Adel Pereira, micropoeta

«Vuestra velocidad

me cegó»

21/2/2003

En el vestíbulo de la Biblioteca Municipal, BIMS, cuelgan poesías microscópicas con una lupa cada una, gracias al bar restaurante del Vapor Badia, Clau de Fa.

El autor de las micropoesías es el cubano de Sagua la Grande, Adel Pereira González, 29, vecino de Sabadell por matrimonio desde hace quince meses y autor del libro «Elogio de la ceguera».

 

-Si difícil es ya leer poesía, sólo falta que nos lo pongas aún más difícil.

-Pero si lo pongo muy fácil, hombre. La lupa se vende con el libro (sonríe irónico).

-¿Pero por qué es tan pequeña la letra?

-Eso hace enfrentarte a la obra con una actitud de curiosidad. Es una forma más personal de contactar al lector con la obra.

-No deja de ser un esfuerzo suplementario.

-Claro. Pero es que la gente sólo acude a la lectura para desconectar y yo lo que quiero es conectarla aún más con su vida real. Es una provocación a leer.

-No hablas como un cubano.

-Porque soy del centro, Santa Clara, donde tenemos un acento más como canario. No es aquello tan pausado del compai de la parte oriental ni el más atropellado de La Habana.

-¿En Cuba vivías de la escritura?

-Antes hice moldes en una fundición y coronas en una funeraria. Pero en cuanto decidí ser escritor pude vivir de ello.

-¿Por lo que publicabas?

-Sólo publiqué el libro «Homilía del fuego». Pero cobraba por dar talleres de escritura, por ser presidente de la Asociación de Escritores de Cienfuegos y por colaborar en la revista Cultura.

-En España ser escritor no es muy identitario.

-Lo vengo observando, sí.

-Aquí vas de escritor y te dicen «vale, escritor y qué mas».

-Y es algo que me ha sorprendido. Aquí o eres Saramago o no eres nada. Pero en Cuba uno puede decir que es escritor, que vive de eso y le respetan.

-¿Ser escritor es mas que un trabajo?

-Es una actitud ante la vida. Yo soy más escritor que cubano. Me siento de donde estoy.

-¿Qué tiene de elogiable la ceguera?

-Bueno, el título «Elogio de la ceguera» es un poco cínico. Se refiere a la ceguera en la que vivo desde que he llegado a Catalunya.

-¿Nos nos ves bien?

-Os veo con muchas prisas. Yo nunca había salido de Cuba y llegar al mundo desarrollado ha sido para mí un caos.

-¿Qué tipo de caos?

-El enfrentamiento entre los dos ritmos, el que yo traía de Cuba y el vuestro, me descolocó. No entendía nada, no sabía lo que me estaba pasando, todo era muy oscuro.

-¿Puedes concretar?

-Vivís a una velocidad astronómica. En Cuba la gente es tan pausada que es más comunicativa... a veces demasiado comunicativa.

-¿Y aquí?

-Aquí la gente va a su historia y nada más. Hay gente maravillosa, pero el tiempo no les permite salirse del guión establecido. Eso para mí no era normal.

-¿Nos perdemos mucho?

-Un poco sí. Pero nadie tiene la culpa. La sociedad es así y ya está.

-Pues de eso salió un libro.

-Un libro que me sorprendido hasta a mí porque jamás había escrito en ese estilo. Es todo ironía, puro cinismo. No me lo explico.

-Recítame algo que refleje nuestras prisas.

-Bueno, estaba tan ofuscado que mis poemas son sólo balbuceos. Contagiado ya de vosotros, quería sintetizar en pocas palabras para no perder tiempo.

-Vamos allá.

-Se titula «Acción del día» y dice así: «Puntualizar».

-¿Ya está?

-Ya está.

-Pues sí que aprendiste rápido a sintetizar.

-Y ha sido un aprendizaje muy interesante. En serio.

-Pero eso además de micropoesía, es minipoesía.

-No deja de ser poesía.

-Parece un haikú japonés.

-La poesía, micro o no, trabaja siempre las fibras de lo que sugiere más que lo que dice.

-Muy bien, ya entiendo a qué ceguera te refieres. Lo que aún no entiendo es qué tiene de elogiable.

-Pues que te hace reflexionar sobre el momento qué estas viviendo. Ya que con los ojos no ves bien, agudizas tus otros sentidos. Por eso es una ceguera positiva.

-¿Qué dice la crítica?

-Un pintor me dijo que antepongo la magia al texto y no el texto a la magia como es habitual.

-¿Y los escritores?

-En la presentación de la Biblioteca, un escritor señaló que es la primera vez que hay que manipular otro instrumento para acceder al libro.

-¿Nunca se había hecho algo así en la historia de la literatura?

-No. Vaya, que yo sepa no...

...puntualiza

 



 

« MICRO Y VISUAL

Todo el mundo le habla de Brossa y su poesía visual y arde en deseos de saberlo todo sobre el autor catalán. Mientras tanto escribe cosas como ésta, pero más

pequeño todavía: Mira

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cuer

po

aquí tendido SIN otras ropas

pa

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mas

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