Lucía Etxebarría, escritor

"A mi el Premio Nadal me costó una depresión muy seria"

28/ 11 / 1998

 
Lucía Etxebarría estuvo ayer en el Casal Pere Quart

La última ganadora del premio Nadal con "Beatriz y los cuerpos celestes", la escritora madrileña Lucía Etxebarría, 32, estuvo ayer en el Casal Pere Quart, invitada por la concejalía de Joventut, para hablar de literatura y sexismo.

Lejos de su imagen de apasionada devorahombres, en Sabadell estuvo reflexiva, seria y su voz, apenas un hilo, denotaba tristeza. La entrevista fue en rueda de prensa y algunas de las preguntas son de colegas.


"He rechazado una oferta multimillonaria para escribir tres libros en cinco años"

-¿Qué hay del contrato supermillonario?

­¿Qué contrato supermillonario?

-El que te han ofrecido por tus próximas tres novelas.

-¿Y tu cómo sabes eso?

-Porque lo han publicado "Tribuna" y "Qué leer".

-¿Ah sí? Pues es verdad. Pero lo he rechazado. Era realmente un contrato supermillonario y estuve tirándome de los pelos 30 veces, pero al final lo rechacé.

-¿Qué tiene de malo ganar muchos millones?

-Desde el punto de vista económico es absurdo por el palo de Hacienda. Pero es que además yo no puedo garantizar que voy a escribir tres novelas en cinco años, que no se me muera un familiar, que no se me aparezca la virgen y me vaya a una secta ni que pueda mantener mi actividad estable.

-¿Había una cláusula que te aseguraba ganar un importante premio literario?

-A la cláusula no llegué... (pícara), pero tampoco quería ganar ese concurso.

-¿Estamos hablando de Planeta?

-Eso ya no te lo digo.

-Hoy ha muerto Gloria Fuertes.

-¿Si? No me había enterado. Yo no la admiraba mucho como escritora, pero me molestaba mucho que se metieran con ella, que si era gorda, que si era bollera, que si era no sé qué. Supongo que pasará como con Pilar Miró. Ahora todo el mundo dirá que era buenísima y encantadora.

-(le preguntan si le molestan los periodistas)

-Sí porque que he recibido críticas que en vez de hablar del libro iban directamente a mi cuerpo, mi pelo y si yo era bollera o no.

-¿Por ser mujer?

-Obviamente, si hubiera sido un hombre, Interviú no me hubiera retatado tomando el sol.

-¿Cómo te influye eso?

-Quise dejar de escribir. El premio Nadal fue muy fuerte porque yo vivía en una microburbuja. Vivía en una casa de 80 metros con dos personas y la mayoría de mis amigos están en paro. De repente la avalancha, el teléfono empieza sonar todo el día y todo lo que dices crea polémica. A mí el Nadal me costó una depresión muy seria.

-¿Qué pasó?

-Fue como un rollo catártico que te demuestra que tu no estabas muy en contacto con la vida, que tu sistema de defensas no estaba muy bien, que eras tonta...y he empezado a salir de eso hace poco.

-Habrás comprobado si el Prozac de tu libro funciona.

-Sí, funciona. Pero lo he probado todo eh? Mira, el Prozac funciona pero crea adicción, el Seroxat duerme, el Adofén impone, te da marcha y el Hypérico debe ser un placebo porque no hace nada.

-Sólo te falta la Viagra.

-También lo he probado (risas). Pero para una mujer no sirve.

-Carmen Posadas dice que tantos libros de, por y para mujeres sólo sirven para encerrar la mujer en un ghetto.

-Carmen Posadas no ha tenido un problema de discriminación en su vida. El otro día ví su casa en el Hola y... una persona con tanto dinero no puede hablar de discriminación. Vive en su burbuja de cristal y no sabe lo que es el mundo.

-¿Como tu?

-Exactamente igual que yo, pero en el otro extremo.

-¿La diferencia es que tu te das cuenta y ella no?

-Sospecho que no debe de ser tonta y que se debe dar cuenta. Pero claro, si ella nunca ha trabajado en una oficina, no sabe qué es que venga el jefe y te toque el culo. ¿Cómo va a experimentar discriminación si nunca ha currado?

-¿Y sobre el ghetto?

-Existe una literatura para mujeres como existe una literatura judía, japonesa o afroamericana. Ningún hombre puede hablar de la menstruación, ni de un embarazo ni de la crisis de los 13 años en las chicas. Lo intentan los gays, pero cantan como Trini.

-Ayer en Sabadell, Paco López Diago recibía un premio por un libro en el que se lee "las mujeres más feas son las más ardientes"

-Lo que debe pasar es que ese señor sólo se acuesta con feas. Te sorprendería saber que una encuesta de Master and Johnson refutaba eso estadísticamente.

-A mi ya no me sorprende nada.