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Ravid Goldschmidt, profesor de hang «Me enamoré inmediatamente de su sonido mágico» 22/7/2005 |
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El músico que ayer amenizó el almuerzo de trabajo de ACTUA-Vallès en el patio del Museu d'Història no sólo es el único profesor de hang que vive hoy en España sino el pionero absoluto de este instrumento en todo el Estado. El pianista y percusionista israelí, Ravid Goldschmidt, 24, que hace sólo año y medio tocaba por las calles del barrio gótico de Barcelona, es hoy contratado para todo tipo de eventos y conciertos, ha grabado su propio disco y da clases de hang a un buen número de alumnos. |
-Parece un platillo volante.
-Pues es un instrumento musical.
-¿Muy moderno o muy antiguo?
-Tan moderno que sólo tiene cuatro años de historia.
-¿Seguro que eres el único profesor de hang de España?
-Segurísimo. Y hace un año y medio era la única persona en España que tenía uno.
-¿Y hoy?
-Hoy en toda España puede haber un máximo de 40 hangs, la mayoría en Barcelona.
-¿Producto de laboratorio?
-Exactamente. Lo han creado dos suizos de Berna, Félix y Sabina, después de 10 años de investigación.
-¿De la nada?
-No. Ellos construían steel drums, esos tambores metálicos de Trinidad. Sobre esa base, investigaron cómo crear un nuevo steel drum más pequeño, más armónico y más suave.
-¿Qué tiene de especial?
-Es muy simple, está hecho de acero, tiene su caja de resonancia y cada uno de estos círculos es una nota. Escucha (golpea con los pulgares) dong-ding-ding-dong...
-¿Re, mi, fa, sol...?
-Claro. En total ocho notas empezando por re menor. Es la escala Aeolian.
-¿Una escala no es muy poco?
-Para los europeos, sí. Para los africanos es incluso demasiado (ríe). Ellos con tres notas hacen maravillas.
-¿Es especialmente apto para pop, clásico, new age...?
-Es tan reciente que aún está buscando su lugar. Pero, escucha: ding-ding-dong ¿Te suena?
-Mucho pero no acierto a...
-Es la sonata Claro de Luna de Beethoven. Pero también puedes hacer un ritmo africano, de jazz... todo.
-¿A ver?
-No. Con éste no puedo. Este es escala Aeolian y necesito otras escalas. Hay más de 40 tipos de hangs todos con distintas escalas. Yo en casa tengo cuatro.
-¿Cómo son?
-Del mismo tamaño pero afinados de otra manera. Tengo uno pentatónico que suena a chino, otro que suena a árabe y otro afro.
-¿Acompaña bien?
-Puede ser solista. Yo tengo grabado todo un CD con composiciones propias sólo para hang. Pero también estoy colaborando con un cantante flamenco y, en guitarra española, he acompañado a Toni Xuclà, de Sabadell.
-¿Le acompañarás el próximo 4 de septiembre en su concierto de Festa Major?
-Si él quiere... Hemos compuesto temas juntos y ya hemos grabado tres.
-¿Conoces personalmente a esos Félix y Sabina de Berna?
-Sí. Al final viajé de Jerusalén a Berna para conocer el estudio Panart.
-¿Descubríste así el instrumento?
-Lo descubrí en un festival de música de Jerusalén. Me enamoré inmediatamente de su sonido mágico, escribí a Félix y Sabina y compré uno por e-mail.
-¿No fue suficiente?
-No. Enseguda comprendí que éste iba a ser el instrumento de mi vida y fue cuando me decidí a viajar a Berna. Estuve en Panart meses estudiando hang.
-¿Se puede comprar en España?
-Sólo en la tienda de la calle Bon Succés de Barcelona. Yo les insistí y les busqué el contacto.
-¿Sabías que iba a venderse bien?
-Sí porque se está vendiendo en todos los países del mundo y porque cuando lo toco en la calle toda la gente se queda impresionada. Tiene un sonido tan especial.
-¿Queda todavía mucho por investigar?
-Todo. Yo mismo estoy escribiendo manuales para mis alumnos sobre cómo mover el cuerpo y cómo poner las manos. Todo está por descubrir.
-¿Por qué tocas con guantes?
-Un poco para suavizar el sonido, pero sobre todo para protegerme los dedos. Mira el callo que me ha salido en el pulgar.
-¿Qué significa hang?
-Mano en el dialecto suizo alemán de Berna.
-¿Cómo has venido a parar a España?
-Quise hacer el Camino de Santiago en el año jacobeo del 2004 y por la ruta de la plata, es decir desde Sevilla. Lo hice y me quedé en Barcelona.
Otro que tal
«EVACUAR GAZA Hijo de israelíes de orígen alemán y español (su madre habla ladino), tuvo que apuntarse al servicio militar obligatorio de su país. «Por supuesto, que pienso que los colonos han de marchar de Gaza, es la única posibilidad de conseguir la paz entre israelíes y palestinos, una paz que |
llegará antes de lo que creemos», asegura. A pesar del concepto peyorativo que se da al término pacifista en países como Gran Bretaña o EEUU donde suena a poco menos que sospechoso y antipatriota, él se proclama orgullosamente pacifista. Y a mucha honra. |