mi hija con el puño cerrado para pegarla ante la psicóloga del IES Vallés que lo ve todo sin hacer nada. ¿Las Supergirls tienen atemorizado hasta el profesorado? Sí y por un motivo: dos de esas chicas ya echaron una vez un profesor escaleras abajo. Total que mi hijo de 17 años se interpone y para el golpe. ¿Qué hizo usted? Vuelvo al instituto y me encuentro a mi hija en el pasillo porque, según la profesora de Matemáticas, la mejor forma de protegerla es sacarla a ella de clase. De paso me dice que a la excursión de la castañada mejor que no vaya porque no pueden garantizar su seguridad. Son profesores, no policías. Sí, pero si la forma de protegerla es separar a la que no ha hecho nada es que aquí está fallando algo muy gordo. Simplemente falla todo el sistema. Total, mi hija se queda sin excursión «por seguridad» y, como prohíben que sus hermanos la vayan a buscar, voy yo. Me la encuentro en la puerta del IES entre una multitud, echada contra un coche, agarrándola una chica por cada brazo y otras dos pegándola, dándole tortazos y la Meritxell con una navaja de 17 cms. de hoja en la mano. ¿La traca final? Llamamos a los Mossos que vieneron enseguida y detuvieron a las tres que llevaban navajas. Ya tenían antecedentes en el Tribunal de Menore y a sus padres no pareció importarles mucho. ¿Cómo acaba esta historia? Hablo con el inspector de Ensenyament que no tenía ni idea de nada e inmediatamente me encuentra una plaza en otra escuela, donde todos son muy amables y mi hija sigue ahora sus estudios con relativa normalidad. ¿Por qué relativa? Porque las chicas ya han ido una vez a buscarla allí. Sigue el miedo |
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VÍCTIMA Y CULPABLE
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Lo que más irrita a Isabel Martínez es que la dirección del IES Vallès confunde víctima y agresor.
«Me dicen que mi hija pecó de indiscreta pintando un corazón en su agenda, le prohíben a ella ir de excursión, la sacan a ella de clase y prohíben a mis otros dos hijos ir a buscarla al IES para no provocar. Al final hacen firmar a las agresoras un documento en el que se comprometen a no pegar más y otro a mi hija aceptando sus disculpas. Esa misma tarde, por supuesto, la obligaron a comer tierra». |
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